La contrarrevolución en Venezuela. Ricardo López Erazo

Sin lugar a dudas la revolución bolivariana que lleva a cabo el pueblo de Venezuela despierta odios y pasiones.

En sus 16 años ya ha debido soportar al menos dos intentos de golpe de estado, sin embargo en esos mismos años el proceso bolivariano ha competido en elecciones libres en 19 ocasiones, resultando ganador en 18.

¿Cómo es que una república latinoamericana que se somete, de acuerdo a su constitución, con mucha más periodicidad que otras al escrutinio popular es atacada y sindicada de antidemocrática?

Sin dudas la respuesta irá por el camino de la lucha ideológica, se trata de un pueblo que ha iniciado la construcción de una sociedad menos desigual y para ello recurre a formas, reformas y actitudes que escapan de la norma neoliberal.

¿Cuáles son estas? y ¿por qué despiertan tanto odio de gobiernos, prensa y medios en general?

Mi hipótesis es que Venezuela inició un camino de cambios que se encuentra en las antípodas de las soluciones que se urdieron en la capital norteamericana, entre políticos y empresarios neoliberales.

El llamado consenso de Washington consiguió que Chile fuese su primer laboratorio exitoso (considerando la métrica capitalista), de tal manera que los primeros gobiernos post-dictadura de Pinochet mantuvieron, en su esencia, los postulados de dicho consenso.

Resulta imperioso señalar que Venezuela, antes del proceso bolivariano, era gobernada por dos coaliciones políticas que se alternaban en el poder: COPEI y ADECO, la primera era la expresión democratacristiana más poderosa del continente y la segunda una síntesis de una derecha conservadora. Ambas coaliciones se alternaron en el poder durante decenios sin alterar para nada el modelo de desarrollo que culminaba siempre en una enorme desigualdad social. Es menester también señalar que ambas coaliciones prestaron ayuda, solidaridad y refugio a miles de chilenos durante la dictadura pinochetista. Eso se agradece.

Sin embargo, en Venezuela, al igual que en México, gobernaban los empresarios e imponían un régimen desigual que sometió a la mayor parte de sus ciudadanos a un régimen de pobreza, a pesar de la enorme riqueza petrolera de la que dispone ese país.

La mayoría de los chilenos vemos televisión abierta (gratis entrecomillas, porque debemos asimilar la publicidad que el mismo consenso de Washington ideó para transformarnos en consumidores en vez de ciudadanos) y nos alarmamos de cómo este pueblo hermano y querido se debate entre tanta violencia según los mismos medios.

Famosas son las fotos trucadas de México, Chile, Egipto y otros países en donde se nos pretende mostrar los atentados a la libertad que estarían ocurriendo en Caracas.

Nos visitó el Vicepresidente de EE.UU. y felicitó al expresidente Piñera por su pragmatismo, es decir por su estricto apego al consenso neoliberal.

Hugo Chávez fue, sin duda, un presidente singular. Es probable que para nuestra cultura política sea un líder extraño, populista dirán los que miran neoliberalmente. Pero lo que lo distinguió fue su hablar llano, sincero y con palabras bien comprendidas por el pueblo.

By David Hernández (https://www.flickr.com/photos/davidhdz/9438076805/) [CC-BY-SA-2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)], via Wikimedia Commons

By David Hernández (https://www.flickr.com/photos/davidhdz/9438076805/) [CC-BY-SA-2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)%5D, via Wikimedia Commons

Hace ya más de un mes que Venezuela está en los noticiarios de las cadenas de medios que repiten insidiosa y majaderamente el mismo mensaje: En Venezuela no hay democracia, en Venezuela no hay libertad de expresión, ergo, el gobierno debe caer. Este cerco mediático es llevado a cabo por CNN, Televisa, O Globo, Caracol, El Comercio, El Clarín, El Mercurio, La Tercera, etc.

