La irresistible ascensión del lucro en el sistema Universitario Chileno. Por Osvaldo Fernández y Ricardo López

I. Breve historia del avance del lucro como tendencia en un sector de las universidades chilenas.

Vamos a hablar del lucro tal como éste ha venido desarrollándose y contaminando la educación superior chilena, y particularmente la universitaria, desde 1981. Antes de esa fecha el lucro no era un objetivo para la educación universitaria en Chile. Junto a las universidades Estatales públicas existían, ciertamente, instituciones privadas, pero su objetivo era más bien ideológico, y obedecían a sectores privados, por lo general católicos o masones preocupados por intervenir en esta función, desde los intereses culturales de estos sectores.

Es a partir de 1981, que uno de los objetivos principales de la dictadura, se comienza a cumplir y desde esa fecha se inicia lo que podríamos llamar, el desmantelamiento de todo el servicio público chileno. Como consecuencia se abandonan por parte del Estado las políticas públicas, tanto en el ámbito de la educación, como en el de la salud y también en la previsión. Surgen en el plano de la previsión las AFP; ellas lanzan los fondos de pensiones a los vaivenes del mercado y a la especulación; en el ámbito de la salud aparecen las Isapres, mientras que en el campo de la educación, se hace posible la existencia de universidades privadas de nuevo cuño, entre las cuales unas se orientaron claramente hacia el lucro, a pesar de que había una ley que lo impedía.

El zarpazo fue total en el terreno de la previsión y, en cierto modo mixto, en el plano de la salud, donde podemos decir que hubo una política de resguardo, por lo menos durante el gobierno de la presidenta Bachelet. En la educación el proceso fue más lento, pero hay que decir que la privatización y el sector que lucraba se fue ampliando y haciendo cada vez más competitivo.

Tal proceso tuvo como correlato la disminución programada y creciente del aporte fiscal a las UES estatales, que antes de 1981 era total. Esto que comienza durante la dictadura, se va a continuar a través de los gobiernos de la Concertación, llegando a la situación actual que, en lo que concierne a la U de Valparaíso, es apenas un 6% entre el aporte fiscal directo y el indirecto. Debido a que el Estado fue eliminando su aporte y responsabilidad respecto de la educación superior, proceso que se continuó en los primeros gobiernos de la Concertación, las propias universidades estatales comenzaron a vivir una tensión casi insostenible entre la presión del mercado, y su deber como institución de servicio público.

Gran parte de las universidades privadas se crean a fines de la década del 80, entre el triunfo del NO y la instalación del gobierno del presidente Aylwin. La premura de esta medida explica que para el sector político que apoyó la dictadora, en especial la UDI, este fuera un tema importante, que estuvo probablemente entre los puntos del pacto que dio inicio a la democracia cautelada que siguió a la dictadura.

Alrededor del año 2007, la crisis de varias universidades, como la Valparaíso y la UPLA, además de otras universidades del país, evidenciaron el desastre de esta política en las UES estatales que no eran negocios, que habían ido siendo privatizadas y que no podían serlo, plenamente amarradas como estaban a diversas trabas burocráticas administrativas.

II. ¿Cómo se lucra, o mejor dicho, cómo se logro burlar la ley que hablaba de universidades sin fines de lucro, y se lucró?

a)  Explotando a los profesores, profesores jóvenes o jubilados que trabajan por horas, sin previsión, sin salud, sin existencia “ciudadana” en las universidades. Condenados a un trabajo precario con “contratos” que establecen explícitamente que la relación es de carácter civil y no laboral

b)   A través de donaciones con las cuales se eluden impuestos. Los Yarur en la Universidad de los Andes. Lavín y Larroulet en la Universidad del Desarrollo.

c)   Estafando a los estudiantes, en especial a aquellos que no han podido entrar a las universidades principales por su bajo puntaje. Algunas universidades, como la de las Américas, se han especializado en este sector, y en ese sentido son comparables a la Polar. La suma de deserciones (por razones económicas) y fracasos académicos supera el 60% en promedio en estas universidades con fines de lucro.

d)   Estafando a la sociedad al ofrecer y dictar carreras que no aportan ningún valor agregado para el desarrollo de nuestro país.

e)    Disminuyendo la duración de las horas de clases, o las semanas de trabajo. Cobran lo mismo, pero pagan menos a los profesores, aprovechan mejor las instalaciones.

f)    Los aportes, inicialmente de familias, o de grupos ad hoc que se iban instalando para intervenir en este nuevo, creciente y próspero negocio, muy pronto comenzaron a ser reemplazados por los de consorcios extranjeros. La actividad pasó de esa manera a manos del capital financiero. Todos los argumentos que se dan en defensa del lucro olvidan este aspecto, entregando la versión idílica que siempre ha entregado el capital industrial. La presencia de los consorcios extranjeros, en más o menos el 10% del alumnado chileno. La Apolo, la Laureate y la Southern Cross. En la Andres Bello, la de las Américas, la Santo Tomás, la Uniac, la Viña del Mar, la del Mar (a la cual se trasladaron lo inversionistas que hasta 2008 eran dueños de la Polar).

g)   Recientemente la Comisión Nacional de Acreditación reacreditó por tres años a la Universidad de Viña del Mar. Al parecer no consideró como incumplimiento grave el hecho de que las horas lectivas en dicha universidad son hoy de 35 minutos. Esta reducción se ha implantado ya desde hace dos años y no ha existido una modificación acorde de los programas y contenidos. Los profesionales que egresan de la UVM tienen en promedio un 22% menos de horas de clases presenciales, y probablemente la suma de horas lectivas no alcanza a cumplir con los requisitos mínimos que exigen las carreras de pregrado para otorgar grado de licenciatura y títulos profesionales de pedagogía, ingeniería, etc.

