Sobre la Ley de Universidades Estatales ¿Cuál es la relación que debe tener el Estado con sus universidades? Daniel Salinas-Arizmendi.

En la ultima década varios actores de la educación esbozaron comentarios sobre el cambio estructural que había que hacer en la relación de Estado con sus instituciones de educación superior, del cual emergieron grandes debates sobre esta sinergia, la verdad que hasta la actualidad, solo hemos replicado el modelo de mercado y el lenguaje de la economía neoclásica a dominado el análisis. No resolviendo la contradicción primordial, la educación como un derecho social, o al contrario, como un bien de consumo en un mercado regulado. Los que defendemos la primera postura consideramos que la Educación Superior es un pilar fundamental y estratégico de inversión para desarrollo de la sociedad del cualquier país y es la responsable de la formación del pensamiento creativo, laico, democrático y critico de nuestra sociedad. Por lo tanto el Estado debe velar por el desarrollo de la organización interna de estas instituciones, generar la oportunidad de la conexión ínter instituciones con miras al desarrollo nacional y regional y el fortalecimiento y responsabilidad continua en materias de financiamiento con sus Universidades para que estás logren desarrollarse en plenitud su misión y principios, fortalezcan la democracia del país y su desarrollo integro y sustentable y así logren el cumplimiento de sus funciones de docencia, investigación, creación artística, innovación, extensión, vinculación con el medio y el territorio para las que son creadas. Por eso es importante revisar la nueva Ley Nº21.094 promulgada y publicada el Martes 5 de junio del Presente año, a lo refiere este articulo, revisado los cambios en materias de gobernanza institucional, coordinación entre las universidades , la novedades en acreditación y actos atentatorios y el nuevo plan de fortalecimiento.

El órgano superior que gobierna la universidad se dividirá en tres cuerpos, el Consejo Superior, Consejo Universitario y el Rector, a su vez la responsabilidad del control y de la fiscalización interna estará a cargo de la Contraloría Universitaria, esto no limita la autonomía administrativa de establecer a la instituciones sus propios estatutos orgánicos.

La creación del Consejo Superior, órgano máximo colegiado, responsable de definir la política general y tomar las desiciones estratégicas de la universidad. Compuesto por ocho consejeros: tres consejeros designados por el Presidente de la República, un consejero titulado o licenciado de la Universidad de destacada trayectoria profesional, que resida en la región donde se domicilia la institución, estos últimos consejeros son los únicos que pueden optar a presidir el Consejo Superior el cual toma relevancia en caso de existir un empate en la votación, el presidente del consejo posee el voto decisivo, cuatro miembros de la Universidad, dos académicos de la mas alta jerarquía, un funcionario no académico y un estudiante todos ellos designados o elegidos por el Consejo Universitario mismo Consejo que nombra al consejero titulado/licenciado propuesto por una terna en el Gobierno Regional, y el Rector que continua sido la máxima autoriadad unipersonal representante legal y responsable tanto en lo judicial y extra judicial de la universidad, la Ley manifiesta que su elección esta sujeto a la Ley Nº 19.305 (que refiere que solo académicos jerarquizados tiene el poder de votó y atenta contra la triestamentalidad impidiendo el libre y legitimo ejercicio de la participación) pero en el Artículo 21 de la presente ley promulgada deja establecido que la elección queda prescrita a las normas internas de cada institución donde podría entrar en conflicto al procedimiento de las mismas elecciones. La duración de los cargos dispuestos es de cuatro años para los primeros cuatro consejeros nombrados previamente y el Rector con una opción de reelección para el periodo consecutivo, los consejeros correspondientes a miembros internos de la universidad y la presidencia del Consejo tiene una duración de dos años en su cargo o rol con derecho a una reelección y sin derecho a una reelección para un periodo consecutivo respectivamente.

También se crea el Consejo Universitario conformado por 2/3 de académicos y el resto por funcionarios no académicos y estudiantes todos con derecho a voz y voto concordado en lo los reglamentos internos de cada institución, este consejo estará presidido por el Rector.

En el control de la legalidad existirá la Controlaría Universitaria, donde Contralor Universitario será el responsable, esté debe poseer un título de Abogado con experiencia mayor igual a 8 años, para poder ser elegido de una terna elaborada mediante el Sistema de Alta Dirección Publica y cumplirá una duración de 6 años en su cargo .

El actual CUECH (Consorcio de Universidades del Estado de Chile) conformado hace 25 años será reemplazado por un Consejo de Coordinación de Universidades del Estado, Consejo que asesorara al Ministerio de Educación en el diseño de proyectos conjunto entre el Estado y sus Universidades en torno a objetivos específicos, ademas de conformar redes de cooperación entre las instituciones en áreas de interés nacional o regional. Este Consejo está conformado por los Rectores de las Universidades del Estado, por el Ministro de Educación que lo presidirá y por el Ministro de Ciencia y Tecnología. Con poder ser convocado por le Ministro de Educación y auto-convocado por 2/3 de sus integrantes.

De la calidad y acreditación institucional el proyecto subraya, que si la universidad del Estado pierde su acreditación o obtenga una inferior a cuatro años, el Ministerio de Educación designará a otra universidad del Estado para desempeñe el papel de tutor para lograr la acreditación de la universidad tutorada, una vez alcanzada la acreditación a lo mínimo de cuatro años retirara la tutoría, está tutoría tiene un periodo máximo de aplicación de seis años el Presidente de la República enviará al Congreso nacional un proyecto de ley que defina el futuro de la respectiva institución.

La novedad en financiamiento, es el Plan de Fortalecimiento el cual consiste en proyecto transitorio que en un periodo de diez años inyectara un recurso en total de 300 millones de pesos chilenos, cada 5 años será evaluado por un panel de expertos extranjeros en conjunto al Ministro de Educación y de Hacienda. Estableciendo que los primero cinco años de vigencia del plan se deberán destinar a lo menos 150 millones de pesos, la aprobación, supervisión y seguimiento continuo estará a cargo del Consejo de Coordinación de Universidades del Estado mediante una comisión de cinco Rectores, representantes del Ministerio de Educación, de Ciencia y tecnología y de la Dirección de Presupuesto.

El Articulo 49 da un gran salto sobre los actos atentatorios a la dignidad de los integrantes de la comunidad, un tema muy presente durante el transcurso del año fueron la falta de protocolos sobre las situaciones de acoso dentro de la instituciones, la nueva ley promulgada establece una tipificación del acoso, donde se podrá establecer un protocolo ante el acoso sexual, laboral y la discriminación arbitraria, equiparando el derecho del denunciante y permitiendo la incorporación de pruebas, y por ultimo se garantiza que toda la comunidad este dentro este protocolo refiriéndose a la incorporación de los funcionarios no académicos y estudiantes dentro del proceso.

La Ley publica el mes Junio del presente año por lo cual entra en vigencia y las universidades tiene un periodo de un máximo de tres años desde la fecha mencionada esto esta claramente establecido en su articulo transitorio Nº 1.

Quienes consideramos que el denominador común para un desarrollo estratégico del país es la correcta relación entre el Estado y sus universidades, donde el Estado debe poner la Economía del país al servicio del cumplimiento de este importante objetivo. Vemos como gran avance la promulgación de esta Ley que lleva a las universidades del Estado contribuyan con su impronta al progreso de la sociedad chilena y se acerquen cada vez mas al gran proyecto de Reforma Universitaria de 1967 y que la educación superior cumple el rol que le corresponde en la historia.

Octubre del 2018, Valparaíso

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Quintero-Puchuncaví: Zona de Sacrificio.Gerardo Torres Balchen.

Gerardo Torres Balchen1

Introducción

Después del triunfo de la Unidad Popular en 1970, en el verano siguiente fue habitual que grupos de estudiantes pasar algunos días de vacaciones en playas cercanas a la ciudad de Santiago. El Quisco, Cartagena, Valparaíso o Quintero eran los destinos usuales. El medio de transporte era el tren, el cual salía desde Estación Mapocho con destino a Valparaíso o a Quintero, ambos atiborrados de pasajeros, en su gran mayoría jóvenes. En Quintero los días los pasaban bañándose en las playas de “Los enamorados”, “El papagayo”, “El durazno”. Caminar hasta Loncura, cruzando la Base Aérea de Quintero, era un paseo tradicional, como también ir a las fiestas que organizaban las “lolas” del Liceo N°1, ellas disfrutaban de su refugio en ese balneario.

La dictadura hizo tristemente famosa la localidad de Puchuncaví, con la instalación del campo de concentración Melinka, el cual estaba ubicado a pocos metros de la carretera. Inicialmente el gobierno de la Unidad Popular, cumpliendo con su programa de gobierno de proporcionar vacaciones para los trabajadores, construyo casas de veraneo con ese destino, después del golpe militar, en septiembre de 1973, fue transformado en un campo de prisioneros políticos.

Hasta mediados de la década de los setenta la zona de Quintero-Puchuncaví de contaminación, intoxicaciones, Alertas Amarillas, zona saturada o zona de sacrificio eran términos inexistentes. Hoy esos conceptos son comunes encontrarlos en los medios de comunicación y lo que es peor, son del diario vivir de sus habitantes, después de la instalación de casi 20 empresas, que han afectado negativamente su vida y sus esperanzas de vida, a vista y paciencia de los gobiernos y del Estado.

Evaluando hacia atrás, hoy resulta incompresible cómo fue posible transformar Quintero y Puchuncaví en lo que se han denominado “zonas de sacrificio”, término dramático que oculta el sacrificio corre a costa de los hombres, mujeres, niños y niñas, ancianos y ancianas, en definitiva de sus lugareños.

También resulta evidente que no ha sido azarosa aquella concentración de empresas altamente contaminantes, todas ellas, pública o privada, las cuales son depositarias de un modelo económico, político, social y cultural instaurado a sangre y fuego, en los años de la dictadura cívico-militar y que con correcciones menores sigue vigente en la actualidad.

El fenómeno de Quintero-Puchuncaví fue advertido a temprana hora, al poco tiempo de iniciar sus operaciones la Fundición de Ventanas los pobladores de la zona denunciaron daños a los cultivos y ganado. Años después comprobados por estudios realizados por la Universidad de Valparaíso, no obstante, los gobiernos, pesar de declarar la “zona saturada”, mantuvieron una política autorizando instalación de empresas, en especial centrales termoeléctricas a carbón y a gas, que en conjunto con otras, están provocando daños irreparables a la salud humana.

El presente análisis de la situación en Quintero-Puchuncaví, utiliza como material base información abierta en medios de comunicación del país, como así mismo, revisión de textos de destacados economistas, sociólogas, antropólogos y otros especialistas.

Primeras empresas en la zona de Quintero y Puchuncaví

En el año 1958 se instala en la localidad de Ventanas, “la termoeléctrica2 de propiedad de la entonces empresa estatal Chilectra y, en el año 1964, la Fundición Ventanas3 de la Empresa Nacional de Minería (ENAMI)”4, y en 1966 se construye el Puerto de Ventanas (Chilgener), para desembarcar carbón, iniciativas que formaban parte del esfuerzo del Estado por desarrollar e incentivar un modelo productivo, cuyos orígenes los podemos encontrar en el empuje puesto por los gobiernos radicales en décadas anteriores, orientado al fomento de industrias capaces de crear las condiciones para sustituir importaciones (ISI)5. Una vez que las empresas entraron en operaciones, despertó el descontento de varios actores locales, en especial los pequeños agricultores, los cuales acusaban a la Fundición de Ventanas de afectar la crianza de ganado y daños en los cultivos. Las quejas fueron aplacadas al sostenerse que los vientos de la zona disiparían en amplias áreas los posibles contaminantes, en tantos los residuos que se precipitarían a la tierra por gravedad, se aducía, por el mismo efecto de las corrientes de aire, las micro-partículas al tocar tierra no revistarían peligro.

Hoy la situación ha cambiado, el crecimiento del parque industrial, está provocando daños a la salud humana. El modelo neoliberal sin regulación, puede asegurarse, es uno de los principales responsables de lo efectos dañinos que están sufriendo los habitantes de la zona.

Ricardo Ffrench-Davis en su reciente texto señala que “La primera etapa del proceso de reformas (1973-81) se caracterizó por la aplicación de un modelo neoliberal en su versión más fundamentalista o extrema de libertad económica, en el contexto de una dictadura militar”6, periodo que da cuenta de privatizaciones de empresa públicas, entre ellas Chilectra, cuya central termoeléctrica hoy controlada por AES Gener, empresa que además tiene en operaciones otras tres: Nueva Ventanas ubicada en Puchuncaví, Campiche y Ventanas 2, ambas también ubicadas en Puchucaví, todas utilizan el carbón para la generación eléctrica y sindicadas como las principales fuentes de gases tóxicos. Lo que acontece en estos territorios es homólogo a lo que ocurre en la zona de Coronel y otras comunas, denominadas “zonas de sacrificio” que reflejan, a juicio de Máximo Pacheco, el impacto que ha tenido la construcción de centrales termoeléctricas a fines de la década de 2000, producto del corte del gas argentino.

Debe recordarse que el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000), promovió la adquisición de gas argentino para el abastecimiento nacional, como una forma de paliar las negativas consecuencias del cierre de las minas de carbón de Lota y Coronel, varias centrales se reconvirtieron a gas, pero a consecuencias de los problemas de abastecimiento desde Argentina retornaron al carbón.

La construcción de centrales termoeléctricas en la zona obedece a las necesidades de abastecer a la gran minería del cobre, está requiere de grandes cantidades de energía eléctrica para su producción. La libertad de extracción cuprífera, incentivó a los privados nacionales y extranjeros a las explotaciones mineras. Para abastecer de electricidad a los yacimientos, en 1977 se construye la termoeléctrica a carbón de Ventanas II, aprovechando las instalaciones preexistentes. Con el término de la dictadura y el incremento de la inversión extrajera orientado, en especial hacia la gran minería, la construcción de centrales térmicas se incrementa para suministrar energía a bajo costo a los yacimientos. Así Quintero y Puchuncaví vieron el desarrollo, en pocos años, de las centrales a carbón, debido a que “las carboneras de levantan rápido y eran más económicas, dos factores decisivos para que se escogieran como soluciones”7. Los grandes beneficiados las grandes empresas mineras, los grandes perjudicados los lugareños.

