Reflexiones sobre la situación educacional. Gustavo Quintana M.

 Si partimos de la premisa que el desarrollo  de un sistema educacional  de calidad  es condición indispensable  para el desarrollo  global  y la eliminación de las diversas formas  de segregación en un país (raciales,  sociales,  de género.)  y agregamos el inmenso  consenso que existe sobre el desastre del modelo chileno y el daño causado a la inmensa mayoría de los estudiantes, aparece como natural  una reflexión  sobre el origen, la  paternidad y  los diversos grados de responsabilidad en la concepción, instalación, desarrollo y desastre final del modelo chileno. Si además ubicamos esta reflexión en el contexto  de la campaña electoral , la acusación constitucional  al ministro de educación,   la forma vergonzosa en que los diferentes  grupos políticos  tratan de eludir su responsabilidad en el desarrollo del desastre educacional y el resultado  igual a  cero de las medidas del gobierno  de Piñera ,  opinión  al menos compartida por los 150.000 estudiantes, profesores,  apoderados y trabajadores que fue manifestada el 10 de Abril  en Santiago junto a cientos de miles en todo Chile,  tendremos una base bastante amplia de análisis.

Las bases del modelo 

 Las bases del actual modelo las encontramos en  los DFL  de 1980-1  y en la concepción de que la educación  no es un derecho sino una mercancía  que se transa en un mercado desregulado, entre quienes tienen la posibilidad de acceder a  él.

Las  primeras medidas de la dictadura se orientaron a borrar de una plumada  los tradicionales aportes  que el sistema educacional chileno  entregaba al país,  desde el nacimiento de la república ( en el plano cultural, social,  de integración  a la solución de los problemas de la sociedad, fueran ellos de tipo científico,  económico  o  tecnológico) ,  culpabilizando a estas virtudes  como las causas del retroceso académico  de   la universidades por burocratizar su quehacer.  Según la dictadura el sistema adolecería del impulso creador  que la libre  competencia y el mercado entregarían.

La gratuidad de la educación  desaparece (reducción en 50% en más o menos 5 años –salvo en la educación municipal)  y quienes no tienen  recursos  para pagar los nuevos aranceles  debían recurrir al crédito fiscal,  convirtiéndose en deudores desde su ingreso  y convirtiendo al Estado en  vulgar prestamista.

Dos aspectos no visualizados en la instalación del sistema constituyen hoy en día la cara más visible del desmoronamiento de todo el sistema. Me refiero al  LUCRO,  que fatalmente se convierte  en el  motor de un sistema tan abierto y  desregulado  y  la  creación artificial de la necesidad de alcanzar un cartón  universitario( necesidad al servicio del mayor lucro),  sin ver que ellos  sobrepasarían  con mucho  las hipotéticas necesidades   y formarían  una   generación de cesantes ilustrados  y hoy en día también   de  estafados ilustrados (U. del Mar  )

En relación a la educación municipal (DFL-1 3063 de traspaso a las municipalidades de escuelas básicas y liceos de enseñanza media estatales y DL4002 de exigencias  mínimas  en la formación de los niños),los decretos señalados  son la base de la creciente  segregación   al  entregar a los alcaldes la administración de las escuelas públicas y  la potestad de reducir de 10 a 5 las asignaturas obligatorias en la enseñanza básica ( que muchas veces no pasan del  manejo de las cuatro operaciones aritméticas,  algo de historia y geografía  y reglas de urbanidad, moral y buenas   costumbres),  todo esto en función de los recursos de las respectivas municipalidades.

Esto  se tradujo en  educación de mayor calidad para las comunas ricas y  menor    en las  comunas  pobres,  produciéndose así un   éxodo masivo de estudiantes de la escuelas  municipales a las privadas subvencionadas  con copago,  aun cuando este copago es sólo  un engaño más, pues los rendimientos  en este segundo segmento,  con orígenes   similares de sus estudiantes,   es  similar y el copago es sólo un truco de marketing  para actuar sobre los escasos  recursos  y los temores de padres y apoderados en la carrera por un  cartón universitario  muchas veces inútil

En resumen, la política de la dictadura  ha sido  eficaz para demoler la educación pública,  en especial la básica y media,   y mantener los objetivos esenciales de la derecha de oponerse a la gratuidad de la educación  y defender intransablemente   el LUCRO.

¿Y que fue del impulso creador que la competencia entre universidades privadas y el incentivo del  LUCRO  permitiría finalmente el  disparar la excelencia académica ?  Sólo una de ellas calificó como universidad de investigación,  y el resto de la calidad y la excelencia académica  continua radicado en  las antiguas del  Consejo de Rectores.  De las  más de 30    nuevas universidades privadas  cinco o seis  tienen un desempeño docente aceptable  y otras seis desarrollan actividades de calidad en áreas más restringidas del conocimiento.  Del resto, sólo el LUCRO  es su objetivo.