De lo dicho se desprende que uno de los puntos decisivos de la contrapropuesta sea la instalación de un aporte basal progresivo que vaya a la reinstalación en  Chile de la educación pública y gratuita. Esto es exactamente lo contrario del lucro y una manera de erradicarlo definitivamente.

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La Propuesta Educacional que Chile Reclama. Por VV.AA.

Los parlamentarios abajo firmantes, recogiendo con respeto las propuestas de Estudiantes, Profesores y Apoderados, y valorando las masivas manifestaciones ciudadanas en todo el país, expresamos públicamente nuestro resuelto compromiso de apoyar, promover y legislar para hacer realidad dichas propuestas.

Compartimos con la ciudadania la necesidad y urgencia de una Reforma Estructural al actual  modelo educacional, tanto en el ámbito de la Educación Básica y Media, de Educación Superior, y de Educación Técnica Profesional.

Por todo ello, nos comprometemos urgentemente con los siguientes contenidos:

Reforma Constitucional para:

  • Establecer el derecho a la educación a cada persona.
  • Establecer la obligatoriedad del Estado de proveer una educación, gratuita, laica y de calidad.

Más recursos para la Educación pública:

  • Entrega de aportes de libre disposición a las universidades del Estado.
  • Fondo de “revitalización” de las universidades tradicionales, que se entregue prioritariamente a las estatales, regionales y con alumnos de menos recursos.
  • Gratuidad de los estudios al 60% de los alunmos (tres quintiles más pobres) y arancel diferenciado según capacidad de pago al 40% restante.
  •  Pase escolar único, valido todo el año.
  •  Eliminación del Aporte Fiscal Indirecto, fondo que reparte el Estado a las instituciones que captan a los 27.500 mejores puntajes PSU.

Acceso equitativo:

  • Rechazo a la PSU como método de selección de alumnos.
  • Nuevos estándares de calidad, que incluyan, además de la gestión institucional, los perfiles profesionales y el aseguramiento de la libertad de cátedra y opinión.
  • Que el fin de lucro sea incompatible con la obtención de la acreditación institucional.

Democratización:

  •  Derogación de las normas que excluyen del gobierno de las instituciones la participación con derecho a voto de los alumnos y trabajadores.
  • Asegurar las libertades de expresión, cátedra y asociación a los alumnos, docentes y trabajadores en todas las instituciones.

 Estado que asegure equidad  y calidad de Educación Básica y Media:

  •  Fin de la Administración Municipal de los establecimientos educacionales, creando en su reemplazo un Sistema Nacional de Educación, como organismo publico descentralizado y jerárquicamente dependiente del Ministerio de Educación, que releve y fortalezca una educación pública  de calidad, y legalmente con derecho a mayores aportes del Estado.
  •  Educación Particular Subvencionada deberá ser entendida como un complemento al rol insustituible del Estado, y deberá ser provista por instituciones sin fines de lucro, excluyéndose de esta educación toda forma de selección y exclusión de alumnos.
  •  Respaldo a una carrera docente, otorgando la calidad de funcionarios públicos  a los profesores del Sistema Nacional de Educación, mejorando sus rentas, asegurando el acceso a instancias de perfeccionamiento permanentes y contemplando su participación en la definición de políticas y programas educacionales.
  • Exigir el cumplimiento del programa Tarjeta Nacional Estudiantil para garantizar el derecho a la movilización de los estudiantes durante todo el año, en todo el territorio nacional.

Impulsar una Reforma Tributaria, aumentando la carga tributaria del país de manera progresiva, para financiar los mayores gastos que esta reforma educacional supone.