Dicha explosión de termoeléctricas responde, de acuerdo a Máximo Pacheco, al cambio “pionero” a nivel internacional introducido en el sector eléctrico en los años ochenta por la dictadura, cambio referido a “la incorporación del concepto de mercados competitivos en la generación eléctrica”8. Pacheco explica los mercados competitivos indicando que se refieren a privatizar “los distintos segmentos de la cadena de generación-transmisión-distribución, y reduce el actuar del Estado a lo que se define como un rol subsidiario, con una planificación indicativa de generación y centrado en materias regulatorias, particularmente en los segmentos monopólicos de la red”9. En consecuencia, la mencionada explosión de termoeléctricas en la zona de Quintero-Puchancaví, y otras a lo largo del país, responde a criterios económicos en el ámbito privado “en un ambiente competitivo que, supuestamente, coincide con los objetivos sociales”10.

La realidad ha demostrado lo contrario con los graves problemas para la población, sumado a una legislación ambiental tardía y laxa, como lo expone Mauricio Fernández, Jefe de Unidad de Delitos Medioambientales de la Fiscalía Nacional, al señalar que en el “caso de contaminación en Quintero, las empresas, aun cuando resultara acreditada su responsabilidad en los hechos, no arriesgarían sanción alguna producto de la regulación vigente”11. El jefe de la Unidad ahonda “Tenemos una figura en Código Penal, con penas bastante bajas, sin sanción pecuniaria, sin sanción a la persona jurídica (empresa), sin herramientas de investigación especial. Hay un escenario normativo muy pobre”12. Acota la necesidad de contar hoy con medidas de corto plazo “hay que tener ya sanciones más severas que impliquen que, en situaciones de mayor gravedad, las penas sean incluso de crimen”.

En los hechos se ha producido la judicialización del conflicto, con requerimientos ante la Corte de Apelaciones de Valparaíso por parte de grupos de vecinos, otros de las municipalidades de Quinteros y Puchucaví, más una del Instituto de Derechos Humanos (INDH), además los parlamentarios de la zona están exigiendo investigaciones acuciosas a las autoridades del ramo con comisiones investigadoras, se suman varias ONGs13 preocupadas del medio ambiente.

Las reformas económicas del periodo 1973- 1982, emprendidas por la dictadura cívico-militar consideraban que “El papel tradicional del Estado como empresario y promotor de la inversión y la industrialización debía reducirse a la brevedad posible, a fin de que estos procesos fueran el resultado, exclusivamente, de decisiones tomadas por los agentes privados en mercados desregulados y abiertos al exterior, sujetos a las reglas <<neutrales>> de una economía de libre mercado”14. En los siguientes años, la economía nacional siguió siendo el resultado de decisiones de los privados, las mejorías en los precios del cobre en los mercados internacionales, incentivan un incremento de nuevos yacimientos.

Ffrench-Davis indica que la aparente “neutralidad se aplicó en un marco de desigualdad y heterogeneidad productiva entre diversos grupos de trabajadores y diversas categorías de empresas; es lo que denomina heterogeneidad estructural. La consiguiente heterogeneidad de las productividades entre diversos agentes económicos implica que políticas supuestamente <<neutrales>> involucran efectos asimétricos y diferenciados entre distintas grupos productivos y sociales; entonces, los efectos resultan evidentemente no-neutrales”15, como ha quedado demostrado en Quintero-Puchuncaví. La señalada asimetría y no-neutralidad a cercado a los habitantes en una trampa de graves consecuencias a su salud, como lo denunciará en su momento el Dr. Jaime Chiang de la Universidad de Valparaíso, en la actualidad es la comunidad quien padece de esa aparente neutralidad. Hoy Andrei Tchernitchin del Colegio Médico asegura que los gases tóxicos son fuente de cáncer.

Los nuevos yacimientos llevaron a la instalación de empresas atraídas para abastecer de energía a las cupríferas y brindar servicios para las mismas. En el año 1981 se autoriza la construcción del terminal marítimo de Oxiquim. Con el gobierno de Patricio Aylwin y su visión económica de “avanzar hacia un cambio con continuidad”, la inversión extrajera directa (IED) “se torno crecientemente voluminosa. Este auge de la IED, principalmente creadora de nueva capacidad productiva en vez de adquisiciones de activos existentes, fue estimulado por las atractivas características de la economía chilena: generosa dotación de recursos naturales y la entrega casi gratuita de la <<renta económica>> de los ricos yacimientos (falencia heredada de los tiempos de la dictadura y que demandaba una corrección), elevada calidad de las políticas macroeconómicas e imagen favorable del proceso de transición a la democracia”16, han marcado los años siguientes, sumado a mantener una estrategia exportadora.

Dicha estrategia exportadora, en palabras de Maristella Svampa responde a un modelo extractivista de explotación de los recursos naturales, cuyo efecto en los territorios, muchas veces concebidos “desde una mirada miserabilista y una estrategia de devaluación de las economías locales (poblaciones atrasadas, economías sumergidas), o bien desde una mirada sacrificial (concebidos como “desiertos” o “territorios socialmente vaciables”)17. La autora indica que la repulsa a las “zona de sacrifico” ha obligado a los gobiernos al cambio de paradigma de desarrollo sustentable por “el paradigma de la economía verde, que implica una profundización de la mercantilización de la Naturaleza, lo cual traerá consigo la acentuación de los daños y desigualdades, incrementando tanto la apropiación de los territorios de las comunidades locales e indígenas por parte de las empresas transnacionales como los efectos adversos del neoextractivismo”18. Dicha apropiación del territorio por las empresas queda a la luz al comprobar las declaraciones atemorizantes de sus ejecutivos, quienes sostienen que las medidas de las autoridades medioambientales, en ningún caso pueden derivar en impedir el abastecimiento de energía eléctrica o de combustible.

En términos amplios desde el inicio de la dictadura, la economía nacional se posesiona en una lógica exportadora (modelo extractivo-exportador), con la expectativa de que se convierta en el eje del crecimiento. El auge exportador sostiene Ffrench-Davis, desde el punto de vista de la generación de divisas “lo importante no es sólo el volumen de divisas que se obtiene en el presente, sino además la perspectiva de su crecimiento en el futuro”19, anclar las exportaciones a los recursos naturales o semi-elaborados (cobre, madera, harina de pescado) corre el riesgo de su dependencia a la demanda mundial, la cual crece lentamente, (y muchas naciones en desarrollo presionan la oferta, con impactos depresivos, sobre los precios”20. Para las empresas el modelo extractivista, los generosos recursos naturales del país y una legislación laxa no las estimula a invertir en investigación y desarrollo (I+D). Chile posee un triste record en comparación con los países de la OCDE, invirtiendo seis veces menos, 0,36% del PIB siendo el promedio de la OCDE de 2,3%. El gobierno insiste en levantar las “alertas amarillas”, lo cual autoriza a las empresas a reanudar faenas, aún sin tener claridad de quienes son los responsables de los gases tóxicos, simultáneamente el presupuesto 2019 para I+D se disminuye.

La consolidación de los yacimientos mineros y del modelo extractivista provocaron en Quintero-Puchuncaví un impacto demoledor. En 1992 se construye el terminal marítimo de Gasmar para la distribución de gas licuado, en el 2000, se levanta el terminal de Asfaltos y Combustibles Cordex, empresa dedicada al almacenamiento y distribución de petróleo y derivados, posteriormente en los años 2006 y 2008, se instala la Central Termoeléctrica Nueva Ventana y termoeléctrica Campiche (empresa eléctrica Campiche) respectivamente, en paralelo se instala la planta de lubricantes de Copec, en Loncura, un año después (2009), entra en operaciones GNL Quintero, terminal marítimo de gasificación de gas licuado (ENAP). En 2010 inicia su funcionamiento la termoeléctrica de Nueva Ventana de Gener.

Todas ellas “conviven” con la población y otras fuentes productivas, entre los cuales se cuentan, pescadores artesanales, agricultores (medianos y pequeños), respirando gases tóxicos como el dióxido de azufre (So2) o compuestos orgánicos volátiles (COV) proveniente de los hidrocarburos, SO2 producido por las plantas termoeléctricas, en cambio los COV, se encuentran presente en las empresas Oxiquim, Copec, Gasmar, Enap, Enex y GNL. La termoeléctrica de Ventanas, actualmente propiedad de Codelco, por su antigüedad, hoy es considerada la más contaminante.

Las autoridades inicialmente señalaron como responsable a Enap, posteriormente recularon aduciendo la inexistencia de estudios, para demostrar los efectos contaminante específicos que perjudican a la población, no obstante los medios de comunicación han informado que estos se realizaron hace más de treinta años atrás y que mostraron los efectos nocivos en los habitantes de la zona.

Informes de universidades

Los primeros indicios de contaminación fueron advertidos por los pobladores y agricultores de la zona de Quintero-Puchuncaví, a mediados de la década de los setenta, pero sería en la década siguiente que se realizan los primeros estudios toxicológicos, llevados a cabo por el doctor en química Jaime Chiang Acosta, fallecido en julio del año pasado, profesional de la Universidad de Valparaíso, demostró los peligros de la contaminación ambiental y denunció los riesgos de la sustancias emanadas por el parque industrial, cuando este no adquiría las proporciones actuales. El trabajo del Dr. Chiang motivo a estudiantes a continuar sus estudios, todos demostraron los efectos de la contaminación sobre los habitantes de la zona.

Patricio Cornejo, Juan López y Sergio Romano trabajaron con el Dr. Chiang un estudio que determinó que el complejo industrial de Ventanas era la principal fuente de contaminación, encontrando ácido sulfúrico y arsénico y otros contaminantes en cantidades que superaban más de 100 veces las normas extranjeras “proyectando que la contaminación podía llegar a las comunas de Nogales y Concón, ubicadas al interior de la región”21, en sus conclusiones destacan que la “polución del sector, tanto para personas como animales, quienes estarían en riesgo debido a la convivencia con el área industrial”. Años más tarde la química Gina Lagomarsino siguió los estudios y “realizó análisis de cabello de 80 habitantes de la zona. Todos adultos”. El estudio abarco 60 kilómetros a la redonda con resultados alarmantes, señala que “no se entendía cómo las personas tenían altísimos nivel de concentración de arsénico y plomo”22.

El Dr. Chiang continúo guiando tesis hasta el año 2012, las que demostraban mayor oxidación de algas en Quintero, relacionadas a la concentración de metales en la bahía. De acuerdo al químico Miguel Ángel Eyzaguirre “las deducciones de cada trabajo ratificaban cada tesis, donde incluso se expuso sobre <<posibles riesgos toxicológicos>> en los consumidores producto del arsénico”. Para la Sociedad de Toxicología de Chile, resulta asombroso que los estudios que median la contaminación no hayan despertado preocupación en las autoridades, como tampoco animara el interés del Estado por incrementar los montos en I+D.

La química Lagomarsino acota “que han pasado treinta años y ahora escuchamos decir que se van a realizar estudios, cuando hay estudios de todo. La gente no tenía por qué tener arsénico en el pelo en los años 80, en ese tiempo no había este número de industrias”23, recomienda “lo que debe hacerse en estos momentos de crisis es un trabajo multidisciplinario de quienes saben”. A la luz de las investigaciones y sus resultados, resulta aún más sorprendente que el hospital de Quintero, en la actualidad, no tenga un especialista toxicólogo como lo denunciará el Colegio Médico.

Efectos de la paralización de las empresas

Resulta evidente que la paralización de las empresas, para evitar las concentraciones de los gases tóxicos, es una medida paliativa, que no asegura soluciones finales a la salud de los habitantes y provoca serios trastornos a las empresas instaladas. En los hechos, por ejemplo, la paralización de las centrales termoeléctricas encárese la energía a los clientes finales, aumentado su valor debido a que el abastecimiento debe realizarse comprando a otros proveedores, utilizando en reemplazo energía más cara. El gerente general de Enap Refinería Aconcagua-Concón, señala a modo de chantaje que la empresa está adoptando decisiones por las paralizaciones de faenas, pero que estas no deberían afectar el abastecimiento de combustible en el país. Las paralizaciones temporales de faenas han afectado a las plantas emisoras de dióxido de azufre (SO2) de Codelco Ventanas y de AES Gener, además obliga a la detenciones de las operaciones a las generadoras de compuestos orgánicos volátiles (COV) de Oxiquim, Gasmar, Enap Quintero, Enex y GNL Quinteros. Un cálculo estimado de un buque parado en el mar cuesta US$ 25 mil y US$ 35 mil diarios y la menor producción de energía puede significar pérdida de más US$ 100 mil cada día. Según consigna el diario El Mercurio “Una paralización del terminal de Enap Quintero, de las instalaciones de Copec y Enex por un plazo superior a las dos semanas podría poner en peligro el abastecimiento de combustible de la Región Metropolitana”24. A pesar de las paralizaciones de faenas los casos de nuevos casos de intoxicación se mantienen en la zona, despertando la ira de sus habitantes. Los ejecutivos en ningún caso hacen referencia a inversiones para ajustarse a normas internacionales.