Las victimas                                                                                                                        

 La primera agresión,  el fin de la gratuidad, que a pesar  de ser progresiva , tras 40 años de modelo ha dejado una huella dolorosa en los estudiantes,  fue sólo el comienzo.  Luego vino una serie de medidas hasta configurar el derrumbe del sistema  sobre los hombros  de quienes más necesitan una educación  de  calidad, accesible  aun para los que no pueden pagarla.DSCN6469

Daremos unas pocas cifras que ilustren la forma progresiva de cómo los estudiantes fueron asumiendo esta  carga.

Mientras el número  de nuevas universidades   privadas   y su alumnado estuvo por debajo del de las del consejo de rectores,  un 50% de los estudiantes que ingresaban debía retirarse cargando la deuda  del crédito fiscal y sólo un 40 %  de los que egresaban  trabajaban en empleos relacionados con sus estudios . Del  otro 60% de afortunados que egresaban un 16% engrosaban el grupo de cesantes ilustrados y  el resto trabajaban en cualquier cosa,  en forma generalmente precaria.

Cuando las bondades del negocio  se hicieron más evidentes ingresaron al sistema  algunas trasnacionales  de la educación  (Laureate, SEK, etc.) y se crearon subterfugios  para aumentar las matrículas y el número de  estudiantes que financiaban  este creciente  negocio  (disminución de los puntajes de ingreso,  creación  de carreras esotéricas , la ley de aseguramiento de la calidad como subterfugio formal que, lejos de asegurar la calidad, sólo intentaba dar la imagen de universidad  sin definir en ningún momento un proyecto de desarrollo y sus necesidades)

Esta carga creciente  sobre los estudiantes afecta hoy en día  a unos 370.000   que adeudan  aproximadamente  1   BILLON DE PESOS, según la superintendencia de bancos,  sin contar con los 110.000 morosos  del Fondo Solidario que agregan  300.000  millones  de pesos a la deuda.   A  todo  esto   no se han incorporados  aun  los 18.000  estudiantes  de la Universidad del Mar, que   CONFORMAN  los  primeros  estafados  ilustrados. (deudores  sin  ninguna acreditación académica ni posibilidades de terminar sus estudios en otra universidad)

Los culpables y responsables

Los mayores responsables de la creación,  instalación, desarrollo y aprovechamiento  del modelo , los padres putativos de él, deben buscarse en primer lugar entre los sectores más cercanos a Pinochet,  donde se gestó el modelo,  y entre ellos  a Jaime Guzmán y su  grupo, nucleados en torno a los participantes  en   Chacarillas, la UDI y sectores  ultrarreaccionarios  que fueron los aliados civiles de la dictadura.  A continuación debe considerarse  a  quienes administraron el modelo por 20 años—la  Concertación– sin proyecto propio y afirmando su política de gobierno (con la educación entre los más afectados)  en la política de los acuerdos, dando por sanas a las políticas de Pinochet.

De allí nacieron y se desarrollaron  el fin de la gratuidad de la educación y los DFL de los años 80 a 81, la libertad de aranceles de las nuevas universidades  privadas, la ley de acreditación de la calidad y la  C.N.A, el incentivo para el aumento sin límites de la matrícula universitaria en desmedro de la calidad  (la investigación y  creación  se transformaron en actividades opcionales  y,  finalmente, el Estado terminó por avalar los créditos bancarios y  el  salto de 2% a 6% en los intereses, medida que  constituyó la ruina para muchos sectores medios).

 ¿Quiénes manejaron esta máquina de producir ganancias?

Primero,  desde los primeros años hasta hoy  hay sectores  que  buscaban  y buscan   consolidar una sociedad  segregada, una sociedad  con dos tipos de educación, una para la elite rica destinada a gobernar el país y  otra para los pobres, al servicio de los primeros, una que en definitiva les permitiera enriquecerse.

En relación a la integración de los primeros al sistema universitario  debemos señalar en primer lugar al grupo de Chacarilla  con Jaime Guzmán a la cabeza, la UDI el Opus Dei (Universidad Santo Tomás y colaboradores civiles ultrarreaccionarios de Pinochet). Elementos destacados de este grupo fueron Carlos  Bombal, jefe de gabinete del rector Swett,  destinado al trabajo sucio, como  la  entrega del profesor Juan Avalos Davidson  a los  agentes de la CNI, después de lo cual desapareció (Le Monde Diplomatique ). Actor principal desde la primera hora fue Hernán Larraín, en la primera época en la Universidad Católica  y luego a través de una  fuerte ligazón con los propietarios de de la universidad  Sto. Tomás junto a José Jurasek y Luis Hernán Cubillos. También ingresaron al mundo universitario  Joaquín Lavín y C. Larroulet , copropietarios de la Universidad del Desarrollo,  con Hernán Buchi como Presidente, Hernán Chadwick  se incorporó  a  la Universidad del las Américas .