Firmas de Diputados

Nombre Región Distrito Partido Correo
Accorsi Opazo, Enrique RM de Metropolitana N°24 Partido Por la Democracia eaccorsi@congreso.cl
Aguiló Melo, Sergio VII de del Maule N°37 Independientes saguilo@congreso.cl
Alinco Bustos, René XI de de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo N°59 Independientes ralinco@congreso.cl
Alvarez-Salamanca Ramírez, Pedro Pablo VII de del Maule N°38 Unión Demócrata Independiente palvarez-salamanca@congreso.cl
Andrade Lara, Osvaldo RM de Metropolitana N°29 Partido Socialista oandrade@congreso.cl
Araya Guerrero, Pedro II de de Antofagasta N°4 Partido Regionalista Independiente paraya@congreso.cl
Arenas Hödar, Gonzalo IX de de la Araucanía N°48 Unión Demócrata Independiente garenas@congreso.cl
Ascencio Mansilla, Gabriel X de de los Lagos N°58 Partido Demócrata Cristiano ascencio@congreso.cl
Auth Stewart, Pepe RM de Metropolitana N°20 Partido Por la Democracia pepeauth@congreso.cl
Baltolu Rasera, Nino XV de Arica y Parinacota N°1 Unión Demócrata Independiente nbaltolu@congreso.cl
Barros Montero, Ramón VI de del Libertador Bernardo O’ Higgins N°35 Unión Demócrata Independiente jbarros@congreso.cl
Bauer Jouanne, Eugenio VI de del Libertador Bernardo O’ Higgins N°33 Unión Demócrata Independiente ebauer@congreso.cl
Becker Alvear, Germán IX de de la Araucanía N°50 Renovación Nacional gbecker@congreso.cl
Bertolino Rendic, Mario IV de de Coquimbo N°7 Renovación Nacional mbertoli@congreso.cl
Bobadilla Muñoz, Sergio VIII de del Bío Bío N°45 Unión Demócrata Independiente sbobadilla@congreso.cl
Browne Urrejola, Pedro RM de Metropolitana N°28 Renovación Nacional pbrowne@congreso.cl
Burgos Varela, Jorge RM de Metropolitana N°21 Partido Demócrata Cristiano jburgos@congreso.cl
Calderón Bassi, Giovanni III de de Atacama N°6 Unión Demócrata Independiente gcalderon@congreso.cl
Campos Jara, Cristián VIII de del Bío Bío N°43 Partido Por la Democracia ccampos@congreso.cl
Cardemil Herrera, Alberto RM de Metropolitana N°22 Renovación Nacional acardemil@congreso.cl
Carmona Soto, Lautaro III de de Atacama N°5 Partido Comunista lcarmona@congreso.cl
Castro González, Juan Luis VI de del Libertador Bernardo O’ Higgins N°32 Partido Socialista jlcastro@congreso.cl
Cerda García, Eduardo V de de Valparaíso N°10 Partido Demócrata Cristiano ecerda@congreso.cl
Ceroni Fuentes, Guillermo VII de del Maule N°40 Partido Por la Democracia gceroni@congreso.cl
Cornejo González, Aldo V de de Valparaíso N°13 Partido Demócrata Cristiano acornejo@congreso.cl
Cristi Marfil, María Angélica RM de Metropolitana N°24 Unión Demócrata Independiente macristi@congreso.cl
Chahín Valenzuela, Fuad IX de de la Araucanía N°49 Partido Demócrata Cristiano fchahin@congreso.cl
De Urresti Longton, Alfonso XIV de de los Ríos N°53 Partido Socialista adeurresti@congreso.cl
Delmastro Naso, Roberto XIV de de los Ríos N°53 Independientes rdelmast@congreso.cl
Díaz Díaz, Marcelo IV de de Coquimbo N°7 Partido Socialista mdiaz@congreso.cl
Edwards Silva, José Manuel IX de de la Araucanía N°51 Renovación Nacional jmedwards@congreso.cl
Eluchans Urenda, Edmundo V de de Valparaíso N°14 Unión Demócrata Independiente eeluchans@congreso.cl
Espinosa Monardes, Marcos II de de Antofagasta N°3 Partido Radical Social Demócrata mespinosa@congreso.cl
Espinoza Sandoval, Fidel X de de los Lagos N°56 Partido Socialista fespinoza@congreso.cl
Estay Peñaloza, Enrique IX de de la Araucanía N°49 Unión Demócrata Independiente eestay@congreso.cl
Farías Ponce, Ramón RM de Metropolitana N°30 Partido Por la Democracia rfarias@congreso.cl
García García, René Manuel IX de de la Araucanía N°52 Renovación Nacional rmgarcia@congreso.cl
García-Huidobro Sanfuentes, Alejandro VI de del Libertador Bernardo O’ Higgins N°32 Unión Demócrata Independiente agarcia@congreso.cl
Girardi Lavín, Cristina RM de Metropolitana N°18 Partido Por la Democracia cgirardi@congreso.cl
Godoy Ibáñez, Joaquín V de de Valparaíso N°13 Renovación Nacional jgodoy@congreso.cl
Goic Boroevic, Carolina XII de de Magallanes y de la Antártica Chilena N°60 Partido Demócrata Cristiano cgoic@congreso.cl
González Torres, Rodrigo V de de Valparaíso N°14 Partido Por la Democracia rodrigogonzalez@congreso.cl
Gutiérrez Gálvez, Hugo I de de Tarapacá N°2 Partido Comunista hgutierrez@congreso.cl
Gutiérrez Pino, Romilio VII de del Maule N°39 Unión Demócrata Independiente rgutierrez@congreso.cl
Hales Dib, Patricio RM de Metropolitana N°19 Partido Por la Democracia phales@congreso.cl
Harboe Bascuñán, Felipe RM de Metropolitana N°22 Partido Por la Democracia fharboe@congreso.cl
Hasbún Selume, Gustavo RM de Metropolitana N°26 Unión Demócrata Independiente ghasbun@congreso.cl
Hernández Hernández, Javier X de de los Lagos N°55 Unión Demócrata Independiente jhernandez@congreso.cl
Hoffmann Opazo, María José V de de Valparaíso N°15 Unión Demócrata Independiente mjhoffmann@congreso.cl
Isasi Barbieri, Marta I de de Tarapacá N°2 Independientes misasi@congreso.cl
Jaramillo Becker, Enrique XIV de de los Ríos N°54 Partido Por la Democracia ejaramil@congreso.cl
Jarpa Wevar, Carlos Abel VIII de del Bío Bío N°41 Partido Radical Social Demócrata cjarpa@congreso.cl
Jiménez Fuentes, Tucapel RM de Metropolitana N°27 Partido Por la Democracia tjimenez@congreso.cl
Kast Rist, José Antonio RM de Metropolitana N°30 Unión Demócrata Independiente jkast@congreso.cl
Latorre Carmona, Juan Carlos VI de del Libertador Bernardo O’ Higgins N°35 Partido Demócrata Cristiano jclatorre@congreso.cl
Lemus Aracena, Luis IV de de Coquimbo N°9 Partido Socialista llemus@congreso.cl
León Ramírez, Roberto VII de del Maule N°36 Partido Demócrata Cristiano rleon@congreso.cl
Rosales Guzmán, Joel VIII de del Bío Bío N°47 Unión Demócrata Independiente jrosales@congreso.cl
Lorenzini Basso, Pablo VII de del Maule N°38 Partido Demócrata Cristiano plorenzi@congreso.cl
Macaya Danús, Javier VI de del Libertador Bernardo O’ Higgins N°34 Unión Demócrata Independiente jmacaya@congreso.cl
