La irresistible ascensión del lucro en el sistema Universitario Chileno. Por Osvaldo Fernández y Ricardo López

I. Breve historia del avance del lucro como tendencia en un sector de las universidades chilenas.

Vamos a hablar del lucro tal como éste ha venido desarrollándose y contaminando la educación superior chilena, y particularmente la universitaria, desde 1981. Antes de esa fecha el lucro no era un objetivo para la educación universitaria en Chile. Junto a las universidades Estatales públicas existían, ciertamente, instituciones privadas, pero su objetivo era más bien ideológico, y obedecían a sectores privados, por lo general católicos o masones preocupados por intervenir en esta función, desde los intereses culturales de estos sectores.

Es a partir de 1981, que uno de los objetivos principales de la dictadura, se comienza a cumplir y desde esa fecha se inicia lo que podríamos llamar, el desmantelamiento de todo el servicio público chileno. Como consecuencia se abandonan por parte del Estado las políticas públicas, tanto en el ámbito de la educación, como en el de la salud y también en la previsión. Surgen en el plano de la previsión las AFP; ellas lanzan los fondos de pensiones a los vaivenes del mercado y a la especulación; en el ámbito de la salud aparecen las Isapres, mientras que en el campo de la educación, se hace posible la existencia de universidades privadas de nuevo cuño, entre las cuales unas se orientaron claramente hacia el lucro, a pesar de que había una ley que lo impedía.

El zarpazo fue total en el terreno de la previsión y, en cierto modo mixto, en el plano de la salud, donde podemos decir que hubo una política de resguardo, por lo menos durante el gobierno de la presidenta Bachelet. En la educación el proceso fue más lento, pero hay que decir que la privatización y el sector que lucraba se fue ampliando y haciendo cada vez más competitivo.

Tal proceso tuvo como correlato la disminución programada y creciente del aporte fiscal a las UES estatales, que antes de 1981 era total. Esto que comienza durante la dictadura, se va a continuar a través de los gobiernos de la Concertación, llegando a la situación actual que, en lo que concierne a la U de Valparaíso, es apenas un 6% entre el aporte fiscal directo y el indirecto. Debido a que el Estado fue eliminando su aporte y responsabilidad respecto de la educación superior, proceso que se continuó en los primeros gobiernos de la Concertación, las propias universidades estatales comenzaron a vivir una tensión casi insostenible entre la presión del mercado, y su deber como institución de servicio público.

Gran parte de las universidades privadas se crean a fines de la década del 80, entre el triunfo del NO y la instalación del gobierno del presidente Aylwin. La premura de esta medida explica que para el sector político que apoyó la dictadora, en especial la UDI, este fuera un tema importante, que estuvo probablemente entre los puntos del pacto que dio inicio a la democracia cautelada que siguió a la dictadura.

Alrededor del año 2007, la crisis de varias universidades, como la Valparaíso y la UPLA, además de otras universidades del país, evidenciaron el desastre de esta política en las UES estatales que no eran negocios, que habían ido siendo privatizadas y que no podían serlo, plenamente amarradas como estaban a diversas trabas burocráticas administrativas.

II. ¿Cómo se lucra, o mejor dicho, cómo se logro burlar la ley que hablaba de universidades sin fines de lucro, y se lucró?

a)  Explotando a los profesores, profesores jóvenes o jubilados que trabajan por horas, sin previsión, sin salud, sin existencia “ciudadana” en las universidades. Condenados a un trabajo precario con “contratos” que establecen explícitamente que la relación es de carácter civil y no laboral

b)   A través de donaciones con las cuales se eluden impuestos. Los Yarur en la Universidad de los Andes. Lavín y Larroulet en la Universidad del Desarrollo.

c)   Estafando a los estudiantes, en especial a aquellos que no han podido entrar a las universidades principales por su bajo puntaje. Algunas universidades, como la de las Américas, se han especializado en este sector, y en ese sentido son comparables a la Polar. La suma de deserciones (por razones económicas) y fracasos académicos supera el 60% en promedio en estas universidades con fines de lucro.

d)   Estafando a la sociedad al ofrecer y dictar carreras que no aportan ningún valor agregado para el desarrollo de nuestro país.

e)    Disminuyendo la duración de las horas de clases, o las semanas de trabajo. Cobran lo mismo, pero pagan menos a los profesores, aprovechan mejor las instalaciones.

f)    Los aportes, inicialmente de familias, o de grupos ad hoc que se iban instalando para intervenir en este nuevo, creciente y próspero negocio, muy pronto comenzaron a ser reemplazados por los de consorcios extranjeros. La actividad pasó de esa manera a manos del capital financiero. Todos los argumentos que se dan en defensa del lucro olvidan este aspecto, entregando la versión idílica que siempre ha entregado el capital industrial. La presencia de los consorcios extranjeros, en más o menos el 10% del alumnado chileno. La Apolo, la Laureate y la Southern Cross. En la Andres Bello, la de las Américas, la Santo Tomás, la Uniac, la Viña del Mar, la del Mar (a la cual se trasladaron lo inversionistas que hasta 2008 eran dueños de la Polar).

g)   Recientemente la Comisión Nacional de Acreditación reacreditó por tres años a la Universidad de Viña del Mar. Al parecer no consideró como incumplimiento grave el hecho de que las horas lectivas en dicha universidad son hoy de 35 minutos. Esta reducción se ha implantado ya desde hace dos años y no ha existido una modificación acorde de los programas y contenidos. Los profesionales que egresan de la UVM tienen en promedio un 22% menos de horas de clases presenciales, y probablemente la suma de horas lectivas no alcanza a cumplir con los requisitos mínimos que exigen las carreras de pregrado para otorgar grado de licenciatura y títulos profesionales de pedagogía, ingeniería, etc.

De lo dicho se desprende que uno de los puntos decisivos de la contrapropuesta sea la instalación de un aporte basal progresivo que vaya a la reinstalación en  Chile de la educación pública y gratuita. Esto es exactamente lo contrario del lucro y una manera de erradicarlo definitivamente.

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Editorial ( CdE nº17) .

En los momentos en que escribimos esta página editorial, la movilización estudiantil, tanto de los secundarios como de los universitarios sigue a todo vapor, estos no han depuesto ni sus paros, ni sus tomas y han rechazado la propuesta del Ministro Joaquín Lavín por considerarla poco concreta y ambigua. Efectivamente, hay en la propuesta del Mineduc un silencio revelador en lo que se refiere a los dos puntos centrales para una reforma de la Educación, que son 1) que el Estado financie significativamente a las universidades estatales y públicas, y 2) que se instale una superintendencia que controle y fiscalice a las universidades privadas.

De lo que propone el Mineduc, quizás lo más importante sea el punto que habla de que «los aportes del Estado a la educación superior alcancen el promedio de los países de la OECD en el mediano plazo». Pero, ¿significa esto, que el Estado de Chile que sólo aporta un 0,3% a la Educación se va a poner a nivel del 1,4% que aportan los países que integran la OECD? ¿Qué significa en este caso mediano plazo? ¿Cómo se va a distribuir este aporte? Son estas las dudas que explican que la oferta del Gobierno, juzgada de ambigua, haya sido rechazada.

El movimiento estudiantil ha puesto su acento en el problema del lucro, rechazándolo como mecanismo organizador de la Educación superior y de los liceos. Incluso, no son pocas las voces que hoy se alzan descalificando al ministro por sus compromisos económicos con la Universidad del Desarrollo y pidiéndole por lo mismo su dimisión, pues ya no lo consideran como un interlocutor válido. El tema del lucro está puesto en la primera línea de la contienda y, en una encuesta realizada por el Mercurio, apenas un 53% opina que está bien que se permita el lucro. Creemos que el tema debe ser aun profundizado y esclarecido, pues a lo que se refieren los que ahora defienden las Universidades Estatales y públicas, es que no haya negocio en la educación. Los inversionistas extranjeros, especialmente norteamericanos que han comprado universidades chilenas, no lo han hecho porque de pronto les interesara el desarrollo de la Educación en Chile, sino porque es hoy en día un pingüe negocio, uno de los menos regulado y controlado en nuestro país. Es a eso que nos referimos al condenar el lucro. A eso, que las universidades se transen en el mercado como cualquier producto, que gasten millones de dólares en propaganda, casi tanto como en las tiendas de retail. Si se investiga más en profundidad a algunas de estas universidades, las que francamente profitan con la educación, se encontrará que en ellas el escándalo y la estafa a los estudiantes se aproxima y asemeja bastante a lo que ocurre en La Polar.