 Como un caso particular,  Francisco Javier Cuadra  se incorporó como rector de una de las primeras nuevas  universidades  privadas, la Diego Portales. Cuadra,  hombre de confianza de Pinochet,  y  pieza maestra  en el ajedrez universitario,  se fue de boca y contó haber estado presente en el asesinato por agentes de la  CNI del militante del MIR Fernando Vergara ( llegó minutos después de su muerte).La excesiva  difusión de este hecho  (que llegó a la jueza Raquel Lermanda ) obligó a Cuadra a renunciar.

 Representativo también de esta verdadera invasión de las nuevas universidades privadas es el caso de la universidad  Finis  Terrae por parte de un conjunto de economistas del régimen de Pinochet (  Julio Phillippi,  Fernado Leniz,  Pablo  Barahona,  Sergio  de Castro,  Jorge Cauas y   Alvaro Bardón) , para ser reemplazados posteriormente por la congregación de los  Legionarios de Cristo.

Estos ejemplos ilustran cómo se instaló el nuevo modelo y quiénes deben asumir,  después de 30 años,   la principal responsabilidad  en el desastre.

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Sin tener una responsabilidad ideológica en la creación  y desarrollo del  modelo,  la Concertación actuó por comodidad y desidia  contra los principios tradicionales de gran parte de los partidos que  la componían,    permitiendo la continuidad del modelo.  Responsabilidad principal en este menosprecio del rol que  debía jugar la educación en el desarrollo de Chile la tienen  Ricardo   Lagos , como primer ministro de educación , J.J. Brunner,  el gurú de la Concertación  y  un grupo no menor de políticos  de la DC ligados a la enseñanza básica y media y  a  algunas universidades.

Posteriormente, en un contubernio increíble, políticos de ambos sectores aparecen unidos en el desarrollo de la educación básica y media ,  en algunas universidades  y en las instituciones calificadoras  de calidad. Un caso sorprendente  es la  unión de Maximiano Errázuriz , impulsor en el Congreso de la ley de acreditación de la calidad  con   los ex rectores  Riveros  y Zuñiga (Universidad de Chile y Universidad de Santiago,respectivamente)  en la formación de una sociedad calificadora de calidad.

¿Cómo encaran los países  más desarrollados de la OCDE una educación de calidad útil para el desarrollo?

El ministro BEYER y el presidente Piñera,  a  diferencia de loa países de la  OCDE,   han  sostenido    implacablemente el carácter  privado de la educación  y lo natural  y legítimo que significa el lucro  como factor estimulante  de la calidad de la educación

Estas concepciones criticadas recientemente por la O.C.D.E., como la traba fundamental para que Chile pueda salir de su papel de simple exportador de  riquezas sin valor agregado,   se mantienen desde más de 30 años  ( D.L. de 1981).  siendo ellas las  principales responsables  del desastre  educacional  (situación preocupante ante la reciente caída del precio del cobre).

¿Cómo han estructurado estos países sus sistemas educacionales?

La inmensa mayoría de los 30  países de la  O.C.D.E  financiaba  casi el total del gasto en educación básica y media con fondos públicos(hasta 1999,  según el Banco Mundial), estando el control de ella en manos del Estado, con un promedio sobre el 85%,  con la excepción  de Chile con solo un  68% de gasto estatal  Por su parte, el financiamiento  de la educación superior  se  encontraba   en promedio  sobre el  85% a cargo del Estado, con excepción  de  Japón, 50%,  Canadá ,64%,  U.S.A.48%, Corea 20%, Indonesia 50% y  Chile 27%. (Banco Mundial 1999) .

A pesar de que la crisis  redujo el aporte del Estado, el control de la educación siguió en sus manos y en algunos casos la magnitud del financiamiento  se mantuvo, como en Finlandia y en los países nórdicos .   Dos casos interesantes,   Finlandia y   Chile,  nos permiten visualizar la estrecha relación entre financiamiento estatal,  calidad de la educación  y el desarrollo  de un país en su expresión más amplia,  mucho más allá que la  simple competencia entre pruebas de conocimiento. Comparativamente,  Finlandia y Chile eran  países claramente subdesarrollados en loa años 70, siendo Chile un país  rico en recursos naturales y   Finlandia un país en  el que sus habitantes emigraban al resto de Europa en busca de trabajo.

¿Qué políticas implementaron ambos países para avanzar hacia el desarrollo?