Marinovic Solo de Zaldívar, Miodrag XII de de Magallanes y de la Antártica Chilena N°60 Independientes mmarinovic@congreso.cl
Martínez Labbé, Rosauro VIII de del Bío Bío N°41 Renovación Nacional rmartine@congreso.cl
Melero Abaroa, Patricio RM de Metropolitana N°16 Unión Demócrata Independiente pmelero@congreso.cl
Meza Moncada, Fernando IX de de la Araucanía N°52 Partido Radical Social Demócrata fmeza@congreso.cl
Molina Oliva, Andrea V de de Valparaíso N°10 Unión Demócrata Independiente amolina@congreso.cl
Monckeberg Bruner, Cristián RM de Metropolitana N°23 Renovación Nacional cmonckeberg@congreso.cl
Monckeberg Díaz, Nicolás RM de Metropolitana N°18 Renovación Nacional nmonckeberg@congreso.cl
Monsalve Benavides, Manuel VIII de del Bío Bío N°46 Partido Socialista mmonsalve@congreso.cl
Montes Cisternas, Carlos RM de Metropolitana N°26 Partido Socialista cmontes@congreso.cl
Morales Muñoz, Celso VII de del Maule N°36 Unión Demócrata Independiente cmorales@congreso.cl
Moreira Barros, Iván RM de Metropolitana N°27 Unión Demócrata Independiente imoreira@congreso.cl
Muñoz D’Albora, Adriana IV de de Coquimbo N°9 Partido Por la Democracia amunoz@congreso.cl
Nogueira Fernández, Claudia RM de Metropolitana N°19 Unión Demócrata Independiente cnogueira@congreso.cl
Norambuena Farías, Iván VIII de del Bío Bío N°46 Unión Demócrata Independiente inorambuena@congreso.cl
Núñez Lozano, Marco Antonio V de de Valparaíso N°11 Partido Por la Democracia mnunez@congreso.cl
Ojeda Uribe, Sergio X de de los Lagos N°55 Partido Demócrata Cristiano sojeda@congreso.cl
Ortiz Novoa, José Miguel VIII de del Bío Bío N°44 Partido Demócrata Cristiano jmortiz@congreso.cl
Pacheco Rivas, Clemira VIII de del Bío Bío N°45 Partido Socialista cpacheco@congreso.cl
Pascal Allende, Denise RM de Metropolitana N°31 Partido Socialista dpascal@congreso.cl
Pérez Arriagada, José VIII de del Bío Bío N°47 Partido Radical Social Demócrata jperez@congreso.cl
Pérez Lahsen, Leopoldo RM de Metropolitana N°29 Renovación Nacional lperezl@congreso.cl
Recondo Lavanderos, Carlos X de de los Lagos N°56 Unión Demócrata Independiente crecondo@congreso.cl
Rincón González, Ricardo VI de del Libertador Bernardo O’ Higgins N°33 Partido Demócrata Cristiano rrincon@congreso.cl
Rivas Sánchez, Gaspar V de de Valparaíso N°11 Renovación Nacional grivas@congreso.cl
Robles Pantoja, Alberto III de de Atacama N°6 Partido Radical Social Demócrata arobles@congreso.cl
Rojas Molina, Manuel II de de Antofagasta N°4 Unión Demócrata Independiente mrojas@congreso.cl
Rubilar Barahona, Karla RM de Metropolitana N°17 Renovación Nacional krubilar@congreso.cl
Saa Díaz, María Antonieta RM de Metropolitana N°17 Partido Por la Democracia masaa@congreso.cl
Sabag Villalobos, Jorge VIII de del Bío Bío N°42 Partido Demócrata Cristiano jsabag@congreso.cl
Sabat Fernández, Marcela RM de Metropolitana N°21 Renovación Nacional msabat@congreso.cl
Saffirio Espinoza, René IX de de la Araucanía N°50 Partido Demócrata Cristiano rsaffirio@congreso.cl
Salaberry Soto, Felipe RM de Metropolitana N°25 Unión Demócrata Independiente fsalaberry@congreso.cl
Sandoval Plaza, David XI de de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo N°59 Unión Demócrata Independiente dsandoval@congreso.cl
Santana Tirachini, Alejandro X de de los Lagos N°58 Renovación Nacional asantana@congreso.cl
Sauerbaum Muñoz, Frank VIII de del Bío Bío N°42 Renovación Nacional fs@congreso.cl
Schilling Rodríguez, Marcelo V de de Valparaíso N°12 Partido Socialista schilling@congreso.cl
Sepúlveda Orbenes, Alejandra VI de del Libertador Bernardo O’ Higgins N°34 Partido Regionalista Independiente asepulveda@congreso.cl
Silber Romo, Gabriel RM de Metropolitana N°16 Partido Demócrata Cristiano gsilber@congreso.cl
Silva Méndez, Ernesto RM de Metropolitana N°23 Unión Demócrata Independiente esilva@congreso.cl
Squella Ovalle, Arturo V de de Valparaíso N°12 Unión Demócrata Independiente asquella@congreso.cl
Tarud Daccarett, Jorge VII de del Maule N°39 Partido Por la Democracia jtarud@congreso.cl
Teillier Del Valle, Guillermo RM de Metropolitana N°28 Partido Comunista gteillier@congreso.cl
Torres Jeldes, Víctor V de de Valparaíso N°15 Partido Demócrata Cristiano vtorres@congreso.cl
Tuma Zedan, Joaquín IX de de la Araucanía N°51 Partido Por la Democracia jtuma@congreso.cl
Turres Figueroa, Marisol X de de los Lagos N°57 Unión Demócrata Independiente mturres@congreso.cl
Ulloa Aguillón, Jorge VIII de del Bío Bío N°43 Unión Demócrata Independiente julloa@congreso.cl
Letelier Aguilar, Cristian RM de Metropolitana N°31 Unión Demócrata Independiente cletelier@congreso.cl
Urrutia Bonilla, Ignacio VII de del Maule N°40 Unión Demócrata Independiente iurrutia@congreso.cl
Vallespín López, Patricio X de de los Lagos N°57 Partido Demócrata Cristiano pvallespin@congreso.cl
Van Rysselberghe Herrera, Enrique VIII de del Bío Bío N°44 Unión Demócrata Independiente evr@congreso.cl
Vargas Pizarro, Orlando XV de Arica y Parinacota N°1 Partido Por la Democracia ovargas@congreso.cl
Velásquez Seguel, Pedro IV de de Coquimbo N°8 Independientes pvelasquez@congreso.cl
Venegas Cárdenas, Mario IX de de la Araucanía N°48 Partido Demócrata Cristiano mvenegas@congreso.cl
Verdugo Soto, Germán VII de del Maule N°37 Renovación Nacional gverdugo@congreso.cl
Vidal Lázaro, Ximena RM de Metropolitana N°25 Partido Por la Democracia xvidal@congreso.cl
Vilches Guzmán, Carlos III de de Atacama N°5 Unión Demócrata Independiente cvilches@congreso.cl
Von Mühlenbrock Zamora, Gastón XIV de de los Ríos N°54 Unión Demócrata Independiente gvonmuhlenbrock@congreso.cl
Walker Prieto, Matías IV de de Coquimbo N°8 Partido Demócrata Cristiano mwalker@congreso.cl
Ward Edwards, Felipe II de de Antofagasta N°3 Unión Demócrata Independiente fw120@congreso.cl
Zalaquett Said, Mónica RM de Metropolitana N°20 Unión Demócrata Independiente mzalaquett@congreso.cl