El propósito es derribar al gobierno legítimamente constituido, para ello han iniciado lo que es conocido como golpe blando, sin embargo están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias y resolver su propósito con una guerra civil. Este escenario lo hemos conocido primero en Irak, Libia, Siria, Egipto y recientemente Ucrania. Los halcones de EE.UU. no tienen límites morales con tal de controlar el oro negro. En Chile conocemos bien esa falta de límites. Ninguno de estos medios cuestionó alguna vez las intervenciones belicistas que llevaron al derrocamiento de esos gobiernos.

Los ataques mediáticos de los medios controlados (y financiados) por el imperialismo han puesto en la retina de los pueblos del mundo suficientes árboles de manera de no dejar ver el bosque del proceso bolivariano. Es el propósito, de este artículo, ayudar a develar ese bosque para que, al menos en Chile, los trabajadores, los estudiantes y el conjunto de organizaciones políticas y sociales que han luchado por iniciar un nuevo ciclo político, social y económico no comulguen con las ruedas de carretas que estos medios y la derecha más reaccionaria han logrado que se traguen algunos personajes de la política chilena.

Si hablamos de democracia, en primer lugar, debemos consignar que Venezuela es un país que más temprano que todos, discutió, analizó y votó por una Constitución Democrática que los rige (el librito azul) y que es respetada por todos su poderes constituyentes.

NMPresidente-Top20

Esa Constitución, entre otras libertades, señala que el poder es revocable y si el pueblo considera que no se está cumpliendo con el mandato popular se puede, mediante voto popular, restar dicho poder.

En Chile dicha norma no existe, y ciertos políticos se oponen siquiera a la idea de una Asamblea Constituyente. Entonces el miedo a la democracia no viene de los que son acusados de antidemocráticos sino de, precisamente, quienes se tildan de democráticos.

A mayor abundamiento, en términos de libertades, la participación electoral de los venezolanos, a diferencia de Chile, supera el 80%.

La prueba de fuego de cualquier proceso de cambios o revolucionario es la modificación del índice de Gini (en Cero marca la distribución ideal de los ingresos y en Uno marca la peor distribución). El proceso bolivariano ha logrado el record de obtener en sus años de ejercicio una disminución desde el 0,59 al 0,39; este logro es el más significativo de la historia reciente de los pueblos emancipados del neoliberalismo y es el que demuestra que efectivamente es el pueblo, sus trabajadores y estudiantes, los niños y la tercera edad, los depositarios del esfuerzo revolucionario del proceso bolivariano.

Llamo a los lectores a revisar este índice de Gini en Chile en el último cuarto de siglo.

La prensa mercurial y la otra (igualmente neoliberal, incluidos los canales CNN y TVN) han despotricado sobre la falta de libertad de información en Venezuela. Al respecto es necesario informar que es más fácil encontrar un diario de oposición que uno de gobierno. También es necesario señalar que la señal de teleSUR no es permitida en EE.UU.

nicolas-maduro-alba

En Venezuela circulan sin impedimento alguno 28 periódicos, la gran mayoría de ellos son de oposición. En nuestro país no podemos decir lo mismo.

El salario mínimo en Venezuela es, en moneda de igual poder adquisitivo, tres veces superior al chileno.

Durante el proceso bolivariano, el IVA ha descendido desde un 16% a un 11%. Este es el impuesto más regresivo porque afecta principalmente a los trabajadores que gastan todos sus ingresos en bienes afectos a IVA. Tampoco en nuestro país podemos decir lo mismo.

En Venezuela, alrededor de 14 millones de ciudadanos tienen acceso a alimentos subsidiados. Esto significó que la FAO considerara a Venezuela dentro de los tres primeros países de menor índice de subnutrición. ¿Por qué CNN Chile insiste en que faltan alimentos?

¿Por qué desde España el diario El País insiste en que la economía de Venezuela está quebrada cuando su deuda total es de un 51,6% de su PIB, mientras que el país de Rajoy ostenta un record de 300%?

En Venezuela el desempleo ha disminuido en los últimos diez años desde un 19,2% a un 6,4% actual. ¿Pueden decir los mismo EE.UU y los países europeos?