Estamos de acuerdo en la petición de los estudiantes en relación a que el Consejo de Rectores no tome iniciativas de acuerdo con el MINEDUC en forma aislada. La unidad de todos los actores es garantía de éxito en la consecución de los objetivos de una educación democrática equitativa y de calidad en nuestro país.

Lo que ocurre en materia de educación y lo que acontece en la tienda la Polar, cuya crisis financiera puede desembocar en una catástrofe económica, como la que se conoció recientemente en los EEUU y Europa con el negocio inmobiliario, revela que el actual modelo hace agua por todos lados, que el mercado no es el mejor instrumento de regulación y que nuestro país debiera avanzar en un modelo político y económico que considere una activa participación reguladora y fiscalizadora del Estado que vele por los intereses de la gran mayoría del país: los trabajadores.

El Sistema de Acreditación de la Educación Superior en Chile. Por Ricardo López Erazo.-

Antecedentes históricos:

Desde el mismo 11 de septiembre de 1973, la dictadura de Augusto Pinochet, intervino el sistema de Educación Superior en Chile.

Los “Rectores Delegados” impusieron la barbarie, la persecución y pusieron fin a una comunidad universitaria que había realizado un proceso de reforma democrática que nos prestigiaba a nivel mundial.

Nuestras Universidades, después del proceso de reforma de los años 60’s, desarrollaban docencia, investigación y extensión con un gran reconocimiento de la comunidad universitaria y científica internacional, y además lo hacían en el marco de una estructura de gobierno triestamental.

Durante los años 1973 y 1980, la dictadura de Pinochet, se impuso la tarea de desmembrar la estructura universitaria chilena. Así es, como en estos años el gobierno de Pinochet instala una máquina de moler universidades hasta que logra una situación de atomización que permite iniciar aventuras capitalistas que deseen lucrar con la educación superior.

La guinda de la torta vendría a ser la Ley 20129, también conocida como la Ley de Acreditación de la Educación Superior. En Octubre de 2006, se promulga esta ley que viene a inclinar, aún más, la cancha a favor de los inversionistas privados de la educación superior.

Diagnóstico:

Transcurridos 30 años, después de atomizado y sometido a las cadenas del autofinanciamiento, el sistema público (y tradicional) de Educación Superior no ha podido ser abatido del todo por los “eficientes consorcios privados, nacionales e internacionales

¿Qué falta por hacer?

HOMOLOGARLOS: Intentar que parezcan iguales, que el “mercado” perciba que un título de aquí es igual al de allá, que los “eficientes privados” pueden dar más cobertura y cobrar menos- por eso- porque son más eficientes, son de excelencia…

SOLUCIÓN: La acreditación.

Después de más de dos decenios, en que la hipótesis neoliberal no se cumple, se hace necesario desnivelar aún más la cancha a favor de los mercaderes de la educación.

¿Pero cómo homologar Universidades de pizarra y plumón, con 90 % de académicos- hora, de bibliotecas ínfimas, de laboratorios inexistentes (en la mayoría de los casos), con Universidades que tienen bibliotecas y laboratorios, que cuentan con académicos de jornada completa, que no sólo realizan docencia sino también investigación y extensión?

Fácil, el Chilean way : un poco de talibanes neoliberales dispuestos a inmolarse por la “mano invisible”, una pizca de asesores y expertos con serios compromisos de intereses y la infaltable cucharadita de funcionarios de alto nivel inescrupulosos y dispuestos a venderse al mejor postor.

Si esta cazuela la cocinamos a fuego lento- y le agregamos unos condimentos de conceptos para que le den sazón: calidad, aseguramiento de la calidad, propósitos declarados, todo lo anterior con el objetivo de que no se contamine con participación de las partes interesadas, logramos el objetivo de homologar esperpentos de lucro en la educación superior con reales universidades.

Es necesario detenerse en un análisis más detallado de esta Ley (20129) para comprender sus reales alcances:

La columna vertebral de esta ley se alza sobre tres conceptos, los cuales son redundantes entre sí:

  • Autorregulación
  • Aseguramiento de la Calidad
  • Propósitos declarados.

La autorregulación, de mayor trasfondo ideológico, simplemente plantea la intención de cumplir con ciertos “propósitos declarados” de la entidad que pretende acreditarse.

Las exigencias con esta política de autorregulación no van más allá del disponer de políticas, mecanismos y controles que velen por el cumplimiento de los “propósitos declarados”.

No hay en esta autorregulación nada que valide la intervención, ni del Estado ni de partes interesadas (estudiantes, académicos, familias, Estado, entre otras) ni de la sociedad en su conjunto.

Así se introduce en la política universitaria un viejo dogma neoliberal, los mercados no deben ser intervenidos, mientras más desregulados más eficientes serán.

La desregulación, ha sido y será, un campo de batalla ideológico fundamental. La última (y no final) crisis capitalista gatillada en el mercado inmobiliario y financiero de EE.UU. se desata precisamente por la peculiar idea que los bancos pueden vigilarse de forma eficaz a si mismos.

En 1999, los lobbystas neoliberales americanos ganan una gran batalla . La Ley de Modernización de los Servicios Financieros termina con la Ley Glass-Steagall de 1933, aquella ley que surge después de la Gran Depresión. Esta ley pretendía evitar que se reprodujera la situación que los llevó, precisamente, a la Gran Depresión. La ley de 1999 es en esencia una ley “autorregulatoria” que en menos de diez años creó las condiciones para la crisis global financiera de 2008. (Ver J. Stiglitz, Caída Libre, Editorial Taurus)

Sin ir más lejos, el laboratorio neoliberal chileno nos muestra que esta “autorregulación” nos provee de cadenas de farmacias coludidas en contra de los enfermos, duopolios energéticos imponiéndonos “su solución”, la banca chilena obteniendo las mayores rentabilidades “autorreguladas”, entre otras.

Si la “autorregulación” primera piedra del neoliberalismo no funciona en ninguna parte, ¿Por qué deberíamos pensar que funciona en la Educación Superior?

El aseguramiento de la calidad, es un concepto que proviene de las normas de calidad de la familia de normas ISO 9000, el problema es que ya en esta familia de normas, a partir del año 2000,pasó a ser un concepto obsoleto.

El concepto vigente es el de gestión de calidad, la diferencia no es menor, el concepto vigente de gestión de la calidad exige al que pretende certificarse en esta norma, que someta a prueba su sistema con las partes interesadas con las cuales interactúa. El viejo concepto de aseguramiento de la calidad no planteaba esta exigencia y sólo dejaba en manos de la organización el establecer un sistema “autorregulatorio” (procedimientos y registros) que pruebe que lo que se dice que se va a hacer, se haga.

El tema de los “propósitos declarados” resulta ser también una triquiñuela neoliberal de mayor importancia: ¿cómo es posible homologar universidades que declaran sólo docencia y pretenden asimilarse con universidades que están empeñadas en desarrollar- además de docencia- investigación y extensión?

El pensamiento crítico, el compromiso del estudiante con su disciplina y con la sociedad a la cual pretende servir, no se puede desarrollar en una comunidad en que no haya investigación ni extensión.

De la misma manera no es posible confundir extensión con marketing. La rebuscada expresión de vinculación con el medio, no reemplaza la necesaria dialéctica entre universidad y sociedad que pretende un proyecto de desarrollo compartido por y para todos.

Esta ley de acreditación resuelve el problema simplemente por el expediente de los “propósitos declarados” y por tanto otorga acreditación aún a quienes no merecen ser considerados como una Universidad.

La docencia, la investigación y la extensión son las tres funciones que conforman la peculiaridad de una Universidad. O se realizan las tres funciones o no se es Universidad.

El actual ministro de educación, de manera acostumbrada por el “gobierno de excelencia” nos plantea que se viene una nueva ley de acreditación: la acreditación 2.0.

No informa de ningún aspecto relevante, no señala que aspectos negativos se tratarán de resolver, ¿habrá más autorregulación? Preocupémonos.

El actual Ministerio de Educación en manos de Lavín y sus asesores, todos ellos con evidentes conflictos de interés (debido a su participación directa o indirecta en Universidades Privadas “sin fines de lucro”), tendrá por objetivo, siempre, el crear condiciones cada vez más favorables para el desarrollo del “mercado” y la aniquilación del sistema público y tradicional. La acreditación es una variable importante.