Mapa N°125

El subsecretario de Minería Pablo Terrazas segura que “la paralización de (la fundición de) Ventanas es particularmente relevante, ya que parte importante de la minería que recibe proviene de la mediana y pequeña minería, permitiendo activar una serie de economías locales”26, lo cual es cierto. El subsecretario agrega que la Fundición de Ventanas (de propiedad de Codelco), fue construida en 1964, sin ninguna norma de emisión, no obstante se han realizado inversiones por US$159 millones destinados a reducir en 32% las emisiones de SO2 y en 82% las de material particulado, sin embargo, el subsecretario no hace mención si la reducción se encuentran dentro de los estándares internacionales. Las empresas se responsabilizan mutuamente, ninguna asume su grado de participación individual en los días de máximos de contaminación, sus faenas no están garantizadas impidiendo las emanaciones de gases tóxicos, tal como lo consigno un informe del Colegio Médico.

Gases tóxicos

El Colegio Médico por intermedio del Departamento de Medio Ambiente, encabezado por el médico Andrei Tchernitchin entrego un informe a solicitud de la Corte de Apelaciones de Valparaíso el 5 de octubre, donde detalla los gases tóxicos que han estado expuesto los habitantes de Quintero-Puchuncaví. El informe indica que la exposición a tricloroetano puede producir cáncer y el tolueno tiene efectos que incluyen problemas cognitivos y de lenguaje. Sobre el óxido de azufre y sus derivados, el reporte sostiene que <<no han sido responsables de la crisis sanitaria de agosto y septiembre>>. Empero puede producir cáncer27. El informe recoge lo señalado por la Secretaría Regional Ministerial de la V Región, la cual indica que el 21 de agosto informó de cuatro gases a los cuales se les atribuye efectos en la salud: metilcloroformo, nitrobenceno, tolueno e isobutano. Sorprendentemente la Seremi señala que “en la segunda jornada de intoxicaciones no se identificaron fuentes”. Para elaborar el informe el Colegio Médico revisó las páginas web de las empresas de la zona, en ellas se pudo comprobar que Oxiquim “comercializaba tricloroetano y tolueno” igualmente tuvieron a la vista el acta de inspección de la Seremi, donde se constatan infracciones al almacenamiento de sustancias tóxicas en estanques autorizados para otro tipo de productos.

El informe desvirtúa las acusaciones contra Enap, al señalar que el episodio del día 4 de septiembre, la empresa había detenido sus actividades y sellado sus estanques “de los cuales se suponía, pueden haber provenido los gases tóxicos”. El mismo informe da cuenta que en los dos episodios siguientes, la autoridad declaraba desconocer las fuentes de intoxicaciones. Del informe del Colegio Médico se puede colegir que las faenas de las empresas no dan seguridades garantizando la salud de la población, a la vez, de contradicciones de las autoridades del ramo y el encubrimiento de los verdaderos responsables.

Gráfico N° 128

Nicola Borregaard señala “Las plantas termoeléctricas son por sí solas las responsables de aproximadamente un cuarto de las emisiones totales, a nivel país, de dos de los contaminantes locales más relevantes: el 23% de las emisiones de óxidos de nitrógenos (NOx) y el 27% de las emisiones de dióxido de azufre (SO2)”29. La economista y Doctora en Economía en Recursos Naturales agrega que en el 2011 la Norma de Emisiones para Termoeléctricas, para material particulado en esos dos compuestos todavía no está en “rangos similares a los de la Unión Europea”, a la vez, expone las consecuencias de los “sistemas de refrigeración de las plantas termoeléctricas en la fauna marina, al succionar y devolver agua al mar30”, citando el caso de Bacamina II, en Coronel, donde las organizaciones sociales denuncian la “destrucción sistemática e irreversible de la biomasa de las costas del sector, particularmente en Caleta Lo Rojas”. Borregaard además indica lo importante de promover regulaciones a las termoeléctricas por su impacto en el cambio climático, sentencia que el sector energía concentra el 77% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI) del país. De estos, la generación eléctrica mediante plantas de carbón, diesel y gas natural implica un 40%, y el transporte otro 29%”31. En Quintero y Puchuncaví se encuentran en operaciones 5 plantas termoeléctricas con emisiones de gases contaminantes para la población, además todas ellas utilizan los sistemas de refrigeración descritos por Borregaard, provocando iguales daños a la biomasa de las costas.

Protestas de la comunidad

A principios agosto se detectaron en los servicios de salud, los primeros casos de intoxicación de estudiantes que concurrieron por atención de urgencia. Desde aquel momento la cantidad de atenciones ha ido en aumento, incluso en periodos de paralizaciones de faenas ordenadas por las autoridades sanitarias y medioambientales. La comunidad organizada tiene claridad que todas sus demandas precisan tener como gran protagonista a los actores sociales, para lograr más que nunca golpear en el escenario político creado. El apoyo de los partidos y movimientos políticos de izquierda o progresistas hoy es fundamental para poner fin a la “zona de sacrificio”, es insuficiente presionar “desde arriba”, la movilización “desde abajo” debería encaminarse en lograr establecer una normativa medioambiental exigente, que muchas de los controladores de las empresas cumplen en sus países de origen y políticas públicas poniendo en el centro la calidad de vida de sus habitantes.

La respuesta tardía de las autoridades, inicialmente incluso minimizando la gravedad, provocó la repulsa de los habitantes. Marchas, ataques a las instalaciones de Codelco, cortes de calles y caminos principales, tomas de liceos y colegios, velatones, vigilia frente a las instalaciones de las empresas afectas a la paralización, para asegurarse de su efectiva detención, entre otras manifestaciones ha sido la respuesta. La comunidad se ha organizado para hacer frente a la incompetencia de las autoridades, que de acuerdos a sus voceros desconocen qué gases son lo que afectan en específico a la población y realizar en los servicios de salud los diagnósticos adecuados.

Gráfico N°2

Valparaíso se ha hecho eco del drama de Quintero-Puchuncavi, no así Santiago, con manifestaciones en apoyo, con la participación de estudiantes secundarios y universitarios además de las organizaciones de pescadores y medioambientalistas. En tanto en los territorios de sacrificio, las distintas orgánicas de la comunidad han denunciado la militarización de la zona, con el arribo de importantes contingentes de Fuerzas Especiales de Carabineros, que fueron sobrepasadas por la respuesta contunde de la comunidad, cuando visitara la zona, en forma intempestiva, el Presidente de la República. Las actuales autoridades del Ministerio del Interior tienen experiencia en aplacar la protesta de la comunidad, están empleando el mismo patrón utilizado en Aysén años atrás. No muy distinto al actuar en Freirina, Chiloé y otras localidades que saben de las bombas lacrimógenas, carros lanza agua y apaleos, intimidación a sus dirigentes, seguimiento y amenazas.

Un dato revelador distinto a los casos anteriores, ha sido la muerte sospechosa de Alejandro Castro, dirigente del Sindicato de Pescadores C-24 de Quintero, encontrado ahorcado, después de participar en una marcha en Valparaíso, en una reja perimetral de la línea férrea en Valparaíso, a la altura de la Avenida Errázuriz con Carrera, pleno centro de la ciudad puerto. Sin embargo, se suma a los asesinatos de Juan Pablo Jiménez y Macarena Valdez, en este último caso, también la policía informó en su oportunidad, que su muerte habría acontecido por un suicidio, hoy la justicia ha dictaminado que fue asesinada, hasta la fecha se desconocen sus responsables.

Hasta ahora las manifestaciones exigiendo soluciones concretas al gobierno, no logran permear las fronteras regionales, su impacto en la Región Metropolitana, ha sido mínima, contándose entre ellas, declaraciones de agrupaciones de colegios profesionales. Las organizaciones regionales y nacionales de trabajadores aún no responden con firmeza. Han sido organizaciones de estudiantes secundarios (ACES) con la toma de los accesos al Ministerio del Medio Ambiente (17.10.2018) quienes han establecido una primera conexión entre sus demandas opuestas al proyecto “aula segura” y las intoxicaciones de sus pares en Quintero y Puchuncaví. En tanto, los dirigentes estudiantiles de la zona denuncias maltratos, hostigamientos, amenazas y torturas, por parte de las fuerzas policiales.

Gráfico N°3

Las universidades, en general, han estado ausentes, estudiantes, académicos e investigadores no se han hecho parte denunciando las graves consecuencias para la salud que acarrea “la zona de sacrificio”. Probablemente responda a dos limitantes, por una parte, los presupuestos destinados a la investigación, donde Chile destina 0,36% del PIB y el promedio de la OCDE es de 2,3%, en otras palabras seis veces más. Silvia Eyzaguirre sostiene que “somos el país de la OCDE que menos invierte”. Dicho ínfimo porcentaje, en la propuesta presupuestaría del gobierno para 2019, se reduce aun más, rebajando los aportes en un 4%, reajuste que provocó la renuncia de Mario Hamuy a la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) el pasado 16 de octubre. Los ajustes presupuestarios en Conicyt se aprecian en Becas Chile (-2,9%), Fondo para el Fomento, Ciencia y Tecnología (-3,2%), el Programa Explora (-5,3%), en otros.

Una segunda limitante, por las mismas razones anteriores, no se privilegian investigaciones orientadas a los impactos medioambientales en las “zonas de sacrificio”. Sin embargo, no se justifica el silencio de las universidades al flagelo que padecen los habitantes de la bahía. Una declaración de los premios nacionales habría sido una respuesta categórica, al daño ocasionado por las empresas.

Las protestas de los habitantes de la “zona de sacrificio”, los partidos y movimientos políticos y las organizaciones medioambientalistas que los apoyan, todavía no logran politizar la reivindicación ambiental, en otras palabras, es la esencia del modelo neoliberal-capitalista y su lógica extractivista, la que condena a las comunidades y los expone a daños irreparables a su salud. Resultan insuficientes las medidas de paralización de faenas, que en lo coyuntural han tenidos sus efectos positivos, pero una vez que retornen a sus labores diarias y ya no sea una noticia en los medios de comunicación, volverán los casos de intoxicaciones, como ocurriera años atrás (2011) con la contaminación de azufre en la Escuela La Greda de Puchuncaví.

El movimiento sindical regional y nacional, en gran medida ha estado ausente, las centrales sindicales no han estado encabezando la protesta. Muchos menos los sindicatos de las empresas han manifestado opinión alguna, a excepción de trabajadores de Enap, los cuales han advertido que las acusaciones contra la empresa encubran una maniobra privatizadora.

Estrategias del Gobierno

Tres son las estrategias del gobierno. La primera contener la protesta ciudadana, encapsulando en la “zona de sacrificio”. Los dirigentes han denunciado un creciente aumento de fuerzas represivas, seguimiento y amenazas. La población de facto, principalmente, organiza protestas y manifestaciones en los límites geográficos de la bahía de Quintero, despertando episódicas adhesiones en otras ciudades, destacándose la masiva marcha en Valparaíso, no obstante, la protesta no logra sortear sus propios límites. Dicha contención con despliegue de autoridades ha centrado su preocupación en paralizaciones de faenas y apaciguar las declaraciones de los empresarios, anunciando estudios de planes de largo plazo y legislaciones más exigentes, no obstante se evita enjuiciar el modelo neoliberal (obvio) y las consecuencias que ha tenido en la zona. Localizar la protesta exclusivamente en la zona, no ha sido patrimonio del actual gobierno, los gobiernos de la concertación y la NM actuaron de igual forma, Freirina y Chiloé dan cuenta de ello.

Los partidos y movimientos políticos de izquierda y progresistas no aquilatan la gravedad de los hechos denunciados por sus habitantes, pueden ser distintas sus explicaciones, pero pareciera que restringir la política al Parlamento les impide conectarse con los territorios, abanderizándose con la lucha de las masas en la zona. Aparentemente la trama del modelo neoliberal-capitalista y los desastres provocados en los territorios no cala en toda su profundidad. Quizá por insuficiencias en elaborar propuestas político-técnicas que, al menos, obliguen al gobierno a adoptar medidas coyunturales y abordar los problemas por medio de políticas públicas, que cuenten en su diseño con los habitantes sacrificados. Politizar la reivindicación implica interpretar el sentir y la subjetividad de los sectores afectados por las emanaciones, la óptica de quienes los padecen exigen respuestas inmediatas, es tarea de los partidos políticos, en especial del Partido Comunista poner en el centro el modelo neoliberal-capitalista como causante principal de la contaminación y proponer soluciones haciéndose parte de las que surgen “desde abajo”, en síntesis ir a las masas. Probablemente una propuesta político-técnica del Partido Comunista elaborada “desde abajo” contando con las masas, con dirigentes sociales, comunitarios y sindicales, organizaciones medioambientales, apoyos desde las universidades y otros grupos organizados confluya en las próximas elecciones municipales, con propuestas para enfrentar las negativas consecuencias que hoy padecen las comunidades de Quintero-Puchuncaví.

De las 16 medidas presentadas por el gobierno en el marco de “Compromiso País”, ninguna hace referencia a los territorios de sacrificio, a pesar que, de acuerdo a las declaraciones, los esfuerzos de los empresarios, rectores de universidades, académicos, líderes de fundaciones, ministros y dirigentes sociales se dirigirían a “buscar soluciones que permitan apoyar a personas, que por algún motivo, no pueden salir adelante por sí solas”32. Resulta evidente que los habitantes de Quintero-Puchuncaví, caen en aquella consideración, no pueden salir por sí mismo de aquella condición sacrificial. El “Compromiso País”, encubre los padecimientos de los habitantes de Quintero, Puchuncaví, Huasco, Coronel, Tocopilla y Mejillones zonas devastadas por el desarrollo industrial, bajo una lógica extractivista, en un marco del modelo neoliberal-capitalista. Interpretamos las palabras de Sylvia Aguilera en el sentido que el Compromiso País “no es solo una estrategia diferente para encarar la pobreza, sino una forma de construir sociedad que supone una compresión distinta del rol del Estado y de la sociedad civil”33, los pobladores de Quintero-Puchuncaví están a la espera que se concrete esa nueva relación del Estado con la sociedad civil, pero se puede augurar que los buenos propósitos que observa la investigadora, serán vanos, las “zona de sacrificio” y sus secuelas no están presentes en el Compromiso País. En efecto, Andreas Schleider –director de educación de OCDE–, señala que “la brecha en el rendimiento académico entre alumnos de mayor y menor nivel socioeconómico se abre a los 10 años”34, lo cual se agrava si se considera lo expuesto por Andrei Tchernitchin en su informe, al detectar que los gases tóxicos de tolueno tiene efectos que incluyen problemas cognitivos y de lenguaje. Compromiso País no relaciona los efectos de altas concentraciones de empresas generadoras de gases tóxicos en las “zonas de sacrificio” como agentes activos de potenciamiento de la pobreza.