 En Finlandia se firmó un pacto social principalmente entre  empresarios y trabajadores,  y en conjunto decidieron  priorizar el desarrollo  de la mejor educación posible, destinando el 30% de las mejores inteligencias  a  una educación  donde el compartir  era  más importante  que el competir, donde se alcanzó  un nivel de integración por encima del resto de los países europeos (con el mismo nivel de calidad y de integración entre el campo y la ciudad, entre hombres y mujeres y entre jóvenes originarios del  país y jóvenes provenientes de otros países y culturas ). Todo esto ligado a una fuerte inversión para recuperar al mayor número de jóvenes (jóvenes con problemas conductuales o  con  discapacidades  físicas),  sin dejar de lado las artes  la ciencia ,y el dominio de las lenguas maternas. Así,  mientras Finlandia pudo transformarse en una potencia industrial,  un país culto e integrado,  con una moral notable y que lograba escapar a la precariedad de la vida  a la que nos ha impulsado el estado actual del sistema capitalista en su etapa actual, Chile, por su parte,  en la trampa del lucro y de una competencia brutal ha quedado limitado  a ser  sólo  exportador de minerales, frutas  y otras riquezas naturales, sin ser capaces de  producir  valor agregado,  privilegiando el crecimiento sobre el desarrollo y valorando el competir sobre el compartir. Esta pobreza creativa comienza a producir los primeros temores sobre nuestro futuro. El reciente llamado de alerta de una posible baja del precio del cobre,  la torpeza empresarial,  que por negar una petición exigua estuvo a  punto de  hacer fracasar el embarque de fruta de todo un año,  la precariedad de la vida y, finalmente,  el egoísmo inhumano de quienes quieren continuar controlando país visualizando sólo su afán de lucro  y de ganancia,  hacen imposible estructurar un sistema de educación con la creatividad indispensable para contribuir al desarrollo del país

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¡No al cierre de la U. del Mar! Mario Domínguez

Los antecedentes son bastante concretos, el sistema educacional de Chile muestra fisuras irreversibles. La negligencia e irresponsabilidad de un Estado ausente ha provocado estaciones catalépticas, ha jugado con figuras ausentes, posiciones ambiguas, cambiar todo para que no cambie nada.

La situación vivida por las y los miles de estudiantes de la Universidad del Mar es un síntoma que ya huele a enfermedad: la legitimación absoluta del mercado educacional y sus formas de regulación por parte del Estado. Las razones a poner en debate son ahora mas transparentes, la intencionalidad del gobierno del Presidente Piñera para resolver la crisis de la institucionalidad educativa chilena se ve marcada por la inmanencia del mercado, de sus figuras y lógicas. Declarar el cierre de la U. del Mar es decretar su quiebra, es otorgarle el lugar que nunca debió y ni debe tener ninguna casa de estudios de origen particular, es adjudicarle el estatus de una empresa.

Autoría: The Clinic

Autoría: The Clinic

El problema tiene dimensiones que el gobierno invisibiliza, las instituciones de educación superior de origen privado nacieron y se desarrollaron en el marco de la mas absoluta desrregulación, las políticas publicas relativas a su control se mantuvieron en el orden de profundizar esta situación, de privilegiar a los emprendedores en desmedro de la posibilidad de restaurar y fortalecer un sistema nacional coherente con los desafíos y necesidades de la nación en su conjunto. La oferta académica universitaria se ha transformado en una caja de pandora para la ejecución de las orientaciones fiscales. Lo que nos muestra la decisión del Consejo Nacional de Educación es la impotencia del Estado de Chile y sus instituciones para poder resolver -superar- en términos responsables y con miras de futuro el colapso de una de sus áreas estratégicas de desarrollo como lo es la educación.

La política del castigo versus la política de la responsabilidad.

Esta imposibilidad gubernamental para solucionar responsablemente la crisis del sistema de educación se basa claramente en la falta de voluntad política y de diálogo que el ejecutivo a tenido para con los diversos actores involucrados. Lejos de generar la posibilidad de establecer soluciones en conjunto, el ministro Beyer ha rechazado las propuestas y sugerencias provenientes del movimiento por la educación, la cartera de educación ha superpuesto el dogmatismo gerencial a cualquier alternativa participativa de resolución de la crisis; la incomunicación y el hermetismo político nuevamente han dejado en jaque al gobierno de excelencia.

Lo que prima en el cierre de la U. del Mar es la política del castigo, esa que en lo punitivo pretende resolver cuestiones de orden estructural, aquella que -como ya se ha hecho costumbre- sigue creyendo que los problemas de este país se resuelven con aquella “mano dura”portaliana, desvinculando las decisiones de Estado de las practicas democráticas. El cierre de la casa de estudios en cuestión está marcado por la irresponsabilidad del Estado con sus propias definiciones, el Ministerio de Educación por medio de la CNA ha sido participe del colapso de la institución educativa, la falta de fiscalización y compromiso con la calidad han pasado la cuenta de muchos años de negligencia, la aplicación de la política del castigo no solo expía las culpas del Estado en esta materia, sino que lo desentiende del rol que efectivamente tuvo en el mentado colapso.

El rol que el Estado debiese jugar en la Universidad del Mar es el de la responsabilidad, el de la intervención y participación en el futuro de la casa de estudios. No puede desentenderse de un proyecto educativo que él mismo legitimó, debe orientarlo y responder a las miles de familias involucradas con la posibilidad de restaurar un proyecto educativo serio, de calidad y a la altura de las necesidades de nuestro país.