La OMS también ha declarado a Venezuela como uno de los tres primeros países en sus índices de salud. La experiencia de integración entre Venezuela y Cuba en materia de salud es extraordinaria, el aporte cubano con médicos de terreno y académicos del área ha permitido que ya hoy Venezuela disponga de los médicos especialistas e integrales que la salud de ese pueblo demanda. Antes del proceso bolivariano no había facultades de medicina, hoy Venezuela presta servicios médicos especializados, no sólo a la población venezolana, sino que al resto de América Latina.

En relación con la educación los logros son gigantescos:

En Venezuela no hay analfabetos, (en 2005, la UNICEF la declaró como territorio libre de analfabetismo) en Chile tenemos problemas con un gran porcentaje de personas que no leen y/o no entienden lo que leen.

En 1999 Chávez determinó que los niños no debían pagar por pertenecer a una escuela y aumentó el gasto público en educación hasta el 5% del PIB.

Venezuela es el quinto país con mayor matrícula universitaria del mundo. Su sistema de educación es mixto y el 78% de la educación superior es gratuita y de cargo del Estado. Hoy suman 2,6 millones de estudiantes universitarios y ni CNN es capaz de armar un show mediático que muestre a ese contingente protestando.

Durante 2013 la inversión en Educación fue de US$ 41 mil millones, nuestra reforma tributaria pretende recaudar US$ 8 mil millones para financiar una educación gratuita en todos los niveles.

¿Cómo ha sido posible todo esto?

Pues bien, Venezuela controla el total de la renta petrolera de su territorio y ha invertido el 64% de dicha renta en programas sociales, Chile también es un país rico pero sólo controla el 30% de la renta cuprífera.

La última elección nacional de municipalidades (Diciembre de 2013) fue declarada por la oposición como un plebiscito, el pueblo venezolano apoyó con un 55% al proceso bolivariano, obteniendo el 76% de las alcaldías.

La OEA y la CELAC se han reunido estos últimos días otorgando un apoyo inmensamente mayoritario al gobierno venezolano, pero es fácil prever que el imperialismo insistirá y que es necesario defenderlo con toda la fuerza.

Espero que estos argumentos, cuyos números se pueden encontrar en las estadísticas de Naciones Unidas, FAO, UNESCO y OMS, sirvan para que nuestro propio “nuevo ciclo” considere el debido respeto, la no injerencia y el apoyo irrestricto a la democracia venezolana. Los chauvinismos trasnochados, las opiniones estultas y los ataques contra todo pueblo que se emancipa y crea su propio camino de desarrollo para una mejor vida de todos deben terminar.

Es hora de la verdad, es hora de denunciar a los “periodistas” yanaconas. Miren como nos hablan de libertad… estos degolladores de palomas.

Es hora de que los trabajadores, los estudiantes y el pueblo chileno salgan a defender el proceso revolucionario que cursa en Venezuela.

Anuncios

Editorial (CdE nº25)

Diversos acontecimientos políticos hemos podido observar en el presente mes. Esta diversidad se ha caracterizado por su cantidad y versatilidad. En efecto, el resultado de las primarias, indiscutiblemente favorable a la coalición Nueva Mayoría ha provocado variadas reacciones en los bloques con pretensiones presidenciales o de presencia en el parlamento. La desbordada votación de la candidata Michelle Bachelet, la cual superó expectativas que ya eran altas, provocó, por una parte, una indisimulada tranquilidad en la oposición y, por sobre todo, un fuerte desconcierto en el oficialismo, el cual se ha expresado en divergencias públicas entre quienes lo componen, como lo fue el sentimiento de humillación del candidato perdedor de la derecha ante Joaquín Lavín.  Por otra parte, la fuerte incidencia del Partido Comunista en la vida política nacional ha provocado preocupación e irritación en la derecha, la cual con frecuencia intenta montar en el debate una supuesta contradicción en la participación de este partido junto a la Democracia Cristiana en el pacto Nueva Mayoría. También habría que agregar aquí exacerbados “meas culpas” provenientes de personeros del bloque perdedor y las posteriores diferencias respecto del sistema electoral binominal. Existe conocimiento que esta falta de unidad no favorece los sueños electorales de este sector, pero todo esto pareciera inevitable. El manifiesto temor del gobierno y la derecha a eventuales cambios constitucionales, los que podrían devenir en una Asamblea Constituyente, ha provocado sendos proyectos de modificación al sistema binominal, siendo éstos evidentes muestras de “gatopardismo”. La evidencia de esta acción, junto con el conocido deseo de la ciudadanía por cambiar la Constitución, corre el serio riesgo de no conseguir su objetivo.