Hacemos un llamado a nuestros lectores a participar en una reflexión colectiva en torno a un nuevo sistema de acreditación que refleje el real nivel de complejidad (y calidad) que tienen las universidades, el desempeño de las tres funciones debe ser ineludible, el gobierno triestamental también. De otro modo no estamos hablando de Universidad sino de otra cosa. Las páginas de nuestros Cuadernos de Educación están abiertas a su participación.

Sonó la Campana y Comenzó el año escolar 2011. Por Gustavo Quintana M.

Promesas y realidades  en la  aplicación  de las reformas de Lavín.

A pesar de que es aventurado predecir los  resultados de la aplicación de estas reformas, casi en el instante mismo  que comienza el año escolar,  la trayectoria,  personalidad  y ambiciones  políticas del ministro Lavín ,  algunas medidas tomadas durante Febrero, las limitaciones de  la  ley recientemente aprobada , que impiden reformas profundas, y la  continuidad  del modelo neoliberal  de educación  instaurado por  el régimen de Pinochet en 1981, permiten, con  los datos disponibles al mes de Marzo,   emitir algunas opiniones sobre la imposibilidad de que este  nuevo intento  resuelva los principales problemas de la educación chilena.

Empezando Por El Ministro De Educaciön ¿Quién Es El Ministro Lavin? ¿Cuál Es Su Trayectoria Polïtica Y Educacional?¿Cuales Son Sus Ambiciones Politicas Hoy En Día? ¿Qué Credibilidad Podemos Darle A Sus Promesas?

Joaquín Lavin es un profesional formado principalmente en economía,  en las universidades Católica y de Chicago,  que sin ser un hombre brillante (sólo  obtuvo un magister  en economía) es un artesano eficiente. Adscrito desde muy joven  al  Opus Dei  y al pinochetismo, es parte de la vanguardia de éste y participante importante de la reunión de Chacarillas.  Durante  la dictadura  asume  diversas tareas  en el gobierno de Pinochet,  y en educación,  es el motor de la Universidad del Desarrollo (una de las primeras universidades privadas), no como un experto en educación,  sino simplemente como  un administrador riguroso de los principios del modelo  educacional   de la dictadura  y de los intereses del Opus Dei.  Para comprender mejor  sus  intereses  y los objetivos de su actual desempeño debemos agregar a lo anterior  el   hecho  que es un precandidato a la presidencia  con un gran instinto político para desarrollar proposiciones  que interpreten los anhelos  de un amplio sector  medio y popular.   Para esto  utiliza con gran habilidad y profusión los medios de comunicación, para mostrar como cambios profundos  lo que no es  sino que más de lo mismo,  características todas estas que le hemos visto en este año de actuación.

En este contexto,  y a la luz de las primeras  acciones, examinemos qué credibilidad podemos darle a sus promesas y a la ley de la educación,  y consecuentemente qué podemos esperar  de la educación  en este año  2011.

El discurso del ministro de educación  promete una  revolución educacional  que constituya un paso gigantesco  en equidad  y calidad,  apoyada en los  50 liceos  de excelencia al alcance de los   estudiantes más desprotegidos  (los de la educación municipal),nuevos profesores  mejor seleccionados,  con acceso gratuito a la enseñanza superior,y la detención del proceso de destrucción  de la educación  municipal  ( la educación de los pobres y último vestigio de la educación pública). Promesas estas que,  como lo veremos a continuación, se van desdibujando,  sea  por las limitaciones de la misma ley, sea por la ausencia de voluntad política  para respetarlas.

Los 50 liceos de excelencia, que debían reunir al 70% de los mejores estudiantes del sistema municipal, quedaron reducidos a 30,y el objetivo central declarado , que estuvieran abiertosprincipalmente a los estudiantes de los liceos municipales,  ha comenzado a diluirse con la aplicación de una suerte de letra chica desconocida. La indicación de que a lo menos un tercio de estos estudiantes se seleccionaran por sorteo,  ya se redujo a  sólo un 10%, y si bien en la mitad de ellos se recurrió a información  de la ficha de protección social, en todo el proceso de selección se ha desarrollado la tendencia de llenar los cupos con estudiantes de los colegios privados (subvencionados) en a lo menos un 40% del total de las vacantes, que en un  número significativo de establecimientos  representan entre el 50 y el 80% de la matricula total. En resumen,  la segregación social   en educación,  intrínseca al modelo neoliberal  de educación,  vuelve a manifestarse independiente  de la imagen  de equidad que se quiere proyectar.

El no respeto de los compromisos anunciados  y la subsiguiente disminución del número  de  estudiantes de la educación municipalizada  integrados a  estos colegios  no representan sin embargo  el engaño mayor.  La pretensión  de que esta medida permite avanzar en la entrega de una educación de la misma calidad a ricos y pobres   es una falacia enorme,  pues los 30 liceos de excelencia  prácticamente  no modifican  nada. La educación de doble calidad  se mantiene, y no más de un 8% del total de los estudiantes  (lo mismo que antes de los colegios de excelencia), pertenecientes  en su inmensa   mayoría al sector privado de la educación (privado  pagado  y subvencionado)  , continuará  siendo  beneficiado por una educación  de calidad superior,  y quienes no dispongan de recursos suficientes  deberán conformarse  con una calidad claramente inferior.

No podemos dejar de mencionar tampoco la enorme contradicción entre la constatación pública hecha por Lavín, quien,  mediáticamente,  al parecer, recién tomaba conciencia  de que el futuro de un niño  se decidía en el acceso o no a la educación preescolar (comienzo de  la discriminación de los dos tipos de educación),  y la actitud posterior del mismo ministro y  de la Alianza en  la discusión del presupuesto, donde sólo  una batalla  decidida por parte de la Concertación y la izquierda  impidió que se borraran las partidas para la educación preescolar. Para un país donde un  8o% de los estudiantes que ingresan a la educación básica  no pasan por esta etapa formativa fundamental  (que se ha constituido en  un privilegio de los sectores más acomodados ), este incidente  marca el grado de segregación de la sociedad chilena y  el verdadero pensamiento de la Alianza.

Dos medidas justas y razonables un bono de jubilación que favorece a unos 13.000 profesores en edad de hacerlo y 60.000 millones de pesos para financiarlo (a utilizar hasta Diciembre de 2012 ) y  la gratuidad  de la educación,  para el ingreso anual de unos 3.000 estudiantes de pedagogía por sobre 600 puntos en la PSU- se han constituido, paradojalmente,  en nuevos problemas  para la educación  municipal.

La manera de administrar estas dos medidas,  por parte del Ministerio de Educación, produce un   desfase entre la fecha límite para usar el fondo especial de retiro(diciembre de 2012) y la fecha en que,  en el mejor de los casos, los nuevos profesores se habrán integrado  como reemplazos de calidad superior ( entre 6 y  8 años). Esto  obliga al sistema municipalizado a enfrentar el nuevo problema de cómo  asegurar en  el intertanto el relevo. ¿Con los profesores que actualmente se forman , a partir de estudiantes de bajo puntaje de ingreso,  formados muchas veces  por correspondencia o  aumentando  el número de estudiantes por aula, bajando así aun más la calidad,  perdiendo más estudiantes  y profundizando  la crisis que tiene al sistema municipalizado al borde de  la quiebra? Tras treinta años de deterioro creciente de la educación,   por  la aplicación ciega de un modelo  fracasado,  se pretende superar  problemas  vitales con medidas de parche y discusiones que se difieren en el tiempo.

 Recién el 30 de Septiembre se presentaría un proyecto de ley, cuya discusión puede durar años,  sobre la institucionalidad y financiamiento de la educación municipal,  y el 1 Marzo de 2012 un proyecto sobre la modernización de la carrera profesional docente.   A este ritmo,  cuando se terminen de tramitar estas leyes, es posible que la educación municipal haya  quebrado definitivamente.

El problema de fondo es que con este tipo de medidas,  pedacitos de reformas,  como lo expresa el profesor Juan Eduardo García Huidobro,  se continua manteniendo escuelas para ricos y escuelas para pobres , Mario  Waissbluth,  por su parte,   plantea que lo que corresponde es una evaluación precisa del costo total del rescate del sistema municipal  de la quiebra financiera,  y  que la subvención general pareja va contra el rescate del sistema público de enseñanza como sistema  capaz de entregar una educación de calidad pareja. Esta debe entregarse  en  cantidad suficiente para realmente asegurar una educación con equidad en base a las realidades de cada municipalidad

Por el contrario,  lo que sí está claro en el ministro Lavín es la instalación de 1000  nuevos directores  con atribuciones especiales   para  desvincular  profesores.  Así pues, lo que puede caracterizar el año académico 2011   es un éxodo masivo de profesores  sin tener aun preparado el relevo,  y resolver nuevamente  la contingencia   con medidas de parche .