La situacion de las y los miles de estudiantes que abandonaron la casa de estudios no puede tampoco estar al arbitrio del mercado, su aseguramiento debe pasar por una solución que privilegie la reubicación en planteles tradicionales y estatales, definir su pertinencia y normalización curricular de acuerdo a las exigencias de estas universidades y financiar así a los proyectos educativos públicos en contraste con la persistente intencionalidad del ejecutivo de favorecer la inversión privada por medio de incentivos y financiamiento a la demanda, sin importar la institución educativa receptiva de dichos fondos públicos.

Así, los diversos actores en cuestión deben asumir que la necesidad de transformar radicalmente el sistema educacional de nuestro país forma parte de la necesidad de constituir voluntad nacional, que se disponga a enfrentar los desafíos del futuro en taxativo rechazo de las lógicas que nos ha condicionado el modelo neoliberal. Queremos un país de ciudadanas y ciudadanos responsables de su porvenir, queremos que las practicas del gobierno cristalicen esa necesidad…  no creemos que nuestros problemas sean fruto del tan reiterado y añejo peso de la noche.

Mario Domínguez

Secretario General

Federación de Estudiantes Universidad de Valparaíso.

Editorial (CdE nº21)

Desde aproximadamente la revolución pingüina de 2006 es que somos testigos de un masivo descontento; quizás no generalizado, pero sí de un sector importante del estudiantado, profesorado y de funcionarios. Decimos no generalizado, porque  ciertamente a un pequeño sector le acomoda el sistema educacional actual, ya que la libertad de enseñanza y la posibilidad de crear instituciones orientadas a este fin generan cierta atracción, pero es evidente que, según el informe emanado de la comisión investigadora sobre el lucro en las universidades del Honorable Congreso Nacional, la atracción de este sector no va orientada a la buena fe del crecimiento intelectual del país, sino al crecimiento económico de los inversionistas.

Llama la atención que esta comisión investigadora del Congreso no nace específicamente de la iniciativa propia de los parlamentarios, en su función de representar y velar por los derechos de los chilenos, sino que surge por presiones de la sociedad civil, la cual levanta fuertes demandas y denuncias de hechos no ajenos, ni escondidos, sino explícitos y publicitados por diversos medios de comunicación. ¿Será este ejemplo solo una de las causas del descontento y deslegitimación de las instituciones políticas? El problema de esta hipótesis es que legalmente son las instituciones las que quedan en última instancia para dar solución a las demandas ciudadanas y, en el mejor de los casos, éstas crean comisiones con los actores involucrados, las que tienen por objetivo generar diálogos eternos y sin puerto, como ocurrió en la revolución pingüina.

Las instituciones estatales las dirigen personas, funcionarios públicos,  que necesitan de los votos ciudadanos para seguir trabajando, haciendo de la actividad pública un oficio político más que un deber para con el bienestar social. Por ello llama la atención la rápida y publicitaria respuesta de la comisión investigadora, la cual denuncia el lucro por lo menos en cinco instituciones privadas. Entre las mencionadas en el informe se encuentra la Universidad del Mar, tan en boga en las últimas semanas, y otras pertenecientes a corporaciones transnacionales como los Laureate: Universidad de las Américas, Viña del Mar y Andrés Bello, esta última incorporada recientemente al proceso de PSU. Hay que tener en cuenta que la gran agilidad de respuesta de las instituciones públicas,  puede responder a ciertas  imágines  políticas que los partidos y sus políticos desean generar en la ciudadanía, sobre todo si nos encontramos cerca de las elecciones municipales y  el levantamiento de candidatos presidenciales.

¿Se encuentra en crisis el sistema educacional chileno y, en este caso puntual, el universitario?, ¿el estado y su gobierno se encuentran en sintonía y de acuerdo con las demandas educacionales? Creemos que cada lectura, noticia, reflexión sobre este tema nos abre más incógnitas e interrogantes.  Pero algo sí se debe resaltar y manifestar: es que por lo menos el tema “lucro” ha generado una construcción social de incomodidad y cuidado entre las personas. No es irreal pensar que para un joven, al momento de decidir dónde continuar sus estudios superiores, la discusión del financiamiento, el lucro y la calidad de la educación, sean el postre en el almuerzo familiar de un domingo. Este hecho real es resaltado pese a la mirada pesimista que se tiene de los logros alcanzados en las movilizaciones del 2011, ya que la ciudadanía se está atreviendo a manifestar el descontento social, no tan solo respecto  a la educación, sino también a la salud, vivienda, trabajo, e incluso hemos sido testigos de levantamientos regionales y comunales de masas, como ha sido el  caso de Aysén y Freirina, entre otros.

Volvamos a la pregunta; ¿Se encuentra en crisis el sistema educacional chileno? Es más, proponemos  otra mucho más intrigante: ¿será que esta crisis es solo una renovación para dar lugar a otro sistema?  Ésta última pregunta debe tener bastante discusión e investigación, por evidencias reales y concretas que están sucediendo en algunas universidades no solo privadas sino también estatales, y planteamos esta evidencia con otra pregunta, ¿será casualidad la discusión de incorporar competencias en las mallas curriculares de las carreras?