educaciongratuita

Fotografía:

Carolina Pavez
Artista visual
http://www.carolinapavez.cl/

La marcha convocada por la CUT no solo tiene valor por su carácter multitudinario, sino que por su composición. A diferencia del llamado a movilización de la multigremial del 24 y 25 de agosto de 2011, esta vez los estudiantes significaron un importante apoyo, pero fueron los trabajadores quienes contribuyeron en mayor porcentaje a la constitución de la marcha. Esto hecho es muy relevante debido a que el actual Código Laboral no favorece la sindicalización, por el contrario, apunta a la desintegración de los trabajadores. Aun cuando el gobierno y la derecha han apuntado constantemente a la criminalización del movimiento sindical, y esta vez no fue la excepción, la jornada se desarrolló con mucha calma y en concordancia como la dirigencia de la CUT lo planificó.

La probidad en absoluto ha estado de lado del modelo económico neoliberal en general, y del gobierno en particular. Indignación ha producido el resultado judicial debido a la colusión de las farmacias. Por otra parte, el caso Johnsons, que vincula un claro conflicto de interés de parte de su ex director Julio Pereira, no viene sino a ratificar una característica que desde su inicio mostró el actual gobierno. Nos referimos a la promesa incumplida del presidente de deshacerse de la propiedad de las acciones de Chile Visión y Colo Colo antes de asumir el gobierno. Todo esto, salvo las diferencias propias existentes entre distintas situaciones, pareciera provenir de un mismo criterio ético que con frecuencia tiene su expresión en el escenario neoliberal.

patron

El conflicto estudiantil, caracterizado por paros y tomas, en establecimientos de educación secundaria y universidades, ha estado presente como un hecho político desde hace ya casi dos meses. No obstante, éste no ha conseguido ser lo que fue el 2011, al menos en lo que se refiere al sector universitario. En primer lugar, el contenido político de este movimiento ha sido menor, toda vez que el énfasis se ha puesto en petitorios internos en aquellas universidades donde se ha expresado el conflicto. La dirigencia central ubicada en la CONFECH no ha tenido la capacidad de aunar a todo el movimiento estudiantil universitario en torno a demandas políticas nacionales. Como consecuencia de este hecho, las expresiones del movimiento han sido aisladas y con menor fuerza si se le compara con lo ocurrido el 2011. Una segunda característica del movimiento actual ha sido el predominio de sectores no adscritos a organizaciones políticas consolidadas y cuyo objetivo ha sido mantener vivo el conflicto, de manera independiente de la satisfacción o no de las demandas enunciadas en los respectivos petitorios internos. Cierta coincidencia entre esta característica y las posiciones enunciadas por el historiador Gabriel Salazar y el sociólogo Alberto Mayol pareciera existir, toda vez que estos cientistas políticos defienden tesis que privilegian los cambios sociales mediante expresiones espontáneas de los movimientos sociales y con prescindencias de partidos políticos. Como una tercera característica, añadimos que, si bien el conjunto de la sociedad continúa apoyando las demandas estructurales del movimiento estudiantil universitario, la mayoría en cada uno de los estamentos universitarios no concuerda con esta posición cerrada de mantener el conflicto a como dé lugar. Pareciera evidente que, para enfrentar la amenaza neoliberal, el movimiento requiere de una reinvención, convocando a la discusión a funcionarios y académicos en cada una de las universidades donde esto es posible. Esta unidad debería producir la correspondiente réplica entre la CONFECH y el CRUCH, para que a renglón seguido, mediante el eventual apoyo de la CUT, pueda conformarse un frente nacional con la suficiente fuerza para producir los cambios.