En relación a la educación superior cualquier modificación deberá esperar a lo menos hasta el  2012 .

La despreocupación por la educación superior  y el ningún control sobre las universidades privadas,  en circunstancias de que en el pasado próximo  algún rector estuvo vinculado a un asesinato  y en la actualidad el ex   vicecanciller de la mayor universidad privada del país debe renunciar  por sus vínculos y defensa   a grupos de pedófilos al interior de la iglesia católica, hacen  intolerable esta situación   e incomprensible  esta despreocupación en un país que pretende caminar hacia  el desarrollo.  Si consideramos además que detrás de todo está  el lucro como motor impulsor y que la despreocupación   tiene como objetivos   debilitar aun más al   CRUNCH,  último reducto de la calidad académica  y del sistema público de enseñanza superior, y   las universidades públicas  son la última posibilidad de acceder a  una  educación superior pública de calidad a  estudiantes  de sectores medios   cuyas familias puedan endeudarse .

Las nuevas universidades privadas pasan por un período de cierta holgura económica  que las mantiene en una suerte de compás de espera,  que es el que aprovecha el gobierno para no apurar una reforma,    pero este compás de espera no debe interpretarse   como una tregua sino como la preparación para entrar  a saco en lo que en lenguaje  empresarial se expresa como  “copar la parte de mercado  que ocupan aún las universidades públicas”.

Para evaluar someramente lo que económicamente significa la educación superior, consideremos  tres  datos :

Hace unos  quince años la consultora  Ecoconsult   determinó que los aranceles aumentaban año   a  año  en una tasa superior  a  la del  IPC  y a la del  PIB .

Concordante con esta apreciación,  hace unos  5  años el diputado Ibañez ordenó un estudio que arrojo como conclusión  que la segunda actividad económica de Valparaíso, después de la portuaria, era lo que el llamó  “la industria universitaria”,   papel que ha mantenido hasta  el día díe hoy.

 Hace no más de dos años se constató  que los aranceles en Chile estaban entre los tres más altos del mundo.

En resumen,  la  educación  superior se ha transformado,  al amparo del modelo neoliberal de educación,  en un campo para realizar  muy buenos negocios, lo  que ha comenzado  a atraer a las multinacionales  de la educación ,(Laureat—SEK).   Esta despreocupación por las  necesidades  de Chile  ha llevado a descuidar áreas   que especialmente Chile debiera desarrollar  prioritariamente,  pero que, en una actitud casi criminal, el afán de lucro ha  ocultado completamente.  Al respecto son  ilustrativas las ideas que entrega  a EL SIGLO   el sismólogo chileno  Armando  Cisternas,   parte de las cuales reproducimos en este mismo número  bajo  el titulo de  “ Sismos , Tsunamis y Energía Nuclear “

Para finalizar,  esta pudiera ser la perspectiva educacional del 2011  si las víctimas , los estudiantes ,  no reaccionan.

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Comentarios entorno a la Reforma Lavín. Por Gustavo Quintana

Publicitada inicialmente como una reforma para producir un cambio revolucionario en la calidad de la educación, el conocimiento de su texto indica que se trata sólo de profundizar el modelo neoliberal de educación instalado por la dictadura, con todo el lastre autoritario e ideológico impuesto por ella.

Los aspectos principales de este modelo, vigente por cerca de 30 años, se acentúan en la reforma propuesta, y sus objetivos actuales pueden sintetizarse en lo siguiente:

  • Aceleración del proceso de liquidación de lo que queda de educación pública (municipal) , que debiera caracterizarse por ser gratuita , permitir el acceso de todos a una educación de calidad y ser capaz de entregar, bajo el control y el financiamiento del Estado, iguales oportunidades a todos los estudiantes

 

  • Intensificación del lucro, como factor preponderante, y de la acción del mercado como rector de todo el sistema educacional, con el consiguiente aumento en la desregulación de todo el sistema y el deterioro de calidad en especial para la inmensa mayoría de los niños y jóvenes

 

  • Profundización de la segregación social en la educación básica y media (los mejores profesores y las mejores condiciones de estudio para los colegios privados y/o ” de excelencia”, que no cubren más del 10 % del total de los alumnos ). Además, en este mismo cuadro, sólo un 30% de los estudiantes, en su gran mayoría de los sectores de mayores ingresos, tendrían acceso a la educación preescolar.

 

¿Qué propone la ley y cuán lejos se encuentra de constituir un cambio profundo en la educación?

La ley mezcla proposiciones que aparentemente constituyen modificaciones profundas en la calidad y la equidad de la educación(becas para estudiantes que ingresen a estudiar pedagogías con puntajes de 600 puntos o más , 50 liceos de excelencia que reúnan el 70% de los mejores estudiantes del sistema municipalizado), con modificaciones tendientes a consolidar el modelo neoliberal (modificación del estatuto docente .modificaciones cuticulares) y con medidas que en principio nadie puede objetar (mejoramiento de las condiciones de jubilación de profesores con más de 30 años de trabajo, acceso al nivel más alto de remuneraciones a los 10 años de carrera, en lugar de los 30)

Analicemos en primer lugar si el número de estudiantes que serían becados, y que debieran formar esta nueva élite de profesores, es suficiente para asegurar una educación de mayor calidad al conjunto de los estudiantes chilenos en un lapso de 15 años (suponiendo entre 2500 y 3000 becas anuales, que serían utilizadas). Si bien la calidad de los nuevos profesores aseguraría un recambio de calidad para la generación que debe jubilar en el transcurso de estos 15 años y, sin duda, sería superior a la de la gran cantidad de quienes están egresando, de universidades, escuelas e Institutos no acreditados y de establecimientos acreditados de calidad insuficiente, que muchas veces otorgan títulos a través de cursos por correspondencia, persiste la duda si los marcos de la ley permite formarlos en cantidad suficiente para alcanzar a todos los estudiantes en el lapso de tiempo señalado.

Para estimar muy aproximadamente las necesidades de recambio, o los vacíos a llenar, consideremos tres factores el destino probable de los nuevos profesores, la magnitud del número de profesores en edad de jubilar, y la falencia de profesores en el sistema , para poder asegurar una educación de la misma calidad para todos los estudiantes.

En la actualidad, y en el caso de las pedagogías, una cifra del orden del 67% de los que ingresaron a estudiar pedagogía ya sea abandonan sus estudios antes de egresar(40%) o abandonan la educación dentro de los 4 años posteriores a su egreso, por encontrar posibilidades de trabajo más estables y con mejores remuneraciones fuera de la educación. (La ley no propone ni una carrera académica estable y atractiva ni expectativas materiales comparables con las de las principales carreras universitarias, manteniéndose la valoración del profesor como un profesional de segunda categoría). Evidentemente parece altamente probable que profesores con mejor formación tiendan a emigrar neutralizando parcialmente uno de los pocos objetivos de la ley que apuntan en la dirección correcta.

La magnitud del número de profesores en edad de jubilar se estima en ¡a actualidad en 7000 y al final del período presidencial bordearía los 15000 Todos ellos, profesores que en su mayoría sólo esperan una proposición digna para hacerlo, proposición que figura en la ley.

Si además consideramos el déficit en profesores de pre-básica (70%), y los nuevos profesores que sería necesario contratar para mejorar las condiciones de enseñanza (por ejemplo, limitar a 30 el número de estudiantes por sala), el objetivo de mejorar la calidad sólo alcanzaría efectivamente a una parte de los estudiantes y ¡a equidad , en los marcos de la ley, sería prácticamente imposible, con lo cual el sello dé la segregación continuaría marcando el modelo.

Lo estrecho de los márgenes de la ley, que hacen prácticamente imposible asumir como objetivos el mejorar la calidad de una educación al alcance de todos los estudiantes, indica falta de voluntad política para asumir la educación como un derecho fundamental y como elemento estratégico para el desarrollo del país . y sólo se comprende la urgencia de hacer aprobar esta ley, casi sin discusión, por otros objetivos presentes claramente en la ley.

Así, desconociendo que la causa del fracaso está en el modelo, modelo que no es utilizado en la inmensa mayoría de los países desarrollados con mayor nivel’ educacional (con sistemas muy estructurados, con el Estado como tronco central de él), se culpabiliza al profesor como responsable principal del fracaso, y la ley se centra principalmente en modificar el estatuto docente y en tener mayores atribuciones para reprimirá los profesores.