Supongamos que sí se pone al fin al lucro y se designan los recursos necesarios para dar educación gratuita (las ideas vuelan y nos permiten imaginar escenarios magníficos), pero con la condición de que todas las universidades, para poder acreditarse y obtener recursos del estado, sean obligadas u orientadas a implementar competencias en sus diversas mallas curriculares, ¿no sería esto solo una renovación del sistema educacional?.

Las competencias, en forma muy general, tienen un énfasis profesionalizante , generador de habilidades específicas: competencias al servicio de la eficiencia y eficacia, competencias orientadas a fortalecer el sistema económico neoliberal, competencias orientadas a generar profesionales tecnicistas y no universitarios en su pensar, en conclusión, formar Recurso Humano capacitado y productivo.

Esta pequeña redacción, quiere invitarlos a pensar más allá de los mecanismos fiscalizadores y de financiamiento que se les demanda al estado, sino también estar atentos a que la crisis del sistema educacional universitario puede cambiar, pero no en el sentido del crecimiento humano, sino del crecimiento económico del pequeño sector de inversionistas.

Conclusiones de la comisión investigadora sobre el lucro en las universidades chilenas

Compartimos un resumen elaborado por Comunicaciones FECh del documento emanado de la Comisión Parlamentaria Investigadora sobre Lucro en las Universidades. “Teniendo facultades para hacerlo, en 30 años el Estado no ha realizado ninguna fiscalización, auditoría o simple revisión para determinar la existencia de lucro en alguna de las instituciones privadas (…) El Estado ha tenido y tiene, una responsabilidad ineludible en la creación de un mercado de la educación superior privada sin regulación”. 

La responsabilidad política del Estado de Chile

El actual sistema de educación superior data de los años ochenta cuando la dictadura cambió el modelo institucional de educación superior hacia un modelo donde se privilegia la libertad de enseñanza, entendida como libertad para realizar emprendimientos educativos, aunque no desde el punto de vista comercial ya que los define sin fines de lucro.

Durante más de 30 años el Estado creó todo un conjunto de normas orientadas a crear, incentivar y fortalecer un sistema de educación superior privado prácticamente desregulado. Teniendo facultades para hacerlo, en 30 años el Estado no ha realizado ninguna fiscalización, auditoría o simple revisión para determinar la existencia de lucro en alguna de las instituciones privadas. Además, no ha ejercido sus funciones legales para solicitar en pos de la transparencia del sistema, entre otros, antecedentes a instituciones de educación superior relacionados con conflictos de intereses existentes y denunciados de los miembros de la Comisión Nacional de Acreditación, agencias acreditadoras, balances de gastos, publicidad engañosa, etc.

Es responsabilidad del Ministerio de Educación garantizar el correcto funcionamiento del sistema de educación superior en Chile, responsabilidad que no ha ejercido quebrantando con ello la fe pública en el sistema de educación superior y en el estado como garante de una educación de calidad para sus ciudadanos y ciudadanas.

El Estado ha tenido y tiene, una responsabilidad ineludible en la creación de un mercado de la educación superior privada sin regulación, privilegiando el derecho a libertad de enseñanza, entendido como la libertad de entrada a la oferta educativa por sobre el ejercicio del derecho a la educación, transgrediendo los principios de calidad, equidad, responsabilidad, integración y transparencia, todos ellos inspiradores del sistema educativo chileno, según la LGE. Esto implica que hoy es casi total la competencia que existe entre universidades privadas y tradicionales, sometidas estas últimas a niveles de control que se ejerce sobre su gestión y estructura de funcionamiento.

Lucro en la educación superior

El Estado no tiene un mandato claro para sus universidades, menos para las de regiones. Más bien se propende a que estas funciones las ejerzan privados, sin ningún tipo de regulación y con fines de lucro.

Por “lucro” se entiende “aquel retiro de excedentes en beneficio directo de los creadores, organizadores o controladores de la corporación universitaria correspondiente”. La investigación de la Comisión concluye que no solamente existe lucro en la educación superior, sino que además todo el marco normativo que regula el sistema de educación superior, especialmente respecto a la existencia de lucro, no funciona.

Los principales mecanismos detectados por la Comisión mediante los cuales las universidades transgreden el requisito legal de ser corporaciones educacionales sin fines de lucro, son los siguientes:

Altos sueldos a miembros del directorio o ejecutivos importantes: A diferencia de otras empresas, en las universidades se pueden pagar sueldos más altos a estas personas sin que exista un límite legal aceptado tributariamente, o sin que reporte otras consecuencias tributarias negativas.
Externalizar servicios relevantes: En lugar de retirar las utilidades directamente, se le pagan a empresas relacionadas (“sociedades espejo”) desde donde sí pueden retirarse y/o distribuirse a sus propietarios.
Las universidades están exentas al impuesto a la renta (primera categoría): Esto implica que en lugar de adquirir directamente activos fijos que puedan después depreciar (como los inmuebles que usan), les resulta mucho más conveniente hacerlo a través de empresas distintas que sí puedan aprovechar la depreciación, y sean estas las que se lo arrienden a la universidad.
– Altos sueldos a los miembros de las empresas relacionadas mencionadas en el punto anterior, financiados con los recursos emanados de la universidad.
Incorporación de familiares al directorio de la universidad o alguna empresa relacionada: Con eso pueden repartir un mismo ingreso alto entre distintos parientes, diseminando más y por lo tanto disminuyendo lo que pagan por impuestos.
Vender su cartera de deudores incobrables a una empresa de factoring, que puede estar relacionada a los fundadores de la universidad. Así, dejan las deudas cobrables en la universidad (donde no pagan impuestos), y las incobrables en la empresa de factoring donde se pueden descontar como gasto necesario para producir la renta.
Compra y venta de universidades, bajo el control de grupos económicos y extranjeros.
Pagos de royalties, patentes u otros conceptos a terceros, nacionales o extranjeros.
Aumentar los ingresos o excedentes de las universidades por distintas vías: Subir aranceles, aumentar indiscriminadamente la matrícula, reducir costos de operación sacrificando calidad académica, especulación financiera con dineros provenientes de fondos públicos, etc.
Crecimiento de las universidades a través de donaciones de empresas relacionadas con sus creadores/organizadores de las universidades y/o de las “sociedades espejo”.

Quiénes lucran

Compra y venta de universidades

– Las Universidades de Las Américas, Andrés Bello, Viña del Mar, AIEP, todas del grupo Laureate, que reúne 76 instituciones de educación superior en 27 países del mundo.

– Universidad Santo Tomás, comprada por el Fondo de inversiones Linzor Capital, que tiene contempladas inversiones en distintos países de América Latina en diversos sectores de la economía.

– UNIACC, comprada el año 2008 por el grupo Apollo.

Sociedades espejo

– Universidad del Desarrollo, a través de la Sociedad Inmobiliaria Ainavillo

– Universidad del Mar, a través de varias sociedades inmobiliarias: Inmobiliaria del Mar, Firma Terramaris SA, Inmobiliaria e Inversiones Rancagua, Inmobiliaria e inversiones doña Teresa SA, Inversiones La Serena SA, Inversiones Los Placeres, Valaparenas SA.

Si bien sobre las instituciones mencionadas hay antecedentes públicos y denuncias efectuadas sobre las cuales la Comisión tuvo conocimiento, la Comisión no descarta la posibilidad de que esta sea una práctica generalizada en la industria de la educación superior del país.

Acreditación y su relación con el lucro

Los mecanismos de aseguramiento de la calidad han sido quebrantados por varias razones:

a) haber definido un proceso de evaluación centrado en insumos y procesos y no en resultados.

b) conflictos de interés que se derivan del origen de las membresías de la Comisión Nacional de Acreditación.

La acreditación en particular ha hecho crisis por dos razones. Por un lado, porque se estableció como obligatoria para las carreras de Medicina y Pedagogía, lo que generó enormes presiones para que las instituciones que imparten estas carreras fueran acreditadas.

La otra razón es que se estableció como condición para acceder al CAE, que es una enorme fuente de recursos. El 35% de los alumnos de las universidades privadas tiene CAE, el 34% de los IP y el 22% de los CFT. El 60% de los CAE recaen en 5 grupos económicos que controlan universidades privadas.

El criterio que permite a una institución acceder al CAE es la mera acreditación, aun cuando sea de tan solo un año. El informe del Banco Mundial sobre el CAE da cuenta de que muchas instituciones apalancaron su explosivo crecimiento de matrícula en este Crédito, llegando algunas incluso a ser derechamente dependientes del CAE, situación que las pone en riesgo financiero.

FUENTE

Completo desde Mostrador .cl

https://docs.google.com/file/d/0B04dcvVW6kXQNFN2aWY4T1gzYVk/edit?pli=1

La irresistible ascensión del lucro en el sistema Universitario Chileno. Por Osvaldo Fernández y Ricardo López

I. Breve historia del avance del lucro como tendencia en un sector de las universidades chilenas.

Vamos a hablar del lucro tal como éste ha venido desarrollándose y contaminando la educación superior chilena, y particularmente la universitaria, desde 1981. Antes de esa fecha el lucro no era un objetivo para la educación universitaria en Chile. Junto a las universidades Estatales públicas existían, ciertamente, instituciones privadas, pero su objetivo era más bien ideológico, y obedecían a sectores privados, por lo general católicos o masones preocupados por intervenir en esta función, desde los intereses culturales de estos sectores.

Es a partir de 1981, que uno de los objetivos principales de la dictadura, se comienza a cumplir y desde esa fecha se inicia lo que podríamos llamar, el desmantelamiento de todo el servicio público chileno. Como consecuencia se abandonan por parte del Estado las políticas públicas, tanto en el ámbito de la educación, como en el de la salud y también en la previsión. Surgen en el plano de la previsión las AFP; ellas lanzan los fondos de pensiones a los vaivenes del mercado y a la especulación; en el ámbito de la salud aparecen las Isapres, mientras que en el campo de la educación, se hace posible la existencia de universidades privadas de nuevo cuño, entre las cuales unas se orientaron claramente hacia el lucro, a pesar de que había una ley que lo impedía.