Una segunda estrategia del gobierno, en paralelo, ha sido recurrir a los instrumentos legales, acudiendo a los tribunales de justicia, iniciar sumarios sanitarios o abrir procesos por intermedio de la Superintendencia de Medio Ambiente. Sin embargo, simultáneamente declara que no ratificará el acuerdo regional de Escazú. Pero hace un despliegue comunicacional con la instalación de un hospital de campaña, el cual atiende, curiosamente, en horario de oficina, esto es, desde las 9:00 hasta 17:00 horas, curiosidad que no da cuenta que las emanaciones de gases tóxicos ocurren las 24 horas del día.

Una tercera estrategia de índole comunicacional ha sido en responsabilizar exclusivamente a Enap, probablemente, y así lo advierten sus dirigentes sindicales, para iniciar la creación de las condiciones para su privatización.

Una propuesta urgente es cambiar la producción eléctrica a base de carbón por fuentes de energía de eléctrica renovables no convencionales, en especial aquellas amigables con el medio ambiente: sol y vientos. Al respecto se puede señalar la importancia del Estado en disponer, bajo su propiedad, de la generación eléctrica eólica, solo basta tomar como referencia el caso de la Unión Europea donde el Estado es propietario del 45% del parque de generación eléctrica eólica, en Estados Unidos aproximadamente de un 20% de las centrales o China e India cuya participación supera el 60%35.

Empresas en Quintero-Puchuncavi

Cuadro N°136

Empresa Propiedad Descripción de su negocio
AES Gener AES Corporation control en forma indirecta, por medio del 99,9% de Inversiones Cachagua Spa, la cual es poseedora del 66,70% de la sociedad. Se suman 21,26% de Fondos de Pensiones chilenos y 11,74% de accionistas minoritarios. 4 Termoeléctricas
Puerto Ventanas Controlada en forma directa e indirecta por Sigdo Koppers, a través de SK SA y SK Inversiones portuarias SA con un 50,01%. Además es propietaria de Ferrocarriles de Pacífico. Abastecimiento de carbón y salid a de cobre
Codelco Estatal Fundición
Oxiquim Su fundador Vicente Navarrete Marinot, cercano al grupo Angelini y Leonidas Vidal, ligado a la familia Pinochet. Actualmente es un holding con filiales en Argentina, Perú, Brasil y China, controlada en la actualidad por sus herederos. Petroquímica
GNL Propiedad de Compañía General de Electricidad por medio de CGE Gas Natural. El 92,07% de las acciones son de propiedad Gas Natural Fenosa Internacional S.A., Agencia Chile, la cual es propietaria de CGE Gas Natural. Regasificación de gas natural
Shell Participación en la propiedad del Grupo Quiñenco (Andrómico Luksic), por intermedio de la Empresa Nacional de Energía (ENEX), con las cuales controla Shell y Terpel Chile. Almac enamiento de combustible
COPEC Presidente del Grupo Copec Roberto Angelini, el cual la controla por medio del 60, 82% de Antar Chile, participan también los Fondos de Pensiones con un 6,94%, el resto acciones minoritarios. También participa en la propiedad el Grupo Matte  Por medio de la Fundación Copec se hacen aportes a la Universidad Católica para impulsar la investigación científica aplicada. Almacena miento de combustible
Endesa Controlada por ENEL (Ente nazionale per l´energia electtrica) por medio de Enel Generación Chile. Central Quintero (Gas natural)
Catamutun Sin información de propiedad con grupos económicos nacionales. Importación de distribución de carbón térmico para la industria.
Cementos Biobío Controlada por la familia Briones Fabricación de cemento y derivados
Gasmar Controla por GASCO 63,75% de las acciones y Abastible con el 39,25% Combustible para transporte marítimo
Enap Estatal Dos plantas de almacenamiento de combustible
Epoxa Sin información de propiedad con grupos económicos nacionales. Resina de poliéster

Este somero e incompleto análisis de los propietarios de las empresas presentes en la zona, deje en evidencia la presencia de los principales grupos económicos del país, controlando en forma directa o indirecta las plantas sindicadas como las responsables de la contaminación con gases tóxicos a los habitantes de la bahía.

En el caso de las empresas de propiedad estatal, Enap y Codelco, también implicadas de alguna u otra manera en daños a la salud de los pobladores de la zona, deja en evidencia que se han amoldado al modelo neoliberal-capitalista, con el poco cuidado del medio ambiente y el escaso respeto a los vecinos. Marcelo Tokman refiriéndose a Enap, señala que el medio ambiente y respeto a los vecinos fueron materias, en calidad de pilares, recientemente incluidos en el plan estratégico. La presión de pescadores y otras organizaciones obligó a la empresa a iniciar mejoras en el Terminal Quintero, contado con asesorías nacionales e internacionales, mejoras enfocadas a la infraestructura para optimizar las operaciones del terminal (evitar derrames), de no haber existido esa presión de las comunidades organizadas, Enap continuaría con operaciones riesgosas para la población y fauna marina.

Para el caso de CODELCO su actual Presidente del Directorio, Juan Benavides, está más preocupado de implementar el plan trazado por el gobierno, en otras palabras, del financiamiento de las inversiones los cuales ascienden a US$ 16.500 millones37, destinados principalmente al financiamiento de proyectos estructurales, de la preocupación por el medio ambiente, Benavidez no hace mención.

1 Académico universitario.

2 Termoeléctrica a carbón

3 Fundición y refinería de cobre,

4 https://pras.mna.gob.cl/desarrollo_historico_ventanas/

5 Industrialización Sustitutiva de Importaciones

6 Ricardo Ffrench-Davis, 2018, Reformas económicas en Chile 1973-2017, Neoliberalismo, crecimiento con equidad, inclusión, Santiago, Taurus, p. 22.

7 Máximo Pacheco M, Editor, 2018, Revolución energética en Chile, Santiago, Ediciones Universidad Diego Portales, p.61.

8 Ibíd., p. 23.

9 Ibíd., p.23.

10 Ibíd., p. 23.

11 El Mercurio, 29 de septiembre 2018.

12 El Mercurio, 29 de septiembre 2018.

13 Corporación Fiscalía del Medio Ambiente, Codeff, Greenpeace, Oceana, Terram, Instituto de Ecología Política y Chile Sustentable.

14 Ibídem., Ricardo Ffrench-Davis, p. 39.

15 Ibíd., p. 124.

16 Ibíd., p. 70.

17 Maristella Svampa, 2017, Del cambio de época al fin de ciclo, gobiernos progresistas, extractivismo y movimientos sociales, Buenos Aires, Edhasa, p. 95

18 Ibíd., p. 91.

19 Ibídem., Ricardo Ffrench-Davis, p. 271.

20 Ibíd., p.272.

21 Diario La Tercera, 29.09.2018

22 Diario La Tercera, 29.09.2018

23 La Tercera, 29.09.2018.

24 El Mercurio, 30 septiembre 2018.

25 https://s2.latercera.com/wp-content/uploads/2018/08/Imagen-TH-NAC-Ventanas-Quintero-250818.png

26 El Mercurio 11 octubre 2018.

27 La Tercera, 12 octubre 2018.

28 Gráficos 1, 2 y 3, según datos del diario La Tercera, 28 de septiembre 2018.

29 Nicola Borregaard, Más compatibilidad entre crecimiento y protección ambiental, en Revolución energética en Chile, Santiago, Ediciones Universidad Diego Portales, p. 158.

30 Tanto la succión como la devolución del agua al mar a una temperatura mayor, provoca daños en la fauna marina. Borregaard señala que el impacto sobre la biota marina recae en la Subsecretaria de Pesca, la devolución del agua a altas temperaturas debería estar regulada por la norma de calidad de agua, administrada por el Ministerio de medio Ambiente.

31 Ibíd., p. 161.

32 El Mercurio, 17 octubre 2018.

33 La Tercera, 28 octubre 2018.

34 El Mercurio, 28 de octubre 2018.

35 Marcelo Tokman, ENAP como actor clave, en Revolución energética en Chile, Santiago, Ediciones Universidad Diego Portales, p. 205.

36 Según las memorias anuales de las empresas, al año 2017.

37 La Tercera, 28 de octubre 2018.

Editorial (CdE nº46)

El ministro de (la mala) educación

El ministro de educación nuevamente nos impacta con declaraciones. Esta vez, relevando que los problemas de infraestructura de la educación pública deben ser resueltos con “bingos”.

Inmediatamente después de la declaración – en acto público y leída- nos señala que tras sus dichos hay una forma y un fondo. Tras cartón nos señala que siempre las palabras pueden ser malinterpretadas.

Resulta sorprendente que el Sr. Varela no se haga cargo de que, en nuestro idioma, el castellano, los vocablos (dichos o leídos) tienen un significado concreto, específico, y dicho significado está regido, en el caso de nuestro idioma, por la Real Academia de la Lengua Española.

Queremos desvirtuar la típica salida de personeros públicos que tras un gazapo plantean que sus palabras fueron sacadas de contexto. No es el caso, las palabras del ministro fueron leídas en acto oficial.

El vocablo Bingo, en su quinta acepción por la RAE, indica que se ha acertado o solucionado algo.

Con lo anterior queremos manifestar que, en este caso, no hay diferencia entre la “forma y el fondo”.

El actual ministro de educación está convencido de que los problemas de infraestructura de nuestra educación pública se solucionan con “bingos”. Sería interesante conocer si el actual gobierno piensa lo mismo, al parecer la distinción entre forma y fondo es una discusión no acabada al interior del gobierno.

Discutamos sobre “sociedad docente”, abiertamente, transparentemente y en el Congreso, pero sin cuñas ignorantes.

No es la primera vez que Varela intenta minimizar los problemas, ya habló de pequeñas humillaciones en relación con las demandas del movimiento feminista, y para ello no trepidó en utilizar a sus propios hijos (los campeones) como ejemplo.

Esta vez, se ha superado en el desconocimiento de un problema real.

A cuatro meses de asumido en su cargo, el debiera saber que, del presupuesto de su ministerio, el de la billetera más gorda del estado, los fondos para infraestructura no alcanzan el 1% de la subvención regular base. (M. Ríos, presidente de la Comisión de Educación de Municipalidades)

Debiera saber que las escuelas del sistema público de educación (básica y media) tienen que cumplir con 1800 obligaciones en las áreas de gestión escolar, gestión de recursos e infraestructura, entre otros. (Informe de Educación 2020)

Debiera saber que el último catastro (efectuado por el MINEDUC) sobre infraestructura de los establecimientos públicos se realizó en el año 2014, que dicho catastro arrojó los siguientes índices:

Un 20% de dichos establecimientos presentaba serios problemas de infraestructura.

Un total de 1163 establecimientos tenía sistemas precarios de agua potable, que 71 colegios no contaban con baños (de hecho, usaban letrinas) y que 130 colegios debían ser reconstruidos en su totalidad.

Este ministro debiera saber que, en lo que va del 2018, la Superintendencia de Educación ha recibido 251 denuncias por déficit de infraestructura, lo que significa un alza del 41,8% respecto del mismo período del año anterior.

Pero, Varela – en cuatro meses- no sólo no ha asimilado esta realidad, no ha leído los informes del sector, sino que tampoco ha ordenado realizar un catastro de la situación de infraestructura educacional cuando asume la gestión del ministerio. No hay otra manera de entender su solución vía “bingos”. Este gobierno, intenta consolidar el concepto de “sociedad docente”, pero este ministro la imagina y la operacionaliza con ¡bingos!

Es más, a este ministro le molesta viajar a regiones, se refiere a los recursos del Estado como si fuesen suyos, en suma, Varela no quiere trabajar.

Al ministro de Educación le quedan pocas opciones:

  1. Reconocer que su error es de forma y de fondo, que los problemas existentes no se resuelven con bingos, salvo que siga considerando que el sistema público de educación es el mismo de sus “campeones”, los cuales logran con bingos hacer un viaje de estudios a Dubái en vez de a Cartagena de Indias.

  2. Que Sebastián Piñera reconozca que tiene un ministro flojo y que además ni siquiera se ha enterado que la sociedad chilena resolvió desmunicipalizar la educación pública y que ahora la responsabilidad integral será del ministerio con más fondos.

  3. Que el Congreso acuse constitucionalmente a este ministro por notable abandono de sus deberes.

Al cierre de esta edición, hemos conocido de un oficio fiscalizador de la Defensoría de la Niñez, en que interpela a este ministro a responder en un plazo no superior a diez días, sobre las denuncias recibidas en su período como ministro y las respuestas a las denuncias del MINEDUC.

Esperamos que esta vez emplee el lenguaje de forma correcta y con honestidad intelectual.

¿Por qué el Comunismo? Rolando Rebolledo B.

(Texto inédito escrito en 1997)¹

Al terminar el siglo diecinueve esta pregunta parecía tener una respuesta que convencía a muchos. En Europa las proclamas de la vanguardia obrera se oían por doquier. Las luchas mostraban la emergencia de un proletariado deviniendo organizado. El capitalismo parecía estar bien caracterizado y se predecía su pronta crisis mundial. En nuestro continente, se completaba la lucha independentista en el Caribe y el movimiento obrero se organizaba en el Cono Sur. El cambio de siglo sorprendía a América Latina en medio de profundas crisis de sus burguesías, donde los sectores más dinámicos de las mismas, unidos a capitales foráneos, disputaban el poder a los sectores más conservadores, aquellos ligados a la propiedad de la tierra.