Junto a esto se trata de legitimar el modelo con ¡os pequeños avances en la prueba Pisa, que después de 30 años de aplicación ubican a Chile entre el 44° y el 49 ° lugar (entre 65 países de la OCDE e invitados) y se pretende introducir la falacia que con este magro resultado Chile lidera la educación en América latina. Quien haya leído el N° 14 -año 4 del Boletín de Educación habrá constatado que Cuba, que no es miembros de la OCDE ni invitado a participaren esa prueba , sino por el contrario, en pruebas tomadas por Unesco en los países de América ¡atina tiene efectivamente, y por un gran margen , el mejor rendimiento en esta parte del mundo.

Ya asegurado que los sectores de mayores ingresos mantendrán una calidad de educación superior a ¡a del resto de los niños y jóvenes de Chile (segregación consolidada), entre las proposiciones de la ley que realmente interesan a la alianza destacan las modificaciones al estatuto docente, en lo que se refiere a profesores, directores y modificaciones curriculares.

Se otorgan mayores atribuciones a los sostenedores de colegios que estén más vinculados a los aprendizajes de sus alumnos ( ¿ ), los que tendrían autonomía de crear y administrar sus propios sistemas de evaluación que complementen los mecanismos establecidos en el estatuto docente. De esta forma se pretende darle más autonomía al sostenedor para tener una evaluación más ad hoc a sus necesidades.

Estas proposiciones, como lo plantea Jaime Gajardo, presidente del colegio de profesores, amplía los potenciales de despido y somete a ¡os profesores a una doble evaluación , sin control y sin mecanismos que aseguren la objetividad.

En cuanto a la evaluación de los profesores y las desvinculaciones producto de ello, se retrocede. Así la desvinculación actual, producto de evaluaciones insuficientes por tres veces seguidas, se puede adelantar disminuyendo a sólo dos la condición de insuficiencia y, además, haciéndola extensiva a tres evaluaciones consecutivas de un desempeño básico. Igualmente se incluye como causal el no respetar el reglamento interno del colegio y hacer uso de licencias médicas en un lapso continuo o discontinuo de seis meses en un período de dos años.

 

En las proposiciones para la designación de nuevos directores y la selección de los nuevos profesores se ignora condiciones indispensables para una educación de calidad, como el equilibrio entre el director y los profesores. Administrador y gestor el primero, el papel de expertos en educación corresponde a los profesores, y sólo un funcionamiento armónico entre ambos elementos y una participación conjunta en las grandes decisiones del colegio puede asegurar su éxito.

En la ley, por el contrario, una parte de los nuevos directores (un 25% del total) serían seleccionados por un organismo similar al de alta dirección pública y tendría como requisito indispensable estar en posesión de un magister en la función que desempeñaran(¿ ) aun cuando seguirían siendo nombrados por el alcalde entre una terna que este organismo fe presentaría. Su renta aumentaría sensiblemente y tendría la potestad de desvincular hasta el 5% de los profesores por año, potestad ésta que quiebra la posibilidad de trabajo armonioso entre director y profesores.

La selección de los nuevos profesores exige, además de su título, la rendición de una prueba de conocimientos (prueba Inicia) sin otro requisito para alguien que no tiene ninguna experiencia (como sería, por ejemplo, la evaluación de su equilibrio emocional, de su aptitud para enfrentar crisis o su ascendiente sobre los jóvenes estudiantes). Su remuneración, por otra parte, estaría en función de los resultados en esta prueba de conocimiento, creando, desde su ingreso, una situación potencialmente conflictiva frente aun cuerpo de profesores que sí tiene experiencia, pero donde los niveles de renta no aparecen claramente en concordancia con los de los nuevos profesores. En suma, se deterioran las condiciones de trabajo en los colegios municipalizados, un escalón más en el deterioro de lo que queda de la educación estatal.

En resumen, los objetivos inmediatos más claros se pueden resumir en: Desregulación del sistema de educación para facultar una verdadera razzia entre los profesores, en primer lugar, entre los más activos del colegio de profesores y ahuyentar a profesores y alumnos de los colegios municipalizados.

Se perfilan cuatro sistemas diferentes con diferentes capacidades para desvinculara los profesores.

Colegios privados no subvencionados con licencia absoluta para despedir.

Colegios privados subvencionados con mayores libertades para despedir y para lucrar. Una parte de los colegios municipalizados (75%) con el tipo de dirección anterior a la ley, con más causales de licenciamiento.

Colegios municipales con el nuevo tipo de dirección con derecho a licenciar anualmente hasta al 5% de los profesores.

Modificaciones curriculares: “la guinda de la torta”.

La obsesión de reemplazar la calidad por indicadores, que no constituyen por si solos una evaluación absoluta del éxito de un sistema educativo, lleva al absurdo de disminuir el estudio de disciplinas fundamentales para la formación de los jóvenes(Historia, Ciencias Sociales, Artes), para disponer de más tiempo para machacar disciplinas que son evaluadas directamente por esos indicadores. Se empobrece así torpemente la formación de los estudiantes, despreciando instantes en la vida del niño donde existen, usando los métodos y la psicología apropiadas, potencialidades de aprendizaje de la lengua materna y de las matemáticas con rendimientos superiores a los que se dan posteriormente, y todo esto sin salirse del mundo lúdico propio de la infancia.

La verdad es que opera una tentación ideológica perversa, pues los sectores que detentan el poder niegan siempre los conflictos pendientes con nuestra Historia , (“no vivamos en el pasado, miremos el futuro), a pesar de que !a realidad nos recuerda con cierta regularidad su existencia. Hace algunos meses, con el pueblo mapuche, en este mes, con los pascuenses reprimidos y golpeados allí donde son los únicos habitantes legítimos y, paralelamente en estos días en Paris, con el juicio abierto a militares chilenos por la desaparición de cuatro franceses, víctimas del régimen de Pinochet

En resumen esta ley no es ni revolución ni pálida reforma, sino una sucia operación política para continuar implantando un modelo dogmático que asegure que el conocimiento y la capacidad profesional continúen siendo un privilegio de la élite del poder.

Menos historia, más desarrollo. Por Pablo Aravena Nuñez

Este domingo 21, antes de las noticias, el presidente Piñera anunció en cadena nacional su paquete de reformas a la educación chilena. En ello lo precedió durante la semana el ministro Lavín, quien había dado la primicia de la ampliación de horas de Lenguaje y Matemáticas a costa de las de Historia y Educación Tecnológica.

Los argumentos esgrimidos son lo mejor de esta nueva “Revolución silenciosa”, que Piñera impulsa en su envolvente retórica bajo la ambigua figura de Frei Montalva… ese otro “revolucionario en libertad”: “Está demostrado que los países que así lo han hecho tienen mejores resultados”, “así se hace en los países desarrollados”. Larga y triste tradición tienen estas ideas en las ciases políticas latinoamericanas. Larga, porque es la pieza fundamental de la ideología modernizadora que se propaló desde mediados del siglo XIX por unas antiguas aristocracias criollas que ahora hacían de bisagra entre los intereses del capital inglés y estadounidense y la fuerza de trabajo y mercados locales. Triste porque tuvieron como resultado la absoluta desigualdad, pauperización del pueblo y dependencia económica (y por ende política) de las jóvenes naciones, mucho mayor que en la colonia. En una palabra: se sentó las bases del subdesarrollo.

Lo que funciona para los países desarrollados usualmente no resulta para los subdesarrollados, todo lo contrario, tiende a agravar sus condiciones. Las medidas anunciadas no pueden ser entendidas más que como otra pieza del populismo que hemos visto despuntar este último tiempo, porque todos los ajustes “técnicos” van acompañados de “incentivos” económicos para retiro, mejoras salariales “para los mejores” y bonos para los directores, que quintuplican los actuales, y lo mejor, sin que los montos salgan del bolsillo de los sostenedores. ¿Quién podría resistirse? ¿Así quien se opone al progreso? Un pueblo castigado, desmovilizado y atomizado se olvida de los problemas de fondo por un bono de cuarenta mil pesos. Así estamos.