Editorial ( CdE nº17)

El clima en la educación del país ha estado marcado, de manera creciente, por las movilizaciones. Desde la marcha del jueves 12 de mayo convocada por la CONFECH, pasando por el 21 de mayo, día en que el Presidente de la República entrega su cuenta anual, pero donde nada se dijo respecto de las grandes interrogantes de la Educación Superior. Ya en la última semana de mayo comenzaron algunas tomas en planteles universitarios de la Quinta Región, llegando a paralizar la totalidad de las universidades públicas de la región. El movimiento estudiantil ha sido el conductor de estas movilizaciones, pero en no pocos casos han sido apoyados por otros estamentos universitarios, incluso en la marcha del pasado 12 de mayo participaron cinco rectores de universidades estatales. El estamento académico ha sido el más renuente a sumarse a estas movilizaciones, llegando la Universidad Católica de Valparaíso a emitir diversas declaraciones de parte de las autoridades de la universidad, como también, directores de unidades académicas en su conjunto. Algunos Consejos de Facultad se han pronunciado además de manera contraria a las tomas. El argumento principal contenido en estas declaraciones, ha consistido en que este accionar, de parte de los estudiantes, dificulta el diálogo, el cual forma parte casi de la esencia universitaria. No obstante, este argumento resulta bastante paradojal, toda vez que en períodos de normalidad las autoridades no han convocado a este diálogo. El cual por lo demás resulta estéril si no es vinculante. La falta de diálogo universitario es sinónimo de falta de triestamentalidad. Una conversación entre partes donde siempre se lleva a cabo por decreto la voluntad de una de ellas no merece llamarse diálogo. Entre tantas declaraciones, condenando las tomas y elogiando el diálogo, apareció el pasado 10 de junio el comunicado correspondiente a la Asociación Gremial de Académicos de la PUCV. Esta declaración pública, además de tardía, sólo parece representar a su directiva, porque sus bases no han sido convocadas para la discusión de los distintos puntos de vista que, sin duda, existen respecto de la actual crisis universitaria.

En todo caso, las últimas movilizaciones sociales en el país no han sido privativas de la educación. Además de la defensa a la Educación Pública se suman a las masivas protestas contra el Proyecto Hidroeléctrico de Aysén (HidroAysén), las multitudinarias marchas en Iquique contra la instalación de termoeléctricas a carbón. Los trabajadores reclaman por mejores condiciones laborales y gran parte de la ciudadanía, por libertad a los presos mapuches. En este último tiempo, casi tres meses estuvieron en huelga de hambre cuatro comuneros mapuches. Las movilizaciones han sido masivas, sin embargo, el gobierno sólo responde con represión y no da respuestas precisas a las demandas de las distintas organizaciones sociales.