El zarpazo fue total en el terreno de la previsión y, en cierto modo mixto, en el plano de la salud, donde podemos decir que hubo una política de resguardo, por lo menos durante el gobierno de la presidenta Bachelet. En la educación el proceso fue más lento, pero hay que decir que la privatización y el sector que lucraba se fue ampliando y haciendo cada vez más competitivo.

Tal proceso tuvo como correlato la disminución programada y creciente del aporte fiscal a las UES estatales, que antes de 1981 era total. Esto que comienza durante la dictadura, se va a continuar a través de los gobiernos de la Concertación, llegando a la situación actual que, en lo que concierne a la U de Valparaíso, es apenas un 6% entre el aporte fiscal directo y el indirecto. Debido a que el Estado fue eliminando su aporte y responsabilidad respecto de la educación superior, proceso que se continuó en los primeros gobiernos de la Concertación, las propias universidades estatales comenzaron a vivir una tensión casi insostenible entre la presión del mercado, y su deber como institución de servicio público.

Gran parte de las universidades privadas se crean a fines de la década del 80, entre el triunfo del NO y la instalación del gobierno del presidente Aylwin. La premura de esta medida explica que para el sector político que apoyó la dictadora, en especial la UDI, este fuera un tema importante, que estuvo probablemente entre los puntos del pacto que dio inicio a la democracia cautelada que siguió a la dictadura.

Alrededor del año 2007, la crisis de varias universidades, como la Valparaíso y la UPLA, además de otras universidades del país, evidenciaron el desastre de esta política en las UES estatales que no eran negocios, que habían ido siendo privatizadas y que no podían serlo, plenamente amarradas como estaban a diversas trabas burocráticas administrativas.

II. ¿Cómo se lucra, o mejor dicho, cómo se logro burlar la ley que hablaba de universidades sin fines de lucro, y se lucró?

a)  Explotando a los profesores, profesores jóvenes o jubilados que trabajan por horas, sin previsión, sin salud, sin existencia “ciudadana” en las universidades. Condenados a un trabajo precario con “contratos” que establecen explícitamente que la relación es de carácter civil y no laboral

b)   A través de donaciones con las cuales se eluden impuestos. Los Yarur en la Universidad de los Andes. Lavín y Larroulet en la Universidad del Desarrollo.

c)   Estafando a los estudiantes, en especial a aquellos que no han podido entrar a las universidades principales por su bajo puntaje. Algunas universidades, como la de las Américas, se han especializado en este sector, y en ese sentido son comparables a la Polar. La suma de deserciones (por razones económicas) y fracasos académicos supera el 60% en promedio en estas universidades con fines de lucro.

d)   Estafando a la sociedad al ofrecer y dictar carreras que no aportan ningún valor agregado para el desarrollo de nuestro país.

e)    Disminuyendo la duración de las horas de clases, o las semanas de trabajo. Cobran lo mismo, pero pagan menos a los profesores, aprovechan mejor las instalaciones.

f)    Los aportes, inicialmente de familias, o de grupos ad hoc que se iban instalando para intervenir en este nuevo, creciente y próspero negocio, muy pronto comenzaron a ser reemplazados por los de consorcios extranjeros. La actividad pasó de esa manera a manos del capital financiero. Todos los argumentos que se dan en defensa del lucro olvidan este aspecto, entregando la versión idílica que siempre ha entregado el capital industrial. La presencia de los consorcios extranjeros, en más o menos el 10% del alumnado chileno. La Apolo, la Laureate y la Southern Cross. En la Andres Bello, la de las Américas, la Santo Tomás, la Uniac, la Viña del Mar, la del Mar (a la cual se trasladaron lo inversionistas que hasta 2008 eran dueños de la Polar).

g)   Recientemente la Comisión Nacional de Acreditación reacreditó por tres años a la Universidad de Viña del Mar. Al parecer no consideró como incumplimiento grave el hecho de que las horas lectivas en dicha universidad son hoy de 35 minutos. Esta reducción se ha implantado ya desde hace dos años y no ha existido una modificación acorde de los programas y contenidos. Los profesionales que egresan de la UVM tienen en promedio un 22% menos de horas de clases presenciales, y probablemente la suma de horas lectivas no alcanza a cumplir con los requisitos mínimos que exigen las carreras de pregrado para otorgar grado de licenciatura y títulos profesionales de pedagogía, ingeniería, etc.

De lo dicho se desprende que uno de los puntos decisivos de la contrapropuesta sea la instalación de un aporte basal progresivo que vaya a la reinstalación en  Chile de la educación pública y gratuita. Esto es exactamente lo contrario del lucro y una manera de erradicarlo definitivamente.