¿Por qué no dicen Piñera y Lavín qué porcentaje del PIB invierten en educación esos países que quieren imitar? ¿Por qué no nos muestran qué tipo de clases reciben esos niños y jóvenes? ¿Por qué no nos hablan de la distribución del ingreso, de sus “inflexibles” leyes laborales, de los bajos niveles de estrés y enfermedades siquiátricas de su población? ¿Porqué no nos mencionan el caso de Francia, en donde los profesores de escuela trabajan 17 horas semanales y reciben un pago equivalente al de un académico? Y algo más importante, no nos dicen que en Francia, Alemania e Inglaterra -que es donde supuestamente miran nuestros gobernantes- a nadie se le pasaría por la cabeza, después de Auschwitz; “mejorar” la educación a costa de reducir horas de Historia. Porque aunque vaya con Ciencias Sociales, Geografía y Educación Cívica, sigue siendo la mantención de la memoria lo esencial de este trabajo, y tenemos cosas importantes que recordar en Chile. Porque la reiteración -y saturación- de imágenes y testimonios para las fechas de “aniversario” con que nos llenan los medios no equivale a recordar bien. Y no es que los profesores en la mayor parte de las escuelas lo estén haciendo, Recuerdo haber supervisado una clase en que el profesor preguntaba a los alumnos sobre lo que sabía desde su casa sobre el Golpe de Estado,.. y los niños contestaros reproduciendo todos los prejuicios de sus padres, y la clase se cerró con un “todas las opiniones sin válidas”. Hay demasiado por hacer en materia de la enseñanza de la historia, pero este recorte horario lo que hace es restringir la posibilidad de mejorarla. ¿Por qué que se puede hacer ahora en una clase de historia que dura 25% menos con un grupo igualmente numeroso? Para nuestro trabajo se necesita tiempo (porque toda reflexión lo requiere) y un número de alumnos que garantice un trato humano.

Pero este gobierno, más que los anteriores, insiste en focalizar la culpa en el individuo profesor Esa tan usada estrategia del discurso de las “Ciencias de la Empresa”, de los “Recursos Humanos”, en que la baja productividad siempre es culpa del trabajador… y siempre la productividad es baja,.. y el individuo imbuido de la lógica de las ciencias de la empresa se hace cargo, trabaja más y se capacita con costo a su bolsillo. Hace tiempo que no son necesarios los capataces, porque el capataz está dentro. Sabemos que estas lógicas se viene impulsando desde los gobiernos de la concertación, pero ahora nos enfrentamos a la voluntad de un completo cambio de línea editorial. Todavía no están ¡as condiciones para transformar los programas de historia, pero ya vendrá. Sintomática es la columna publicada en El Mercurio por en historiador Gonzalo Rojas (Opus Dei igual que el ministro Lavín): “el factor clave es el profesor, lleno de aparente vocación docente, pero que por su militancia en las izquierdas transforma la cátedra en pisito de adoctrinamiento” [. . ] “la tarea pendiente está primero en los programas y los textos” […] “Por ahora, la discusión está centrada en una cuestión menor: horas más u horas menos” (El Mercurio, 24 de noviembre de 2010).

Bueno, esto era un gobierno de derecha. Elegido por los votos, desde luego. (Otro problema sería entrar a ver qué tipo de información dispone la gente común a la hora de “decidir”, o si a estas alturas, con tanto “marketing político”, hay algún razonamiento previo al voto… pero esto es tema de varias columnas que quizá escriba. Aunque intuyo que una. buena práctica de enseñanza de la Historia se opone a dichos vicios. ¡No sea que a alguien le interese promoverlos!).

Editorial (CdE nº15)

Mal terminó el año para el presidente Sebastián Pinera, Así lo han expresado todas las encuestas, que se hicieron el año pasado. Estas encuestas no dejan de plantear dudas con respecto al primer gobierno de la derecha, después de Pinochet. Dudas que se acumulan en torno a la ausencia de un proyecto político que permita explicar las medidas que se han ido adoptando, como las vacilaciones que ha habido frente a muchas de las promesas, que por lo general están quedando incumplidas.

¿Dentro de qué política cabe, por ejemplo, la violencia represiva que se ha aplicado últimamente en contra de las legítimas demandas de pueblos originarios como los mapuches o el de Rapanui, o la feroz embestida en contra de la población de Magallanes? Creemos que la ausencia de un proyecto político claro se debe a que la derecha chilena no puede tenerlo, por la sencilla razón que durante veinte años la Concertación adoptó el modelo político y económico neoliberal, que era el de la derecha, que heredaron de la dictadura, lo hicieron suyo, y lo administraron de la mejor manera posible.

Que la derecha política pasara a ocupar el primer plano entorpecía este modus operandi que para los poderes fácticos había funcionado perfectamente. ¿Qué novedad podía haber aportado un gobierno de derecha frente a este modelo, salvo la de reemplazar los equipos dirigentes o introducir modificaciones meramente cosméticas? Por eso, una vez pasada la euforia producida por el rescate de los 33 mineros de la mina San José, nos encontramos nuevamente con el Chile real, a saber, el Chile neoliberal.

Con desgracias que parecieran accidentales, pero no lo son. Con culpas o responsabilidades adjudicadas, recíprocamente, de un lado para otro, desde un gobierno a otro. Incluso, en un intento, quizás, desesperado por encontrar la causa, de tanta inconformidad, crisis y desgracia, se ha personificado este cúmulo de aparente mala suerte en lo que comúnmente se conoce como un “yeta”. Si abandonamos la especulación y la superstición, no podemos encontrar estas causas, sino, en el modelo económico que nos rige, instaurado por la dictadura, pero mantenido sin discusión por los gobiernos posteriores, incluido por cierto el actual.

Si profundizamos un poco más, debemos reconocer que la responsabilidad radica en la sociedad en la cual convivimos, vale decir, en todos nosotros. La dictadura llegó a sangre y fuego, pero los gobiernos posteriores no. Los 81 presos de la cárcel de San Miguel, fueron víctimas del modelo. Es aquí donde se desmoronan los argumentos basados en la “puerta giratoria” y en quienes propugnan el concepto “tolerancia cero”, vale decir, se desmoronan los argumentos basados en la represión. No se trata de defender ¡o indefendible, los delincuentes tendrán que estar en la cárcel, pero debemos abocarnos a solucionar el fondo del problema. Chile ocupa el tercer lugar en Sudamérica en densidad de presos, con 305 de reclusos por cada 100 mil habitantes, después de Guayana Francesa y Surinam, y el número 33 en el mundo. Otra expresión del Chile neoliberal son los Empleados Públicos luchando en la calle por sus justas reivindicaciones.

Lo hacen también funcionarios’ municipales y los trabajadores del Ferrocarril Metropolitano de Santiago, quienes el recién pasado 5 de diciembre paralizaron completamente sus servicios por primera vez desde su inauguración en el año 1975.Lo mencionado hasta aquí, está pasando o ya pasó. Lo que viene nos concierne a todos, pues afecta la Educación Pública.

El proyecto Lavín sobre reforma a la educación ya ha sido formulado. Este proyecto tiene una componente claramente elitista y privatizadora de la educación, funcional al modelo económico imperante, pero por sobre todo apunta a cercenar los derechos de los principales trabajadores de la educación, a saber, los profesores.

Vemos como muchos liceos municipales comienzan a cerrar sus puertas por falta de recursos, sin que el Estado asuma la responsabilidad de protección de la educación, principalmente, para los más desposeídos. La conclusión es clara y consistente con fortalecer la tendencia a que sólo exista educación privada.

Las fuerzas sociales constituidas por estudiantes, apoderados, profesores, académicos de la educación superior y funcionarios, podremos parar estas nefastas intensiones en la medida que tengamos la disposición y la organización para hacerlo. Hasta cuándo se podrá sostener un modelo económico causante de tanta insatisfacción en la población, es una cuestión no fácil de responder. Los partidos de la Concertación por la democracia han estado planteando la necesidad de ampliar este bloque opositor con el propósito de derrotar a la Derecha en las elecciones venideras.

Por otra parte, el último Congreso del Partido Comunista de Chile, estableció en su resolución principal, la necesidad de una convergencia entre todos los partidos de oposición para la conquista de un gobierno de nuevo tipo, el cual no sólo tendrá la misión de desplazar a la Derecha, sino que también deberá superar las características neoliberales que estuvieron presente en los pasados gobiernos de la Concertación.

Por cierto, éste no será un gobierno socialista, pero tampoco podrá ser una . réplica de los gobiernos posteriores a la dictadura. Sólo queda esperar que esta convergencia también se reproduzca de manera transversal en las organizaciones sociales, para que después de tantos años, este nefasto modelo económico neoliberal, al menos en nuestro país, tenga que batirse en retirada.