Respecto del Aporte Fiscal Indirecto (AFI) este constituye parte del financiamiento que el Estado entrega a las universidades, y es proporcional a la cantidad de alumnos que hayan obtenido los mejores 27.500 puntajes en la Prueba de Selección Universitaria. Este aporte lo han estado recibiendo principalmente las universidades del Consejo de Rectores, dado que los alumnos con mejores puntajes han preferido las universidades tradicionales.Sin embargo, estas casas de estudio han visto reducido este aporte en 7,8% en este año, dado que las universidades externas al Consejo de Rectores han aumentado la recepción de recursos por este concepto. Pero esto no es todo. Entre los 12 puntos establecidos por el ministro Lavín en su Agenda para la Educación Superior, se contempla que el AFI sería entregado al estudiante para que éste decida a qué universidad se lo entrega para el financiamiento de sus estudios. Como es fácil de ver, se pretende introducir en la Educación Superior la lógica del mercado. Los diferentes estamentos de las universidades del CRUCH han reaccionado categóricamente, incluyendo a sus rectores, en contra de la medida. Los estudiantes apuntan más allá, porque entre sus demandas, además de un aumento en los recursos para estudiar y en un cambio sustancial en el financiamiento universitario, exigen la democratización de las universidades mediante mayores niveles de participación.

La movilización estudiantil va en aumento, no sólo en las universidades. En palabras del ministro Lavín existen 40 liceos tomados en todo el país, pero en este momento, entre tomas y paros de colegios y liceos, el conflicto supera el centenar de establecimientos. La casa central de la Universidad de Chile está tomada desde el jueves 9 de junio como gesto de fuerza para apoyar a las universidades que están tomadas en regiones. Todo esto, sin considerar las adhesiones futuras que pueda producir el paro nacional convocado por el Colegio de Profesores y la CONFECH para este jueves 16 de junio.

Los hechos muestran la necesidad de un diálogo. Pero de un diálogo social y vinculante, que incluya a todos los actores de la educación: profesores básicos, medios y universitarios, apoderados, estudiantes medios y de la educación superior, de universidades públicas y privadas, trabajadores de los distintos sistemas educacionales. La crisis educacional en nuestro país es un problema de todos, principalmente aquella correspondiente a la Educación Superior, porque en nuestros días son las familias quienes financian la principal parte del Sistema de Educación Superior.

Reflexiones e interrogantes en torno a la L.G.E. Por Gustavo Quintana M.

La alineación casi unánime de la Cámara de Diputados en la aprobación de la LGE, obliga a plantearse muchas interrogantes y reflexiones.

Esta ley ¿modifica sustancialmente el modelo neoliberal de educación aplicado por casi 30 años? ¿Asegura calidad y equidad?

La respuesta es no, pues prevalece la libertad de enseñanza por sobre la  educación pública  (ni siquiera se la menciona), se legitima el lucro y  se mantiene el artículo 2 de la Constitución (amarre de a LOCE).Todos estos elementos reafirman el carácter discriminatorio del sistema, un ingreso a la educación superior como privilegio sólo de los sectores de mayores ingresos (Casen 2000.) y la calidad reservada para una elite dentro de la elite ¿Qué calidad ni qué equidad puede asegurar el Estado cuando ha transferido a los padres los deberes y obligaciones que le competían? ¿Cómo pueden los padres ejercer el derecho de elegir el establecimiento de enseñanza para sus hijos (Articulo 8. ) si la inmensa mayoría de ellos no dispondrá jamás de los 30 a 60 millones de pesos por hijo, necesarios para asegurar que estos puedan financiar sus estudios, desde la parvularia hasta egresar de una universidad de calidad? ¿Qué calidad puede entregar un sistema que, después de casi 30 años, es responsable de que la Filosofía y la Historia se hayan convertido en forados en la conciencia de los chilenos, que las ciencias sean optativas en la Enseñanza media y que el retroceso en el manejo de la lengua materna afecte peligrosamente nuestra identidad cultural (sólo el 2% tiene un total manejo de ella y en un 80% de la población existe analfabetismo funcional, 30% de ellos son estudiantes universitarios)? ¿Qué utilidad para el desarrollo del país tiene el sistema, reafirmado por la LGE, si no forma los profesionales y científicos necesarios para este objetivo?

La opinión de la comunidad científica y estudios del MINEDUC y el BM (1998-1999)detectan insuficiencias e incongruencias graves, como destinar sólo 1/3 de los recursos necesarios para el desarrollo de la investigación y la formación de investigadores, y desatender a las universidades del Consejo de Rectores (en particular las públicas) que desarrollan más del 90% de la investigación universitaria (entre el 75 % y el 80% del total de la investigación en Chile).

¿Cómo podemos avanzar eficientemente en el camino por superar el subdesarrollo si, como lo han detectado los organismos antes mencionados, el número de investigadores en ejercicio no alcanza ni a la mitad de los requeridos por el grado de desarrollo actual, el ritmo de formación de postgraduados está por debajo del de los principales países de América Latina (a años luz de países más pequeños, y con menos riquezas naturales y habitantes que Chile –Holanda, Suecia, Finlandia, etc.-) y si, además, el nivel de los técnicos y profesionales que se forman en Chile está por debajo de los estándares internacionales.

El fracaso de la educación ¿es sólo un problema de gestión y de incomprensión de un modelo educativo que correspondería mejor a los tiempos actuales? Si examinamos someramente cómo organiza un grupo relevante de países su educación (muestra de 40 países –de Latinoamérica y de la OMCD-) y las recomendaciones de la UNESCO para avanzar en la equidad, constatamos, con sorpresa para algunos, que el problema en realidad es un problema del modelo educacional.