El término del siglo veinte, en cambio, y las primeras décadas del siglo veintiuno, nos encuentra en una situación distinta. Hemos asistido al fracaso de experiencias socialistas y a la expansión del capitalismo neoliberal. Vivimos en un mundo sin fronteras para el capital y lleno de restricciones para los derechos de los trabajadores. Emerge un nuevo tipo de Estado constituido por los restos de los antiguos Estados Nacionales, cada vez más debilitados, y redes supranacionales que asumen las funciones por ellos abandonadas. Sin embargo, la humanidad ha progresado durante el siglo. Progreso que ha engendrado también la posibilidad de ejecutar la más brutal de las regresiones, aquella de la destrucción global de nuestro planeta. Esta terrible potencialidad del hombre se ha transformado en un peligro vigente por el progreso alcanzado en la producción y manejo de enormes energías naturales.

Hoy parece entonces que una pregunta como la del título carece de todo sentido. Por eso mismo es un desafío interesante que aquí deseamos aceptar desde el horizonte de las ciencias básicas. Pero, como toda pregunta profunda, ella no termina en una respuesta sino que en un árbol de interrogantes que deseo invitarles a recorrer.

Partiendo por el principio

“Si se convierten los cuatro mil quinientos millones de años de nuestro planeta en un solo día, y suponemos que apareció a las doce de la noche, la vida, entonces, nació hacia las cinco de la madrugada y se desarrolló durante el resto del día. Hacia las ocho de la noche aparecen los primeros moluscos. Hacia las once, los dinosaurios, que desaparecen a las doce menos veinte y dejan el campo libre para la rápida evolución de los mamíferos. Nuestros antepasados sólo surgen en los últimos cinco minutos antes de las doce de la noche y se les duplica el cerebro en el último minuto del día. ¡La revolución industrial sólo ha comenzado hace un centésimo de segundo!” ²

¿Cuál es la esencia de la humanidad?¿Será acaso el lenguaje?¿Los actos de comunicación? ¿Un actuar inteligente? Y respecto a esto último, ¿cómo percibimos la inteligencia de los seres humanos?

Ateniéndonos a la evolución de las especies, la humana aparece como la primera de ellas en haber desarrollado una capacidad radical de transformación de la Naturaleza y de sí misma. Esta capacidad se demuestra de manera creciente a medida que el tiempo pasa, con el desarrollo de la ciencia y su incorporación directa en la producción de bienes, en el progreso de las comunicaciones, en las experiencias genéticas. Hoy el hombre posee la terrible capacidad de destruir su propio planeta y toda la vida que en él existe.

Esta capacidad transformadora es también la clave para entender nuestra especie. Es una guía para la comprensión de nuestro mundo y de nosotros mismos. Otras especies se han adaptado a su entorno, introduciendo cambios en él que les permiten habilitar sus moradas, alimentarse y reproducirse.¿Acaso eso no es también transformación? Aclaremos, ¿qué quiere decir “transformación de la Naturaleza y de la propia especie”? Hablamos de una relación en la cual el sujeto que efectúa el acto no se puede separar del objeto transformado y esta relación evoluciona en el tiempo, se trata de un proceso. Queremos decir, en consecuencia que en el caso de la relación de los seres humanos con la Naturaleza, el proceso de transformación ha tenido una calidad, una profundidad distinta de los procesos respectivos desarrollados por las otras especies.

La selección natural operó en la aparición de la especie humana a partir de los australopitecos hace unos tres millones de años, según las investigaciones actuales.³

La vida de estas comunidades prehumanas en regiones de excesiva sequía, producto del desplome del valle del Rift, ocurrido hace siete millones de años en África, produjo mutaciones genéticas: en algunos individuos apareció una pelvis más ancha y menos alta, que les molestaba para caminar en cuatro patas, lo que determinó que adoptaran la posición erguida. Al erguirse, se establece un nuevo tipo de relación de estos animales con la naturaleza. Cambia su forma de alimentarse, su cerebro queda en una mejor posición dentro de la caja craneana, lo que le permite expandirse. De este modo, el estar de pie, la alimentación omnívora, el desarrollo del cerebro, la fabricación de herramientas⁴, resultarían de la adaptación de los australopitecos a un medio más seco. Además ese medio adverso hizo que estas comunidades desarrollaran dos características más que podemos destacar como específicas de la nueva especie, la humana. Ellas son el cooperativismo, cuya primera manifestación es la de compartir alimentos; la segunda, la conciencia de la muerte. Otros cambios morfológicos importantes se reflejan en los pies, con sus dedos paralelos, que le permiten una mayor estabilidad en tierra; aparece también una laringe en posición baja que junto con el establecimiento de las cuerdas vocales, posibilita la instalación de una caja de resonancia entre éstas y la boca, constituyéndose así el aparato emisor de sonidos precursores del lenguaje hablado.

Nuestra especie aparece entonces triunfante del proceso de selección natural con muy distintivas características: su capacidad transformadora que ya está asociada a la fabricación de herramientas, su actividad social manifestada por el sentido cooperativo en la lucha por la sobrevivencia y el desarrollo del lenguaje, uno de sus productos más elaborados.

¿Podríamos entonces afirmar que nos damos cuenta de la inteligencia humana por la calidad de las transformaciones realizadas en la Naturaleza? Y ¿qué papel juega en todo esto el cerebro?

Una vez aparecida la especie humana, su evolución se mueve en otra escala temporal. El tiempo de las mutaciones biológicas es mucho más largo que el de los cambios que sobrevienen en la especie por el desarrollo de su cerebro y su actividad social. Como hace notar Engels⁵,

“También los animales tienen su historia… Pero esta historia se hace para ellos; y en cuanto ellos mismos participan esto sucede sin que lo sepan y sin que lo quieran. Al contrario, los hombres, cuanto más se alejan del animal en el sentido estrecho de la palabra, tanto más hacen ellos mismos su historia conscientes y tanto más el resultado histórico corresponde al fin previamente concebido…

Darwin no sabía cuán amarga sátira escribía él mismo de los hombres y en especial de sus propios compatriotas, al demostrar que la libre competencia, la lucha por la existencia, que los economistas celebran como la más grande conquista de la historia, es el estado normal del reino animal.

Solo una organización consciente… en la cual tanto la producción como la distribución se realizan de acuerdo con un plan, puede elevar a los hombres sobre el resto del mundo animal, elevarlos desde el punto de vista social, humano”.

Y en el discurso que Engels pronunció el 17 de Marzo de 1883 en el entierro de Marx, compara la obra de éste con aquella de Darwin en los siguientes términos:

“Darwin descubrió la ley del desarrollo del mundo orgánico sobre nuestro planeta. Marx descubrió la ley fundamental que determina la historia humana, el simple hecho que, hasta los últimos tiempos se ocultaba bajo la maleza ideológica, el hecho de que los hombres deben en primer lugar comer, beber, tener amparo y vestirse, antes de poder ocuparse de política, de ciencia de arte, de religión, etc., es decir, que la producción de los medios materiales inmediatamente necesarios para vivir…procura la base sobre la cual se desarrollan las instituciones del Estado, los conceptos jurídicos, el arte e incluso las ideas religiosas…Pero Marx descubrió también la ley del moderno modo de producción capitalista, la ley de la sociedad burguesa que de ésta emana. Su descubrimiento de la ley de la plusvalía trajo inmediatamente luz en este campo…Marx descubrió también la ley en la cual se basa nuestro régimen social con su división clasista, con capitalistas y obreros asalariados; la ley que determinó la organización de esta sociedad capitalista, su crecimiento…; la ley por cuya fuerza esta sociedad finalmente perecerá, como perecieron tantas otras sociedades en fases históricas anteriores”.

El perfeccionamiento colectivo de la especie humana

El estudio de la evolución de la especie humana está determinado entonces, en su escala temporal propia, por las leyes que rigen a la vez su perfeccionamiento como individuo y en sociedad. Estos dos aspectos están íntimamente relacionados y son inseparables del movimiento de la especie. Así, la evolución del cerebro humano presenta características que son analizadas por todas las ciencias existentes, y depende de la forma de inserción del individuo en la sociedad; por otra parte, dicha inserción depende profundamente de las capacidades individuales, es decir de la evolución del cerebro.

En este contexto, ¿cómo rescatar los principios generales de una visión evolutiva?¿qué tipo de selección o de “lucha por la existencia” opera en el ámbito de la actual escala temporal de evolución de nuestra especie?

En primera aproximación podríamos distinguir dos ámbitos con funciones selectivas específicas y que interactúan además entre sí, haciéndolas en realidad inseparables del movimiento del hombre:

  • A nivel del cerebro del individuo, se produce una selección entre objetos mentales que funciona por los principios propios de la dialéctica, que encuentra su base natural en el funcionamiento de las neuronas.
  • A nivel de la organización del hombre en sociedad, se produce una selección o lucha por la existencia que sigue las leyes de la lucha de clases.

¿Acaso estas tesis tienen algo de nuevo?¿No corresponden acaso a lo dicho por los clásicos del marxismo hace un siglo atrás? Efectivamente, ya en los textos y correspondencia de Marx y Engels estas ideas estaban presentes. Y es muy importante seguir su evolución en las obras de estos pensadores. Tal como lo hace notar A. Lipschutz , Marx y Engels⁶ debieron hacer un largo camino, no exento de “deslices”, para entender a cabalidad la obra de Darwin. En realidad, mucho más próxima de la visión materialista dialéctica es la tesis evolucionista de Wallace, que permitirá a Engels en la “Dialéctica de la Naturaleza” llegar a una mejor formulación de la posición marxista respecto al sentido que se le debía dar a la “selección natural” y la “lucha por la existencia” de las especies. Justamente esa búsqueda incesante de Marx y Engels, nos enseña que todo concepto es un proceso en la visión materialista, en constante movimiento, y que jamás se llega a una formulación que lo encierre en la jaula de un dogma. Esta característica es reconocida por Lucien Sève en estos términos en 1970:

“El materialismo dialéctico no es ni una síntesis de las ciencias ni una ciencia de las ciencias. No es ni una ontología, en el sentido clásico o “moderno” del término. Tampoco es una síntesis de las formas del conocimiento. Para precisar lo que es, no basta mostrar en qué ayuda a los científicos a cercar y a combatir la ideología que rodea o parasita su práctica específica, es también necesario precisar la relación existente entre el materialismo dialéctico y las investigaciones de los diversos especialistas: matemáticos, físicos, biólogos.”⁷

En el trasfondo de esta cita se puede percibir una alusión al texto político-filosófico de Lenin, “Materialismo y Empiriocriticismo”, considerado durante años como referencia para el debate epistemológico. Pero, sobre todo, hay una clara toma de posición en contra de la visión reductora de Stalin, seguida por Mao, quienes buscaban presentar al materialismo dialéctico como una síntesis de las ciencias.

La necesidad expresada por Sève en un coloquio de científicos y filósofos marxistas, es un llamado doble de plena actualidad: primero, a los filósofos les pide manejar categorías abiertas, en constante evolución; por otra parte, a los científicos, los invita a tomar parte en el debate filosófico que jamás pierde vigencia.

Si es así, ¿qué elemento nuevo podemos agregar a este debate, desde el terreno de las ciencias?¿Sabemos algo más acerca de las formas en que la dialéctica o la lucha de clases se desarrollan?

Las bases naturales de la dialéctica

El movimiento del hombre lleva el sello de funciones básicas de sus células. Las neuronas del hombre tienen funciones selectivas básicas que han sido ampliamente estudiadas durante el siglo. Para ello, seguimos a J.P. Changeux⁸ en su análisis de los llamados objetos mentales que corresponden a interconexiones neuronales que, a modo de rudimentaria aproximación, podemos visualizar como redes o grafos. Changeux propone la siguiente clasificación de los objetos mentales:

  • Las sensaciones (contacto físico de la neurona con el objeto fuera del cuerpo) generan los perceptos primarios. Se trata de un objeto mental en que el grafo de conexión neuronal y la actividad están determinados por la interacción con el mundo exterior.
  • Luego, los perceptos desencadenan estímulos en muchas otras neuronas, que comparan estas señales con otras guardadas en memoria. Aquí interviene un primer proceso de selección, en el cual también actúa el sistema límbico, las emociones, que desemboca en la formación del segundo objeto mental, la imagen. Se trata de un objeto de memoria autónomo y fugaz, cuya evocación no requiere de una interacción directa con el medio externo. Su autonomía no se concibe que si existe un acoplamiento de neuronas del grafo, estable en el tiempo y que preexiste a su evocación. Esta estabilización del acoplamiento es selectiva.
  • El cerebro está constantemente trabajando, “calculando” con sus objetos mentales. Las propiedades asociativas de los objetos mentales les permiten encadenarse, de ligarse de una u otra manera. El concepto aparece como fruto de una actividad asociativa que involucra neuronas de áreas diferentes dentro del cerebro o bien aquellas presentes en áreas motrices o sensoriales múltiples, como el lóbulo frontal, por ejemplo. En otros términos, el concepto es un objeto de memoria que se forma gracias a la asociación de una multiplicidad de imágenes, por el ejercicio reiterado de un mecanismo de selección.

Rescatamos de lo anterior tres aspectos básicos: a) La función de selección de las neuronas que constituye la base de la dialéctica, b) Los mecanismos de asociación que involucran un funcionamiento cooperativo de las neuronas y en que las emociones juegan un papel fundamental, c) La evolución discontinua interna de las objetos mentales que lleva a la formación del concepto, (salto cualitativo, ruptura epistemológica).

La lucha de clases en su actual expresión

La división de la sociedad en clases sigue siendo un concepto vigente en nuestra época, pero, ¿cómo se expresa ella en la actualidad?