Reforma del sistema de educación (preámbulo de una nueva ley) análisis comparado con dos Sistemas exitosos: Finlandia y Cuba. Por Gustavo Quintana

Martín Carnoy, antiguo alumno -de Milton Friedman, Schuiz y Arnold Herberger y compañero, entre otros, de Rolf Luders, Sergio de Castro y Ernesto Fontaine en la Universidad de Chicago, estuvo en Chile en su calidad de experto educacional y profesor de la Universidad de Stanford para presentar su nuevo libro:

“LA VENTAJA ACADÉMICA DE CUBA”

Conocedor de la realidad educacional en Chile (fue jefe del equipo de la OCDE que evaluó las políticas educacionales chilenas (2003) ), entregó al diario El Mostrador opiniones muy pertinentes sobre el modelo chileno, las propuestas avanzadas por J. Lavín y la impotencia de la derecha para superar la mala calidad y la inequidad de la educación chilena. En contrapartida, se refirió a dos sistemas educacionales exitosos, Finlandia (OCDE) y Cuba (Latinoamérica).

 

Con Chile, ligado histórica, cultural, geográfica y económicamente a los países de nuestra región, y nuevo miembro de la OCDE, aparecía como natural intentar un análisis comparando los tres sistemas de educación, tomando en cuenta, además, que cuando los tres emprendieron reformas educacionales, entre los años 60 y los 70, eran países comparables por su magnitud, número de habitantes y economía, que los catalogaban como países subdesarrollados.

Comencemos este análisis entregando, en primer lugar, las razones por las cuales Finlandia y Cuba son reconocidos como sistemas exitosos, en contraposición con la mala evaluación de Chile, para analizar posteriormente los objetivos profundos, las estructuras y las características de los procesos educativos de los tres sistemas.

El reconocimiento del sistema de educación finlandés como exitoso se basa en los resultados de la prueba Pisa (tomada en 2003 a los 30 países de la OCDE y a trece invitados), donde Finlandia obtuvo el 1er. lugar en lectura, el 4o en matemáticas y el 3o en ciencias (resultados aun mejores en 2006), y en las repercusiones sociales y económicas que la educación tiene en ese país.

En esta doble perspectiva, los resultados señalan discriminaciones sociales bajas en relación a los demás países que rindieron la prueba (las diferencias en los rendimientos entre hombres y mujeres son mínimas, así corno mínimos los correspondientes a diferentes estratos sociales o étnicos, o a la ubicación urbana, rural o de otro tipo de los establecimientos educacionales). Igualmente, el hecho que sólo un 6% de los estudiantes finlandeses no obtengan resultados aceptables, en comparación con una medía de fracasos que alcanza el 20% en los demás países, ilustra la capacidad del modelo y la decisión política finlandesa para evitar la pérdida de estudiantes en el proceso educativo, para lo cual ocupan entre un 10 y un 15% del presupuesto de educación en la atención de los sectores más vulnerables. En suma, podemos atrevernos a atribuir al modelo finlandés alguna capacidad para corregir por la vía de la educación, una parte importante de las diferencias sociales, toda vez que se puede constatar que los estudiantes reciben una educación orientada a ser miembros responsables, éticos y humanos de la sociedad, con los conocimientos necesarios para enfrentar los cambios del futuro y seguir aprendiendo permanentemente, y con una fuerte inclinación hacia la cooperación más que hacia la competencia.

Finalmente., desde una perspectiva diferente, el sistema de educación finlandés, después de un par de décadas de aplicación, es en gran medida responsable de su explosivo presupuesto de educación.

La evaluación del sistema de educación cubana se obtuvo con los resultados del LLCE (Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación, de la UNESCO), obtenidos de pruebas a que sometió a los principales países de Latinoamérica, y analizados por el profesor M. Carnoy con los mismos modelos de análisis utilizados por IEA y por TIMMS. Estos análisis, más la experiencia de este profesor en la construcción del sistema cubano, nos permite disponer de los siguientes elementos valóricos en la educación cubana:

 

Un rendimiento de los estudiantes cubanos en lectura y matemáticas muy por encima del promedio de rendimiento de América Latina, y una velocidad sorprendente para erradicar, a partir de 1960, el analfabetismo (una juventud prácticamente analfabeta que ha pasado a ser en los comienzos del milenio la que mejor maneja la lengua), la insalubridad, a partir de la creación de sus propios profesionales y acabar con las discriminaciones sociales anteriores a 1960, etc.

Revisemos ahora la calidad y el efecto que tiene en la sociedad el modelo neoliberal en Chile, para lo cual recurramos, en primera estimación, a fuentes de información similares a los empleados en la evaluación de Finlandia y Cuba, a saber, las pruebas PISA, TIMMS y LLECE. Salvo en la LLECE donde los resultados de Chile están sólo ligeramante por debajo de la media de los demás países latinoamericanos, y muy por debajo de los resultados de Cuba, en las otras dos pruebas (PISA y TIMMS) Chile se ha ubicado sistemáticamente entre los países con los peores resultados (OCDE e invitados).

La repercusión de estos pobres resultados se proyecta en la sociedad chilena principalmente en tres aspectos: un analfabetismo funcional de un 80% de la población y de mas de 30% entre los estudiantes universitarios, una profunda segregación social y una pobrísima calidad y capacidad creativa.

Vistas sucintamente las razones de las calificaciones asignadas a Finlandia, Cuba y Chile, y las repercusiones de las bondades o defectos de estas en las sociedades respectivas, veamos finalmente las claves de los procesos educativos de Finlandia y Cuba, en contraste con las correspondientes del modelo chileno actual, incluyendo las limitaciones del proyecto Lavín.

El proceso educativo de Finlandia es un sistema público, gratuito, que se financia con un aporte del estado de un 5,7% del PIB (en la fecha de las pruebas internacionales citadas) y donde el niño y el joven son el centro de todo el proceso educativo. La base de su éxito reside, por una parte, en la calidad de directores y profesores y, por otra, en su equilibrio curricular. Los profesores, expertos en las materias de su competencia (a nivel de Magister o doctorado) deben necesariamente tener características vocacionales y personales (equilibrio emocional, aptitud para enfrentar crisis, gran ascendiente entre los estudiantes, etc.) que les permitan crear en la escuela lo que los finlandeses llaman “un ambiente agradable y libre de tensiones”, con tiempo disponible, que incite al aprendizaje en forma más eficaz que con una alta densidad de controles y horarios recargados.

Los programas tienen un gran equilibrio entre el lenguaje y las disciplinas humanísticas, por una parte, y las matemáticas y ciencias por otra, con énfasis especial en el dominio y la lectura de sus lenguas maternas (finés y sueco) y en el trabajo con las matemáticas, sin que esto impida que el promedio de los alumnos termine manejando 3 a 4 idiomas, o que la música tenga su espacio.

La formación y selección de los profesores para este tipo de educación comienza con la selección para ocupar los cupos que la universidad ofrece. Aquí se considera tanto las materias cursadas como las características vocacionales y psicológicas de los concursantes. El examen es bastante riguroso pues, siendo considerada la educación como un sector estratégico, se busca captar entre los postulantes a aquellos que se encuentren entre el 30% más inteligente.

Los estudios (a nivel de Magister) duran entre 4 y 5 años y en ellos los candidatos se integran a la investigación, desarrollando incluso proyectos propios, siendo esto básico en su formación, pues se busca crear en el colegio, con proyectos simples de investigación o creación, un espíritu creativo, crítico y reflexivo. Lo anterior no obsta para que el profesor esté preparado para enseñar con solidez todas las asignaturas del plan de estudios (lenguaje, matemáticas, ciencias naturales, etc.)

Las condiciones arriba descritas no serían posibles, al menos para un alto porcentaje de los casos, sin un altísimo reconocimiento social y material del profesor, equivalente al de los médicos o ingenieros.

Para Cuba, al igual que para Finlandia, la educación constituye un sector estratégico de su desarrollo, y la estructura de su sistema educacional a, partir de 1960, fue determinada por las condiciones en que se encontraba el país en el momento en que la revolución cubana llegó al poder. Nos referimos a un país con un pobre desarrollo económico, un analfabetismo casi total (sobre todo en el campo) y un sistema sanitario que contribuía más a la muerte que a la salud de la población. La carencia abismante de profesionales y expertos en las diferentes materias que el nuevo gobierno debía abordar, se enfrentó aplicando una política educacional masiva, capaz de formar con gran rapidez los cuadros profesionales y científicos. Así, el Estado asumió el control, financiamiento y desarrollo de una política educacional igualitaria que se orientó a captar para el país todas las potencialidades intelectuales, artísticas y humanas de los jóvenes cubanos.