UNESCO recomienda sistemas públicos de educación como única forma de asegurar el acceso a la educación de calidad a todos los niños y jóvenes. En un comunicado reciente plantea: “La educación pública o financiada con fondos públicos es la única que puede asegurar el derecho a una educación sin exclusiones, sin perjuicio que existan otras opciones para que los padres puedan ejercer el derecho a elegir la educación que quieren para sus hijos“; “Concebir la educación como un derecho y no como un mero servicio o una mercancía exige un rol garante del Estado para asegurar una educación obligatoria, gratuita y de calidad a todos los ciudadanos, pues los derechos no se compran ni se transan.

Los países de la OMCD, por su parte (BM 1999), financian en promedio un 76% de la educación superior y un 86% de la educación básica y media. Estos países estructuran la matrícula de la educación superior según las necesidades reales y los planes de desarrollo a mediano y largo plazo (culturales, artísticos, científicos, técnicos, y económicos) obteniendo una distribución piramidal de ella. Esto junto a un control riguroso por parte del Estado de la utilización de los recursos públicos (gastos, calidad y rendimiento) permite resultados óptimos y una educación de calidad a la que todos tienen acceso, siendo en muchos países gratuita.

¿Por qué países campeones de la globalización y pilares del desarrollo capitalista tienen una conducta estatista en educación? En primer lugar, tanto en estos países como en la mayor parte de América Latina la educación es un derecho fundamental y no una mercancía y sus habitantes lo defienden cada vez que este derecho es cuestionado. Además, entre el sistema público de educación y el desarrollo del capitalismo no aparecen, hasta ahora, antagonismos que impidan su cohabitación, y por el contrario, ofrece ventajas que un sistema como el chileno no podría proporcionar. A saber, un desarrollo cultural amplio (cuestión no desligada de un desarrollo económico creativo y con grados de independencia) y el acceso de todos los jóvenes a una educación de calidad, lo que permite un universo mayor para seleccionar talentos.

Cuba, que encabeza en Latinoamérica una educación de calidad para todos los jóvenes y niños, con un sistema político totalmente diferente, estructura su educación, al igual que la mayoría de los países latinoamericanos, en torno a un sistema público y gratuito.

¿Qué es lo que ha llevado a Chile a elegir un sistema neoliberal “fundamentalista” también en la educación y quiénes son los responsables –y beneficiarios- de su implantación y de su desarrollo? Chile no tiene plan de desarrollo nacional y ha confiado su crecimiento a los inversionistas privados chilenos y extranjeros. Dicho en términos muy simples, les ha entregado la explotación de la mayor parte de nuestras riquezas básicas y de los sectores más estratégicos de nuestra economía en condiciones extraordinariamente favorables para ellos, asegurando, además, mano de obra barata (nueva ley minera, modificación del código del trabajo, privatizaciones…), asumiendo    así    una posición de gran dependencia y muy vulnerable frente a las grandes crisis del sistema capitalista mundial. Las principales fuerzas políticas de Chile son fieles a un neoliberalismo ortodoxo (mercados auto-correctores, que serían distribuidores eficaces de los recursos, servidores del interés general…) y no previeron antes ni asumen hoy en día el fracaso de su política ni la profundidad de la crisis actual (financiera, energética y de alimentos). Consecuente con lo anterior, consideran suficiente el modelo educacional heredado de Pinochet y continúan impulsándolo, como queda en claro con la aprobación de la LGE, que constituye un parche más, donde lo que se necesita es un modelo nuevo, Entre quienes presionan por la mantención del modelo se encuentran además quienes en este largo período han desarrollado intereses personales y/o ideológicos.

¿Cuáles son los grados de responsabilidad? Desde luego, el fundamental lo tiene el gobierno de Pinochet y sus partidarios, que continúan defendiéndolo hoy en día desde la oposición. A partir de los DFL de 1981, y con el amarre que significó la LOCE, son sus creadores.

La Concertación por su parte ha actuado, a partir de 1990, como administrador eficaz del modelo neoliberal, al considerar que era sano y perfectible. En lo esencial, en este largo período su acción se ha traducido principalmente en el debilitamiento del sistema público y en la destrucción de la educación como bien social y motor en muchos aspectos del desarrollo del país . Un ejemplo dramático de la aplicación de esta política es el deterioro del Instituto Nacional, del que egresaban hace solo unos cinco años los mejores estudiantes de cada promoción. y que hoy pasa por una crisis profunda al haber sido asfixiado económicamente. Ninguna retórica puede graficar tan exactamente la catástrofe de la educación municipal como el derrumbe material del Liceo de Aplicación, otro de los otrora liceos “emblemáticos”.

En relación a la educación superior, el estado también ha priorizado la educación privada, y el progresivo respaldo a las nuevas universidades privadas se puede resumir en las siguientes etapas:

-Los DFL de 1981 y la autorización para la creación de nuevas universidades privadas;

-La permisividad del estado en el incremento de la matrícula y el aumento año a año de los aranceles por encima del crecimiento de los salarios, del IPC y del PIB (ECO-CONSULT). Este aumento de la matrícula ha sido de tal magnitud que ha llegado a invertir la pirámide normal de matrícula chilena (FONDECYT 1951151 y 1010850) en detrimento de los estudiantes y en beneficio de los propietarios de las universidades;

-La complicidad del estado en el deterioro en la calidad de los estudios universitarios al aprobar la ley de acreditación de la calidad (paradojas del lenguaje) que legitima las universidades,docentes, (pseudo universidades), al plantear como optativo el desarrollo de la investigación en ellas, única forma para que las nuevas “universidades” pudieran seguir ostentando el nombre de tales;

-La entrega directa de recursos a  estas universidades vía AFI (21% de sus estudiantes tienen AFI) y vía donaciones (a lo menos 50% de ellas con cargo al estado) que ha permitido, en los últimos 3 años, un aporte promedio anual de 3.500.millones de pesos contra sólo 1.300 millones que han recibido las universidades públicas, por el mismo concepto.