Se dice que vivimos en un mundo en que la revolución científico-técnica ha transformado las ciencias en fuerza productiva directa. Lo que se descubre hoy pasa a ser usado en la producción en un plazo mucho más breve que hace diez o veinte años. Las comunicaciones se han visto en particular beneficiadas de manera espectacular, incorporando nuevas tecnologías computacionales, uso de satélites especiales, nuevos materiales como la fibra óptica que desplazó el uso del cobre en los cables. La internet surge como reina ejemplar de estas nuevas tecnologías. Nacida con fines militares, en la época de la guerra fría, mantenida y mejorada en los círculos académicos, la internet invade hogares, comunica personas, educa y vende. Pero además edifica virtualidades. Nos acostumbra a manejar espacios virtuales, seres virtuales, organizaciones virtuales, hasta Estados virtuales.

¿Qué significa esta virtualidad?¿Cómo se compadece ella con el materialismo?¿Será cierto que la humanidad entera haya hecho un “giro lingüístico” (Rorty) que le permita reemplazar su actividad real por un acto virtual?

En efecto, para algunos pensadores actuales, (Habermas, Flores, Maturana), el mundo se rige por acciones comunicativas. Por eso, para ellos, la democracia puede ser entendida en su sentido lingüístico estricto como “auto-nomía” y “auto-legislación”. Para impulsarla, según ellos, bastaría promover el diálogo que desemboque en consensos. Es decir, el Derecho no sería más que la inscripción institucional del consenso. Nos hallamos entonces frente al juego de una racionalidad comunicativa (acuerdo entre las partes) y de una racionalidad instrumental (necesidades impuestas por el sistema). Dicho en otros términos, al reducir las relaciones sociales a actos comunicativos, se cae en la identificación de la democracia con el Estado de Derecho. Esto implica entonces que la política se identifique con la resolución jurídica de los conflictos.

Estamos entonces inmersos en un mundo donde el libre mercado puede funcionar sin ataduras. Todo puede ser transado en el mercado, o, en otros términos, para cada actividad humana se encuentra un mercado. En particular, hay mercados laborales, donde se vende y se compra fuerza de trabajo. Se nos dice que necesitamos unir nuestros esfuerzos para construir un Chile mejor, que necesitamos desarrollar la cooperación. La sociedad requeriría entonces de una cooperación objetiva, pero no se nos dice que ella tiene también una división subjetiva impuesta por quienes detentan el poder. La flexibilización laboral (o pérdida de los derechos de los trabajadores) se impone porque los trabajadores tienen temor a perder su trabajo, pero también porque los patrones ya no tienen miedo a la movilización de los primeros. El sueño de quienes impulsan las acciones comunicativas es un mundo de plena cooperación entre trabajadores para producir y de nula solidaridad de clase.

Las clases como categorías abiertas

Del mismo modo que el hombre es inseparable de su propio movimiento, las clases sociales no podrían ser entendidas como objetos inmóviles. Se trata también de procesos, de categorías abiertas, en constante evolución. Son como ríos cuyos cauces tratamos de descubrir analizando sus afluentes y desembocaduras. Al proceder así, vemos que ellas, como todo otro concepto materialista, no se definen de modo abstracto y aisladas unas de otras. Lo que entendemos como burguesía y como clase obrera asalariada, en el lenguaje de los clásicos del marxismo, es en realidad una relación entre dos clases opuestas en que una funciona preferentemente explotando a la otra. Cada una de ellas no puede ser entendida sin esta relación. Además, la llamada relación de explotación se conecta con la noción de interés de clase que históricamente se ha ligado a otro concepto, el de la conciencia de clase, que en conjunto ayudan a guiar el movimiento de ella en la lucha por el poder político de la sociedad. La expansión transnacional del capital, ligado al fenómeno conocido como mundialización, ha cambiado profundamente la estructura de las clases a nivel mundial. No es posible analizar la actual estructura de clases quedándonos con las caracterizaciones hechas en la época de Marx y Engels. Retengamos algunos aspectos cuya evolución debe ser más cuidadosamente analizada.

Al caracterizar la clase obrera, Marx describe la fuerza de trabajo en los siguientes términos:

“Bajo este nombre es necesario entender el conjunto de las facultades físicas e intelectuales que existen en el cuerpo de un hombre, en su personalidad viva, y que él debe poner en movimiento para producir cosas útiles” ⁹.

¿Cómo entendemos el término “cosas útiles”? Un economista sugeriría de inmediato utilizar el concepto de “valor de uso” de un bien. Pero, deseo invitarles a una reflexión más primaria, a saber, sobre la relación con la Física que tiene la producción de bienes. En la época en que Marx escribió estas líneas, la Física, al igual que todas las otras ciencias, estaba mucho menos desarrollada que lo que hoy está. Si queremos precisar el término usado en la cita, debiéramos en primer lugar volver a la capacidad transformadora del hombre. El trabajo es la transformación organizada de la Naturaleza por parte del hombre, para lo cual la humanidad ha desarrollado útiles y máquinas o ha usado la fuerza física de animales. ¿Cómo medir la evolución de la fuerza de trabajo? El concepto objetivo que nos puede ayudar a comprender la frase de Marx y al mismo tiempo responder a la pregunta anterior es el de energía. En efecto, al trabajar el hombre transforma una forma de energía en otra. Es decir, la llamada fuerza de trabajo es el conjunto de las facultades físicas e intelectuales que existen en el cuerpo del hombre para transformar energía. Desde un punto de vista más estricto aún, dichas facultades son también formas de energía de las más variadas formas. Asimismo, la evolución de la llamada fuerza de trabajo en el curso de la historia puede ser medida por el incremento en la transformación de energía alcanzado por el individuo, que es en realidad una adquisición del conjunto de nuestra civilización. Para verlo mejor, considérese la fabricación de automóviles. Hace un siglo, fabricar los primeros automóviles era una aventura que necesitaba el concurso de muchos obreros y artesanos.

Hoy, se fabrican cientos de automóviles por día en plantas industriales manejadas por un solo operario a cargo de talleres robotizados. Este obrero de hoy usa mucho menos su propia fuerza muscular y mucho más su capacidad intelectual, esta última le ayuda a transformar la energía que se encuentra en forma de electricidad e información en los circuitos impresos de los computadores en energía mecánica capaz de parir los automóviles de su planta. ¿Porqué decimos que él es un obrero?¿No sería más bien un ingeniero o un técnico? Por otra parte, Marx hablaba de “cosas útiles”, ¿cómo interpretamos ese calificativo?

Respondámonos a la segunda pregunta primero. Marx da a entender en esa expresión que el progreso de la humanidad es un concepto dialéctico. Es decir, desde el mismo instante en que postulamos el progreso de la humanidad, el retroceso existe como antítesis. No es que la humanidad evolucione de manera objetiva en el sentido del progreso, sin la intervención de los propios hombres. Por esa razón, el concepto de “útil” al cual se refiere Marx involucra un juicio de valor desde el partido tomado frente a la evolución: se trata de lo útil para el progreso de la humanidad.

Para esbozar una respuesta a la primera pregunta, la interpretamos desde el punto de vista de la relación entre clases. El trabajador del ejemplo, controla una energía mayor y participa también en la organización de la explotación de otros como en la suya propia. Ciertamente él es explotado por el consorcio internacional que lo contrata y esto queda en evidencia por la imposibilidad que él tiene de decidir sobre su trabajo con absoluta prescindencia de sus superiores. Veamos que dice Marx al respecto (10):

“Para que el poseedor del dinero encuentre en el mercado la fuerza de trabajo como mercadería, es necesario que diversas condiciones se cumplan previamente. . El intercambio de mercaderías por sí mismo no implica otras relaciones de dependencia que aquellas que fluyen de su naturaleza. En este contexto, la fuerza de trabajo no puede presentarse como mercadería que si es ofrecida por su propio poseedor. Este debe por consiguiente poder disponer de ella, es decir ser libre propietario de su potencia de trabajo, de su propia persona. El poseedor de dinero y él se encuentran sobre el mercado y entran en relación uno con el otro como intercambiadores al mismo título. No difieren más que en esto: uno compra y el otro vende, y, por esto mismo, son personas jurídicamente iguales.

Para que esta relación continúe, es necesario que el propietario de la fuerza de trabajo no la venda más que por un tiempo determinado, porque si la vende en bloque, de una vez para siempre, se vende a sí mismo, y de libre que era, se hace esclavo, de mercader, mercadería.”

El trabajador de nuestro ejemplo está vendiendo su fuerza de trabajo a un patrón o un conjunto de patrones que se ven progresivamente beneficiados de una acumulación de capital jamás vivida antes. Desde ese punto de vista, no ha cambiado la relación de clase que opone sus intereses a aquellos que se benefician del proceso de acumulación capitalista transnacional.

Vigencia de la contradicción principal

No ha cambiado entonces la contradicción principal entre capital y trabajo observada por Marx hace más de un siglo. El modo de producción dominante sigue siendo el capitalista, en la más moderna de sus versiones. Las experiencias socialistas derrotadas han servido para fortalecer más el proceso de mundialización del capital. Vivimos en una época en que la concentración del poder económico en pocas manos a nivel internacional, amplifica la relación de explotación a escalas inéditas en la historia de la humanidad. Nunca tantos se habían visto explotados por tan pocos. Y esto se logra a través del tejido de una virtualidad que fetichiza las relaciones sociales, ocultando la contradicción principal, dificultando el acceso a la conciencia de clase de la gran mayoría de los trabajadores.

Sin embargo, la dialéctica propia de este desarrollo hace que al mismo tiempo surja la posibilidad de la emergencia del socialismo como antítesis del actual sistema de dominación de clase. Pues para desarrollarse, el capitalismo ha debido tomar a cargo parte de las propias ideas del socialismo para el progreso de la humanidad. Ha enterrado, por ejemplo, formas arcaicas de explotación ligadas a modos de producción obsoletos, como el latifundio en nuestro país. Ha aumentado la internacionalización del trabajo, con el propósito de impedir la disminución tendencial de la tasa de explotación en un solo país, consiguiendo mano de obra más barata en el mercado laboral mundial. Esto lo ha logrado impulsando un aumento explosivo de las comunicaciones entre los hombres. Y así, poco a poco, a través de las redes comunicacionales circulan no sólo las ofertas de productos vendidos en el gran mercado virtual, sino también las noticias, los mensajes, los primeros contactos entre aquellos que desde puntos muy lejanos del planeta comienzan a coordinar sus luchas contra el sistema neoliberal imperante.

El comunismo

Cuando el “Manifiesto comunista” fue escrito hace más de 150 años, Marx y Engels con sus jóvenes ímpetus veían una revolución inminente en Europa. Escribieron un texto que conserva aún vigencia fundamental, si las categorías ahí introducidas se interpretan como conceptos en plena evolución. Es así que hoy debemos responder a la pregunta del título de este artículo explicando no sólo porqué el socialismo es necesario, sino que también precisando la evolución de dicho concepto hacia el comunismo. Es decir, ¿el socialismo del que hablamos es el que se construyó en la Unión Soviética? ¿O es el de Cuba? ¿Tenemos un “modelo de socialismo”? ¿Cuál es su relación con la sociedad comunista?

Para comenzar, la caída de las experiencias socialistas en Europa del Este ha servido para mostrar que la instauración del socialismo no impide el paso a formas más evolucionadas de capitalismo. Asimismo, hemos visto aparecer actividad privada en países socialistas. Algo que es más difícil de ver, es la existencia de formas socialistas de organización de la producción o de servicios en países que han adoptado el modelo económico neoliberal. Es porque estas formas que preludian el futuro sistema, insertas en la vida cotidiana del régimen neoliberal, mantienen con él múltiples lazos que son difíciles de aislar. Sin embargo, la propia organización en red del trabajo, de manera cooperativa y sin jerarquías dictadas por la explotación, sino más bien por la competencia y la experiencia necesarias para realizar una determinada labor, ya habían sido soñadas por los clásicos del marxismo.

Es decir, el comunismo es un proceso dialéctico que obedece a la ley de la “negación de la negación”, o de ruptura epistemológica que cambie el modo de pensar del pueblo. No es una forma final de organización de la sociedad, sino más bien el proceso evolutivo que lleva al mejoramiento pleno de la especie y de su vida colectiva. Ante la explotación internacionalizada, el comunismo es el proceso liberador que debe hacerse cargo de promover un cambio de la correlación de fuerzas en la red ideológica mundial. Es decir, la propia forma en la cual se generan los conceptos a nivel del cerebro individual debe servir de guía para la formación del concepto de socialismo en evolución como parte del comunismo a nivel del cerebro colectivo de una formación social determinada.

Si bien es una necesidad histórica, su advenimiento no está garantizado pues él depende profundamente de la voluntad de los hombres y mujeres conscientes de su capacidad de transformar el mundo en uno mejor. Es decir, quienes impulsamos las formas socialistas de organización de la sociedad lo hacemos porque abrazamos la idea del progreso de la humanidad en el sentido de su desarrollo colectivo, hasta la plena eclosión de las potencialidades individuales en armonía con la naturaleza.

Pero, ¿por qué el comunismo representaría una ruptura epistemológica? ¿No hemos visto acaso regresiones al capitalismo en algunos países, demostrando así que no se había producido ahí un cambio social irreversible en el paso del capitalismo al socialismo?

El comunismo: un inagotable proceso de democratización de la sociedad

Efectivamente, los socialismos derrotados nos dejan muchas enseñanzas. Si bien mucho se progresó en la atención masiva de las necesidades de los ciudadanos de esos países, no se logró, en cambio, asumir el desafío de que el régimen socialista integrara todas las formas de democratización de la sociedad hasta ahora conocidas.