¿Cómo se resolvieron a lo largo de casi 60 años los problemas básicos del proceso educativo?

La orientación de la educación en las escuelas y los contenidos de los programas de estudio fueron fijados y controlados por el Estado, con la colaboración de los profesores y académicos que se trasladaron a Cuba para la formación de las primeras generaciones de profesionales, profesores e investigadores (ya fuera como colaboración oficial de algunos países o como” colaboración voluntaria de profesores e investigadores venidos de todo el mundo). En el área de la salud, para ilustrar el proceso con un ejemplo, con la ayuda de estas verdaderas brigadas internacionales se crearon las escuelas de Medicina, Obstetricia y Enfermería, y se instalaron los primeros equipos de investigación biológica y médica que formaron los primeros profesores, investigadores y profesionales cubanos en esta área, lo que se tradujo en la solución de los problemas sanitarios en 10 años y que en 20 años el control total de esta área (docencia, investigación y atención de la población) estuviera en manos de los cubanos. Es interesante observar que, al igual que en Finlandia, la calidad fue la primera preocupación en el desarrollo del modelo cubano.

En el proceso pedagógico en básica y media, con la calidad de los nuevos profesores asegurada, el centro de la política fue agregar equidad a la calidad adquirida, unificando la calidad de la enseñanza en la ciudad y en el campo mediante iniciativas como instalar muchas escuelas en sectores rurales, en trasladar estudiantes de la ciudad al campo, y, en un primer tiempo, integrar durante el verano a estudiantes de la ciudad a las cosechas.

La otra característica relevante ha sido el cuidado por el rendimiento de los estudiantes. A partir de la calidad de los profesores se ha reducido a 25 y a 15, el número de estudiantes por sala de clases en básica y media, respectivamente, y manteniendo un sólo profesor por curso para impartir, en forma bastante personalizada, todas las asignaturas hasta el 2o año de secundaria. Según el profesor Carnoy, esto creó condiciones de estudio más favorables para un buen rendimiento, lo que ligado a la ausencia de trabajo infantil y de violencia, y a la calidad de los profesores (seleccionados entre los postulantes más inteligentes en cada promoción), explican la diferencia con los demás países latinoamericanos, a pesar de los enormes problemas económicos que sufre Cuba desde 1990, por el embargo internacional y el cambio en las condiciones de venta de la caña de azúcar.

Finalmente, es bueno hacer notar que, aún con recursos inferiores y modelos políticos diferentes, en el proceso cubano se encuentran permanentemente las mismas ideas del modelo finlandés: control y financiamiento por parte del Estado, enseñanza gratuita, sistema muy estructurado, el niño y sus raíces culturales como centro del proceso educativo y la calidad como objetivo irrenunciable

En el caso de Chile:

¿Qué magnitud tiene el desastre en la educación? ¿Cómo revertiría situación?

A diferencia de Finlandia y Cuba, el sistema chileno no se concibe como factor estratégico del desarrollo del país, sino que nació y continúa desarrollándose como un sistema ideológico, neoliberal y privado, estructurado para mantener el poder en manos de una élite ideológica y económica, donde el Estado juega un papel subsidiario, que en verdad casi se limita a entregar un aporte estatal de aproximadamente un 3% del PIB a la enseñanza subvencionada (con entre 92 y 95% de los estudiantes de básica y media) y a las universidades del CRUNCH (sólo 10 a 15% de sus presupuestos) y donde es el mercado quien impone las políticas educacionales. Si consideramos que el gasto total en educación es del orden del 7% del PIB, encontramos que el 4% restante es el aporte privado destinado principalmente a los colegios privados no subvencionados y a las universidades privadas o casi totalmente privatizadas (CRUNCH), lo que representa el grado de privatización y segregación que ha alcanzado la educación chilena.

Distribuido este 4% según las leyes del mercado, se introduce en el sistema una desregulación que se traduce en que no más del 15% del alumnado (los sectores más ricos) dispone de cerca de un 60% de los recursos que se gastan en educación. Estas cifras, además de evidenciar inequidad son también la clave de la mala calidad y/o del grado de rentabilidad del sistema. Que un país como Chile, que se encuentra entre los que (porcentualmente) más invierte en educación en el mundo (7% del PIB contra un 5,7% del PIB en Finlandia), obtenga malos resultados en todas las pruebas internacionales en que participa, es clara señal de mala calidad de todo su sistema, y de administración de estos recursos en beneficio de los dueños de los establecimientos privados de educación, lo que pone en evidencia que el revertir la situación comienza por cambiar el modelo. Desde el punto de vista de los resultados medidos, el 25% de los estudiantes de la educación municipalizada y el 40% de los estudiantes de enseñanza superior (pertenecientes a los quintiles más bajos) abandonan los estudios, a lo menos un 16% de quienes egresan y pertenecen a los mismos sectores socio económicos engrosan la cesantía y menos de un 50% de quienes egresan de la educación municipalizada logran ingresar a la enseñanza superior. En contraposición a ello, sobre el 60% de quienes egresan de la enseñanza media y pertenecen al quintil de mayores ingresos ingresan y egresan exitosamente de la enseñanza superior.

¿Con qué criterios y políticas se enfrentan los problemas esenciales del proceso educativo? ¿Cómo se realiza la selección y formación de los profesores y los contenidos de los programas?

No existe un criterio o política central, como no sea el alcanzar, en la educación privada, las máximas ganancias. Fuera de esto, cada municipalidad, sostenedor o director de una escuela privada, no subvencionada, aplica el criterio que quiera.

Los profesores, por su parte, son formados en la universidad, sin selección especial de ingreso, teniendo como único requisito poder pagar los estudios y haber obtenido el puntaje mínimo en la P.S.U (450 sobre 850 puntos) y donde no más de un 4% alcanza un puntaje de 600 puntos. Los contenidos de los programas de básica y media son variables y oscilan entre un   mínimo   (la   gran mayoría de las escuelas y Liceos municipalizados) y un máximo (que es el de la mayoría de los colegios privados) (D.L.4002).

No más de un 7% de los profesores tiene un nivel de Magister, un 40% es incapaz de obtener conclusiones de un texto simple (C.S.E), un 25% confiesa no comprender los contenidos de las pruebas de Matemáticas a que son sometidos sus alumnos en las pruebas internacionales, y un.60% de los futuros docentes, en las mismas pruebas mencionadas, no llega al nivel mínimo. Por otra parte: la consideración social y material de los profesores está lejos de ser la de los países antes mencionados.

En la educación superior las reformas de 1981, seguidas por la LOCE y la LGE; todas con la misma orientación ideológica, han empujado a las universidades del CRUNCH a lo largo de 30 años hacia la privatización casi total, destruyendo el carácter nacional de las universidades estatales. La calidad de las universidades existentes en 1973. es otra de las bajas de estos 30 años de tropezar con la misma piedra. La investigación y la creación han dejado de ser funciones inherentes a la universidad, pasando a ser algo optativo, y hoy en día de 60, solo 11 universidades del CRUNCH y una de las nuevas privadas acreditan por la investigación que realizan.

J. Lavín ha anunciado medidas para combatir la inequidad y mejorar la calidad. Incapaz de plantear el problema en toda su magnitud (el modelo neoliberal se lo impide) sólo propone reformas parciales y pequeñas medidas que no son sino golpes de efecto:

Los 25 “liceos bicentenario”, que no cubren más del 1,5% del alumnado total y el 2,5% del de la educación municipalizada, y las becas para incentivar el ingreso a las pedagogías a estudiantes con sobre 600 puntos en la PSU. El monto de las becas se incrementa hasta los 720 puntos y va desde aranceles completos por 5 años hasta arancel, más mensualidad y más un semestre en el extranjero, según puntaje en la PSU. De acuerdo a los estudiantes que ingresan normalmente a pedagogía (15.000) anualmente, 600 lo hacen con 600 puntos y 15 con 700 (no más de un 4% del ingreso total). Nada se dice de un verdadero incentivo, como lo serían las mejores perspectivas materiales y sociales de que podrían gozar estos nuevos profesores, ni de ninguna otra medida que atraiga a las mejores inteligencias hacia la pedagogía.

Si bien ambas medidas ayudan, la ayuda es a pasito lento y, en resumen, aprendiendo de la experiencia de Finlandia y Cuba, deberíamos comenzar por una modificación drástica del modelo, devolviendo al Estado la potestad para reestructurar el sistema y darle al Profesor una formación con la calidad que la importancia de su función requiere.