-La permisividad del estado al aceptar que estas universidades, creadas expresamente sin fines de lucro, se hayan transformado en negocios extraordinarios, como lo plantea la periodista M. O. Mönckeberg en sus libros “La privatización de las universidades“ y “El negocio de las universidades en Chile”. Allí se deja en claro que en torno a cada universidad privada se han formado verdaderos holdings para transferir a las empresas de ellos las ganancias de las universidades (todas de los mismos dueños).

Una veta interesante a investigar es el papel que juegan en estos holdings las inmobiliarias, tradicionales focos de corrupción en todos los países del mundo.

Los efectos del mercado en la educación superior (LOCE y LGE como reguladores) ha sido el quiebre del sistema universitario ,princi-palmente en dos grupos.

Por una parte el grupo de nuevas universidades privadas (30 a 35) , hijas legítimas del sistema neoliberal de educación cuya matrícula se aproxima al 50% del total  Este grupo, sin trayectoria universitaria conocida(salvo 1 o 2 ) han priorizado su acción en el autofinanciamiento con la particularidad que unas pocas entre ellas concentran además su acción  en objetivos ideológicos orientados a consolidar el sistema neoliberal y a preparar una elite de cuadros que controlen las posiciones de mayor influencia en la sociedad chilena. Estas universidades no son sino apéndices de grupos ideológicos muy cerrados (U. de los Andes y el Opus DeiU.Finis Terra y los legionarios de CristoU. Adolfo Ibañez y los intereses de un grupo de empresarios—Ibañez—-U. del  desarrollo y la  UDI) sin que este fenómeno este agotado pues se visualizan otros acuer-dos en la misma dirección (U. Diego Portales Expansiva)  encontrándonos en medio. de un proceso en la misma dirección  Salvo unas pocas ,principalmente las ya mencionadas, donde está presente una mayor calidad y donde la investigación  alcanza a un 4% de la investigación universitaria ,estas nuevas universidades se han limitado a ser “universidades docentes “ en las que priman las llamadas carreras profesionales de   “tiza y pizarrón” utilizan profesores a honorarios y aprovechan todos los subterfugios que la ley y la desregulación de este nuevo sistema les ofrecen para pasar del autofinanciamiento al  enriquecimiento.

El otro grupo lo constituyen las universidades del consejo de rectores (8 existentes ya en 1973 y 17 derivadas) más un  número muy reducido entre las nuevas universidades privadas (  U.Humanismo Cristiano, Arcis.)  que comparten algunos principios no mercantiles (el papel social de la universidad , universidad creadora de nuevo conocimiento , pluralista, la  necesidad de un sistema público de educación, el rechazo de las universidades docentes,…..) y donde las que pertenecen al Consejo de Rectores comparten además una experiencia, desde los años  40, de cohabitación y colaboración en torno a objetivos de interés nacional.

El estado ha actuado en relación a este grupo presionándo para  su privatización, política que es responsable  del fin de la  educación gratuita disminuyendo  abruptamente  los subsidios que recibían las ha obligado a transitar desde objetivos académicos y sociales hacia objetivos de autofinanciamiento  produciendo un deterioro importante a pesar de lo cual  constituyen aun, hoy en día ,el elemento más sano de la educación superior  y la única reserva cultural que cuenta el país  para enfrentar una crisis mayor . No hay que olvidar que si aun existe investigación en Chile es por que existe este grupo de universidades

Las crisis de las universidades de Valparaíso y Playa Ancha ,  son ejemplos claros  de esta orientación destructora  ,que está afectando ya a las universidades Públicas La universidad de Valparaíso ,superior en calidad a la inmensa mayoría de las nuevas universidades privadas y la Universidad de Playa Ancha  llamada a jugar un papel estratégico en la formación de los profesores ante la crisis que atraviesan, han recibido más ofertas de compra por parte de universidades privadas   que compromisos claros y explícitos por parte del estado

¿Hacia donde deriva este sistema?

El lucro y el nivel de enriquecimiento inusitado que alcanzan   las nuevas universidades privadas ilustra una de las razones de la defensa encarnizada del sistema y de la   LGE (sin modificaciones),por parte de la oposición .

El caso del  difunto señor Rocha y su  universidad Sto Tomas que al morir valía 80 millones de dólares  y había interesado a financistas de la talla de  Jurasek y el grupo Condor(16% de la universidad) , junto con su fortuna personal  que alcanzaba los 200 millones de dólares. muestra  las posibilidades de enriquecimiento que ofrece la educación  privada a comerciates audaces ,sin estudios relevantes ni trayectoria académica

La participación de ex ministros de  educación y hasta de la actual ministra en  corporaciones de sostenedores  , el cambalache de votos de acreditación por  posiciones y prebendas dentro de las universidades en vias de acreditar (U. De la Americas )  indi-can que la podredumbre se instala ya  hasta entre los llamados a controlarla..

La reinstalación  un sistema público de educación ,con recursos comparables con los que dispone la educación privada , que permita calidad y gratuidad se hace indispensable

Si esto no fuera posible , la corrupción continuaría extendiéndose  y el hecho, casi anecdótico, de que un connotado integrante de una de las mayores bandas de narcotraficantes de Chile sea también un sostenedor, no será un hecho aislado.