Esta lección nos hace ver que el comunismo debiera ser el proceso de democratización constante de la sociedad. Es decir, toda forma democrática existente bajo el capitalismo preludia el socialismo. Son los signos anunciadores de la nueva sociedad. Esto nos muestra el sentido cotidiano de nuestra lucha: democratizando nuestra sociedad un poco más cada día, estamos involucrados en el inagotable proceso comunista.

Pero el proceso de democratización creciente de la sociedad no transcurre sólo de manera gradual y continua, sino que, tal como lo preveían los clásicos del marxismo, por aplicación de la dialéctica nuevamente, tiene también progresos discontinuos o rupturas. Ellas son necesarias, como ocurre en la organización de la vida: la larva de la mariposa aumenta continuamente su complejidad hasta que se produce el salto en su desarrollo, la ruptura que significa la aparición de la estructura biológica nueva, la mariposa, que lleva en su seno las células de la antigua estructura, la larva.

¿Por qué el comunismo? Porque, entre otras cosas, deseamos cambiar la sociedad en el sentido de su democratización creciente.

El comunismo: una organización de la producción respetando el planeta y la especie humana

“Dominique Simonnet: -¿Cómo caracterizas este cuarto acto? [de la evolución]

Joel de Rosnay: -Se podría decir que estamos inventando una nueva forma de vida: un macroorganismo planetario que engloba al mundo viviente y los productos humanos, que también evoluciona y cuyas células seríamos nosotros. Posee un sistema nervioso propio, del cual Internet sería un embrión, y un metabolismo que recicla los materiales. Este cerebro global, hecho de sistemas interdependientes, vincula a los hombres a la velocidad del electrón y transtorna nuestros intercambios.

-Si mantenemos la metáfora, ¿podemos hablar de una selección, ahora no natural sino cultural?

-Así lo creo. Nuestros inventos son los equivalentes de las mutaciones. Esta evolución técnica y social avanza mucho más rápido que la evolución biológica darwiniana. El hombre crea nuevas “especies”: el teléfono, el televisor, el vehículo, el ordenador, los satélites… (…)

-No es fácil, sin embargo, olvidar el tiempo y la tan breve duración a que nosotros, los seres humanos, estamos obligados. ¿Tiene algún porvenir todavía el individuo si debe integrarse, como una célula, en un conjunto planetario que lo supera?

-Por supuesto. Y es más, creo que se puede perfeccionar. Las células, en sociedad, acceden a una individualidad mayor que si están aisladas. La etapa de macroorganización incluye riesgo de homogenización planetaria, pero también gérmenes de diversidad. Mientras más se globaliza el planeta, más se diferencia.

-Describes la sociedad actual como biólogo, y hablas de evolución, cerebro, mutaciones…¿No estás confundiendo metáfora y realidad?

-A partir de la biología no se puede deducir una visión de la sociedad. Lo contrario conduce a ideologismos inaceptables. La biología, en cambio, puede irrigar nuestra reflexión. Las metáforas mecánicas, los engranajes y relojes, dominaron el principio de este siglo. Ahora resultan más pedagógicas las metáforas del organismo, a condición de que no se las considere al pie de la letra. El organismo planetario que creamos está exteriorizando nuestras funciones y sentidos: la vista mediante la televisión, la memoria mediante los ordenadores, las piernas mediante los sistemas de transporte…Pero permanece la gran pregunta: ¿vamos a vivir en simbiosis con él o nos convertiremos en parásitos que destruirán al anfitrión que nos sostiene, lo que nos conduciría a graves crisis económicas, ecológicas y sociales?

-¿Y cuál es tu predicción?

-Estamos extrayendo actualmente, en beneficio propio, recursos energéticos, informaciones, materiales; y tiramos los desechos al entorno. Empobrecemos de manera creciente el sistema que nos sostiene. Somos parásitos unos de otros, pues hay algunas sociedades industriales que frenan el desarrollo de otras. Si continuamos por esta vía, vamos a terminar como parásitos de la Tierra.

-Qué hacer para evitarlo?¿Conservar el planeta?

-No se trata, como quizás lo desean algunos ecologistas nostálgicos, de clausurar la variedad de lo viviente en recintos cerrados, en reservas; se trata, más bien, de buscar la armonía entre la Tierra y la tecnología, entre ecología y economía. Para evitar las crisis, deberíamos aprender las lecciones de los conocimientos acerca de la evolución que acabamos de relatar. Comprender nuestra historia puede dar la perspectiva necesaria, una dirección, un “sentido” a lo que hacemos y, sin duda, nos puede dar mayor sabiduría. Por mi parte, creo en el crecimiento de la inteligencia colectiva, en un humanismo tecnológico. Y tengo la esperanza de que, si queremos, vamos a poder encarar con serenidad la próxima etapa de la humanidad”(11) .

El comunismo, al hacerse cargo de la democratización permanente de la sociedad como vehículo para lograr el desarrollo de la humanidad, no puede desoír el llamado de los científicos que alertan sobre el peligro que corre el planeta por la depredación que nuestra especie ha realizado. El control de enormes fuentes de energía que nos han hecho progresar, no es garantía sine qua non de que ellas no sean utilizadas con fines destructivos. Lo más depurado de la conciencia humana busca preservar nuestro entorno natural, pero choca con los intereses a corto plazo que representa un sistema económico basado en la explotación del plustrabajo y la plusvalía.

La regulación de las diversas formas de propiedad surgidas en el curso del desarrollo social, con el propósito de edificar una economía al servicio de las necesidades humanas, no puede edificarse en un sistema económico que promueve prácticas de competencia propias del llamado “darwinismo social”. En efecto, entre los defensores del neoliberalismo hay quienes se ufanan de aplicar los principios de “selección natural”, válidos a la escala de la supervivencia biológica de las especies, en la economía de mercado. Esta forma de encarar las relaciones sociales degrada al hombre llevándolo a encarar la vida en la forma en que, hace tres millones de años, debieron enfrentarla los homínidos para dar origen a nuestra especie. Esta imagen que subyace en la mente de los sectores más dinámicos del capitalismo actual determina una actitud depredadora generalizada de quienes tienen el poder económico. Poco a poco aumenta la conciencia planetaria respecto a este problema estructural del capitalismo.

¿Por qué el comunismo? Porque queremos que nuestra especie aumente sus capacidades individuales, al aumentar su poder mental dado por una mayor proporción de interconexiones neuronales, lo que significa un progreso de la vida planetaria en la mejor armonía posible. Somos parte de la vida y a ella nos debemos, con todas sus manifestaciones, con toda su diversidad. Queremos el comunismo como expresión del más elevado humanismo.

El comunismo: una concepción de vida

Este comunismo que queremos, en suma, es más que un simple cambio de orientación económica. Toca a la estructura íntima del ser humano, a la estructura íntima de la vida planetaria. En nuestra época, este comunismo que queremos es un proceso en construcción, que se hace cargo de la continuidad de la vida, del desarrollo de la especie humana hasta su realización máxima. Es entonces una forma de vida cuyo progreso solo puede terminar al producirse el salto que dé origen a una nueva especie. Aquello que Guevara metaforizaba en el Hombre Nuevo.

El comunismo se asegura en cada paso que damos por liberar al hombre de sus ataduras: aquellas impuestas por un sistema de explotación, como aquellas que nuestra propia ignorancia fabrica. ¿Por qué el comunismo? Porque queremos individuos que vayan mejorando en un proceso inagotable desde ya, lo que supone el crecimiento personal a escalas nunca antes vistas, en armonía con la sociedad. Queremos cambiar la sociedad cambiando al mismo tiempo la forma de pensar del hombre, liberándolo de todas las trabas que le impiden acceder a su máxima potencialidad. Y este comunismo ya vive no sólo en formas de organización que lo preludian, sino que en todos los hombres y mujeres que lo construyen en sí mismos en su lucha cotidiana.

Notas

1 Doctor de Estado (U. De Paris) en Matemáticas, Profesor Titular de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

2 H.Reeves, J. De Rosnay, Y. Coppens y D. Simonnet, La más bella historia del mundo, 2a.ed. Andrés Bello, 1997, p. 63

3 H.Reeves, J. De Rosnay, Y. Coppens y D. Simonnet, op.cit.

4 La fabricación de herramientas que aparece en los homínidos es citada por A. Lipschutz en su propuesta de 4 distinguir al “Homo Opífex” como una subclase del “Homo Sapiens”, cf. A. Lipschutz, Seis ensayos filosóficos marxistas, Ed. Andrés Bello, 1970, pp.145 a 152.

5 Engels, Dialéctica de la Naturaleza.

6 Lipschutz, Biología Darwiniana y Sociología Marxista, en Seis ensayos filosóficos marxistas, op. Cit.

7 Sève, Prérapport sur la dialectique. CERM (1970).

8 J.P. Changeux, L’Homme neuronal, Fayard, 1983.

9 Marx, Le Capital, livre premier, Tome I, Cap. VI, p. 170, Ed. Sociales, Paris, 1975. (El subrayado es nuestro).

10 Marx, op.cit. p. 171.

11 H.Reeves, J. De Rosnay, Y. Coppens, D. Simonnet, op.cit.

Editorial (CdE nº45)

Ley de Universidades Estatales

Tras seis meses de tramitación, la Cámara de Diputados aprobó esta normativa, que –entre otras disposiciones crea el Consejo de Coordinación de Universidades Estatales, establece un plan de fortalecimiento de 300 mil millones de pesos a diez años, estipula la posibilidad de aumentar la matrícula para estas universidades por sobre los límites establecidos por la ley de gratuidad, y genera un marco común para la gobernanza de estas instituciones, entre otras materias.

Paralelamente, se ha ido creando la red de Centros de Formación Técnica Estatales, uno por cada región de nuestro país.

Al mismo tiempo se aprobó la ley de Educación Superior que consagra la gratuidad.

Con ello, nuestro país reconoce el deber del Estado de garantizar a nuestra juventud un acceso gratuito a una educación superior de calidad.

Se vienen tiempos de cambios, en nuestra Región de Valparaíso tenemos dos universidades estatales: la Universidad de Valparaíso y la Universidad de Playa Ancha, ambas escindidas de su matriz, durante la dictadura, la Universidad de Chile y un naciente CFT de la Región de Valparaíso..

La larga lucha por una Educación Gratuita y de Calidad comienza a dar sus frutos, habrá que estar atentos para que el nuevo gobierno no pase su propia “retroexcavadora” y transforme en letra muerta estas nuevas leyes, ya sea recurriendo al desprestigiado Tribunal Constitucional o a acciones administrativas como las aplicadas en la ley de aborto en tres causales.

Hacemos un llamado a todas las fuerzas políticas y sociales, que dieron una larga y dura lucha por conseguir estos objetivos, a participar activamente en la implementación de las nuevas normativas.

Creemos necesario que nuestras dos universidades estatales y el CFT estatal hagan realidad la necesaria coordinación de su quehacer, para ello es necesario incorporar a las organizaciones políticas y sociales en la definición de la nueva Visión de nuestra educación superior.

Las universidades estatales, por ello de propiedad de todos los porteños, deben dar cuenta y sentirse interpeladas a resolver los problemas de nuestra región.

Una educación de calidad pasa por definir un quehacer en docencia, investigación y extensión que diagnostique y proponga soluciones de estos problemas, que en nuestra región son urgentes de solucionar: escasez de agua, desarrollo minero, problemática de la pesca artesanal, desarrollo de la actividad portuaria, turismo, entre otros.

Es necesario que “nuestras universidades” formen consejos directivos con participación de los tres estamentos de las comunidades: docentes, alumnos y trabajadores no académicos. Pero también con participación de la comunidad, sindicatos, juntas de vecinos, municipalidades y movimientos sociales y políticos que pueden aportar a la definición y solución de los problemas regionales.

Al mismo tiempo, nuestro sistema de educación superior debe corregir las condiciones en que trata a académicos y funcionarios, se debe terminar con la precariedad de sus contratos, condición básica para asegurar una educación de calidad.

Nuestro llamado, a las fuerzas políticas y sociales que lucharon por avanzar en una nueva educación superior es a reunirse, dialogar y consensuar los nuevos objetivos que debieran tener nuestras universidades.

Nuestras páginas están abiertas a recibir opiniones y también iniciativas que permitan hacer realidad la participación de todos en la educación superior de nuestra región.

Mayo, 2018

Editorial (CdE nº42)

La derrota electoral de la centroizquierda


Los individuos son entes complejos y esa complejidad se traspasa potenciada a la sociedad. Me refiero aquí al conjunto de valores y visiones de mundo que se manifiestan en la sociedad. Pero en ese conjunto, lleno de contradicciones y matices, hay algunos que predominan. Estas concepciones dominantes forman el llamado sentido común. Hay muchas evidencias de sentido común, acerca de los valores dominantes en la actual sociedad chilena: el individualismo es uno de ellos. A partir del golpe militar y la implantación en Chile del modelo económico y cultural neoliberal, se empezó a debilitar rápidamente el sentimiento solidario y comunitario que se había desarrollado en una buena parte de la sociedad durante el período de Frei y Allende. Creció la desconfianza y las condiciones sociales propias del modelo neoliberal impulsaron el individualismo. El sálvese quien pueda y el rascarse con las propias uñas fue simplemente una forma de supervivencia. Pero el desarrollo del individualismo no se frenó con el término de la dictadura: por el contrario, se continuó desarrollando. La enorme mayoría de la gente piensa en sí mismo y en sus cercanos primero. A lo largo de la transición con la Concertación hubo un rápido crecimiento económico, grandes masas de gente pobre empezó a salir, con gran esfuerzo, de la pobreza, y se empezó a advertir un fenómeno muy curioso: los pobres que salen de la pobreza se empiezan a identificar con las clases acomodadas: imitan sus comportamientos, su “cultura”, en particular los valores individualistas que predominan en esas capas. Quienes vuelven del exilio después de varios años denuncian que con la dictadura se perdió el ambiente solidario que ellos vivieron antes del golpe de estado. En realidad en los gobiernos de la Concertación, ya fuera de la dictadura, se siguió desarrollando el egoísmo. Se transformó el sentido común hacia los valores del consumo: si yo quiero un auto mejor, tengo que pagar más ¿no es cierto? Bueno, lo mismo con la educación: si quiero un mejor colegio para mis hijos, tengo que pagar más. Esta manera de pensar pasó a imponerse como algo propio del “sentido común”. Sentido común que la derecha y los poderes fácticos han logrado hacer algo banal y cotidiano. Nos hemos transformado de ciudadanos que éramos en los consumidores que somos hoy.
Pero hay otro aspecto en donde se observa el predominio del individualismo en nuestro país: el apoliticismo. En efecto, quien declara que la política no le interesa, significa que no le interesa la polis y que solo le interesa el entorno familiar o el círculo más cercano. El hecho que más de la mitad de los potenciales electores no hayan concurrido a votar, significa que la sociedad en su conjunto, no le interesa. Pero la cultura se va transformando a lo largo de la historia y a veces en forma muy rápida. Cada individuo es un manojo de tendencias, de voluntades y valores diferentes. A veces predominan unas y otras veces otras.

Sin embargo, las condiciones sociales, la acción de la política, los intereses de clase, van poniéndole leña a unas formas más que a otras. Fue sorprendente la irrupción de una arista solidaria en los jóvenes de enseñanza media y también universitaria: la educación como derecho social, no al pago ni al copago. La propagación de esta arista solidaria condujo a la elección de Michelle Bachelet en el 2013. De este modo se comenzó a hacer una serie de transformaciones importantes en la estructura social y económica del país, en la dirección hacia la solidaridad (en “la dirección correcta” diríamos nosotros; “la dirección equivocada”, dirían los grupos de derecha). Es en este aspecto donde aflora claramente la debilidad de la coalición Nueva Mayoría y del gobierno (no se trata simplemente de errores: se trata de debilidad). No se supo defender con fuerza la orientación de las reformas. Le faltó responder con mucho énfasis (incluso con agresividad, diría yo) a las distorsiones y mentiras del sector de derecha. La debilitada arista solidaria no fue defendida con la pasión necesaria. Es claro que la prensa nacional inflaba todo lo negativo y ponía todo el énfasis en las críticas de la derecha. Pero la heterogeneidad de la coalición condujo a que dentro de la misma surgieran las críticas más dañinas: hasta el mismo Mario Weisbluth, lo primero que hizo fue criticar con estridencia: “estoy en absoluto desacuerdo, no se debió haber empezado por ahí…” O bien la famosa crítica de los matices: la prensa destacaba la crítica y la derecha la magnificaba y la distorsiona. Las respuestas a esas críticas fueron débiles, demasiado débiles. Resultó sorprendente para muchos que, al par de años de introducidas las reformas, las encuestas señalaban poco apoyo. No se defendieron con la fuerza necesaria. La famosa frase “las reformas están mal hechas”, eludía y obnubilaba el aspecto central de las reformas, su contenido básico, su orientación. La ignorancia, esta acción de los intereses creados, de los políticos de derecha que no querían que las cosas en Chile se transformaran, y aquellos que se habían acomodado con lo que había, más la flojera mental de mucha gente hacía que no se buscara el sentido de las reformas y que se rechazaran porque estaban mal hechas. Al respecto habría que añadir que hubo un error de apreciación básico con respecto a la opinión pública que se expresó diciendo que: la mayoría de la gente es de centroizquierda. No. La base ideológica de la mayoría de la gente es neoliberal, individualista y manipulada por los valores que el gremialismo, los Chicago boys, y la dictadura han logrado imponer y mantener. Solo surgió una pequeña llama solidaria que se propagó hasta la elección de Michelle Bachelet. Pero la llamita de la cultura solidaria no se cuidó, y se fue apagando. Ahora han ganado terreno nuevamente la cultura del crecimiento económico, del arreglarse con las propias uñas, del yo-primero, en una palabra los patrones de la cultura neoliberal. Nuestra tarea será ahora encender nuevamente la llama de la solidaridad.

¿El arribo histórico de la naturaleza? (Marx, Gramsci y Pasolini). Pablo Aravena Núñez

 

Pablo Aravena Núñez

Historiador

Director del Instituto de Historia y Ciencias Sociales

de la Universidad de Valparaíso

En el presente texto me propongo colocar en tensión un postulado fundamental de la crítica historicista y del pensamiento de izquierda, postulado que se puede plantear en la siguiente tesis: la representación de las relaciones sociales bajo la forma de leyes de la Naturaleza constituye la estrategia principal en la producción de hegemonía. Mientras los grupos dominantes y los dominados se encuentren en esta verdad del sentido común de una época, tendremos asegurada la reproducción de las mismas relaciones de dominación. Frente a esto el intelectual comprometido debe iniciar el desmontaje de dicha visión de mundo –la crítica de aquel consenso– para mostrar cómo lo que se nos presenta como natural en realidad ha sido obra tanto de la acción humana como de la contingencia, es decir de la historia. Provisto de este saber ahora se podría comprender de otro modo la realidad: entenderla “abierta” a la acción transformadora y al futuro. (Si el actual estado de mundo ha sido creado históricamente, entonces históricamente será transformado). Así la correcta comprensión da paso a una acción que ya no es pura reproducción de lo mismo.

 Algunos ya reconocerán en esta síntesis apresurada unas ideas que van de Marx a Gramsci y más allá, de Lukacs a Benjamin o a Ernst Bloch. Pero ¿Por qué revisar hoy tal postulado? ¿Han desaparecido las relaciones de dominación acaso? ¿Aquella operación crítica ya dio todo lo que podía dar? ¿Acaso la producción de hegemonía cultural –en plena era de los medios– no está a la orden del día? Claramente la dominación sigue existiendo, solo que ha cambiado considerablemente sus formas y métodos, y esto la hacer transformarse por completo, pues la dominación no es más que formas y métodos. Pero también parece haber cambiado –o estar cambiando a un ritmo acelerado– otro “elemento” del postulado: lo que habíamos llamado hasta aquí “el hombre” o “la humanidad”. Y aunque hay buenos motivos para alejarse de inmediato de todo lo que a estas alturas se nos trate de vender con el prefijo “post”, pediría un momento de atención para detenernos en algunos aspectos de lo que se ha llamado hoy “lo posthumano”.[1]

 Aquí mi propuesta es que vale la pena detenerse en ello, dado que muchos rasgos de la dominación que habitualmente le achacamos al capitalismo, o al neoliberalismo, –y que por lo tanto damos por pasajeros… siendo cosa de cambiar el modelo– son además rasgos (pautas de comportamiento, nuevas operaciones mentales y abandono de otras, etc.) que nos acompañarán por bastante tiempo, pues constituyen adaptaciones o respuestas a nuevos artefactos y soportes materiales creados por el propio hombre (el ejemplo más habitual es el efecto transformador que tienen sobre nosotros los nuevos medios y tecnologías de la información). Puede sonar tremendista, pero basta con que nos representemos cómo es que esa tecnología que alguna vez fue la escritura generó nuevas relaciones sociales y construyó lo que se conoce como “el sujeto moderno”.

Hemos entrado en un acelerado ritmo de cambio a este respecto. La presencia a nivel íntimo de las nuevas tecnologías –lo que ha sido posibilitado por la economía de consumo– refuerza su eficiencia transformadora sobre nuestra antigua humanidad. Si todo esto es así –y me parece que hay buenas razones, como últimamente expresiones locales para considerarlo–, no solo se justifica la revisión del postulado definido al comienzo, y con él la pregunta por el rol la crítica historicista hoy, sino también que se justifica pensar la pregunta por el modo de plantear la emancipación.

 El objeto de este breve texto (brevísimo para problemas tan grandes) es tan solo promover la apertura a considerar la necesaria revisión de un planteamiento que hemos heredado como “fundamento” quienes nos reconocemos dentro de la tradición emancipatoria.

El postulado

No hay historicismo sin humanismo. El postulado acerca de que nuestro orden social presente es “artificial” (artificio humano), y que por lo tanto es modificable humanamente no puede surgir sin que antes surja la idea de libertad humana, sin la idea de un hombre que no es puramente creatura natural y que por lo tanto ya no se halla sometido a los designios y regularidades de la Naturaleza. En efecto en Grecia no surgió la historia hasta que no se inventó la idea de libertad en el contexto de la invención de las instituciones democráticas de la Polis. Así mismo no surge la posibilidad del concepto moderno de historia sin las formulaciones previas del humanismo italiano, que en su versión más radical postulaba la inexistencia de una “naturaleza humana”. Así sostenía a fines del siglo XV Giovanni Pico della Mirandolla (condenado por herejía en 1488) en su Discurso sobre la dignidad del hombre:

 “No te he dado ¡oh Adán!, ni un lugar determinado, ni una fisonomía propia, ni un don particular,   de modo que el lugar, la fisonomía, el don que tu escojas sean tuyos y los conserves según tu voluntad y tu juicio. La naturaleza de todas las otras criaturas ha sido fijada y se rige por leyes  prescriptas por mí. Tú, que no estás constreñido por límite alguno, determinarás por ti mismo los límites de tu naturaleza, según tu libre albedrío, en cuyas manos te he confiado. Te he colocado en  el centro del mundo para que desde allí puedas examinar con mayor comodidad a tu alrededor qué  hay en el mundo. No te he criado ni celestial, ni terrenal, ni mortal ni inmortal para que, a modo de  soberano y responsable artífice de ti mismo, te modeles en la forma que prefieras”.

Lo que se ha identificado usualmente como pensamiento conservador o tradicionalista se aplica justamente a la negación de éste postulado antropológico. Para este tipo de pensamiento la libertad humana es más bien fruto de una comprensión errónea de la realidad: el hombre está determinado por su naturaleza, su pasado y las condiciones geográficas y climáticas que forjan en él un carácter, carácter que sería la expresión de un espíritu en común, que sería a su vez el sustento de la idea de nación (en su acepción pre-revolucionaria). La inteligencia de un gobernante consistiría en descubrir las leyes que necesitan y calzan con un determinado carácter, de lo contrario la sociedad entraría en un proceso autodestructivo. (Véase por ejemplo los razonamientos de Montesquieu en El espíritu de las leyes)

En contrapartida los momentos revolucionarios de la modernidad (en su mayoría burgueses) fueron también momentos discursivamente de un humanismo radical. Humanismo que solía extinguirse junto con el fervor del momento revolucionario para dar paso a alguna versión matizada de determinismo. No otro es el origen de la idea de “ley de la historia”, forjada por el Partido Socialdemócrata alemán y que legitimó ideológicamente su traición a la revolución social. Una caricaturización del pensamiento de Marx –tanto como los manuales– han ligado esta idea al “marxismo” (así, genéricamente, como solía hablar Popper). Pero en realidad es una idea absolutamente extraña al pensamiento de Marx y su filosofía de la praxis.[2] Sin ser precisamente un humanista, Marx ejerció una crítica radical a la aplicación de la idea de Naturaleza para dar cuenta de la humanidad y las realidades históricas. Así se puede leer por ejemplo en su Miseria de la filosofía (1847):

“Los economistas tienen una manera singular de proceder. Para ellos no hay más que dos clases de  instituciones: las del arte y las de la naturaleza. Las instituciones del feudalismo son instituciones artificiales, y las de la burguesía son instituciones naturales. En lo cual se parecen a los teólogos, que establecen también dos clases de religiones: toda religión que no es la de ellos es una invención de los hombres, al paso que su propia religión es una emanación de Dios. Al decir que las relaciones actuales –las relaciones de la producción burguesa- son naturales, los economistas dan a entender que son relaciones dentro de las cuales se crea la riqueza y se desenvuelven las fuerzas productivas con arreglo a las leyes de la Naturaleza. Luego esas relaciones son, a su vez, leyes naturales independientes de la influencia de los tiempos; son leyes eternas que deben regir siempre la sociedad. De suerte que la Historia ha existido, pero ya no existe. Ha habido Historia, puesto que    han existido instituciones feudales, y en esas instituciones se encuentran relaciones de producción enteramente distintas de las de la sociedad burguesa, que los economistas pretenden dar por naturales, y por lo tanto, eternas”.[3]

Consecuentemente, en La ideología alemana (1848), Marx funda la “ciencia de la historia” como una “ciencia total”. Todo es historia, y todo aquello que no se nos presente como histórico debe ser historizado. Sin este tipo de comprensión no hay posibilidad de acción revolucionaria. Los hombres que así comprenden la realidad son los únicos capaces de emprender una acción histórica: la revolución. La historia es un saber revolucionario en tanto libera a los hombres de la idea de que están sujetados o determinados por unas fuerzas puramente externas. Así la ciencia de la historia se convierte en un saber garante de la historicidad humana, es decir, la historia es el saber que nos recuerda no solo lo pasado, sino que somos producto de ese pasado que construyeron otros hombres y que somos productores de un presente que será el pasado de otros hombres en un futuro. De esta manera el carácter crítico del saber histórico puede que comience como pura interpretación, pero sólo se realiza como acción transformadora. La historia es un saber que despierta la potencia de la acción humana en cada presente. Es sobre este mismo atributo del saber histórico que vuelve Gramsci a inicios del siglo XX en lo que conoceríamos después como sus Notas sobre Maquiavelo:

“La innovación fundamental introducida por la filosofía de la praxis en la ciencia de la política y de la historia es la demostración de que no existe una naturaleza humana abstracta, fija e inmutable (concepto que deriva del pensamiento religioso y de la trascendencia), sino que la naturaleza humana es el conjunto de relaciones sociales históricamente determinadas, es decir, un hecho histórico verificable, dentro de ciertos límites, con los métodos de la filología y de la crítica”.[4]

Es esta herencia la que recoge como fundamento el marxismo del siglo XX en sus variantes más interesantes. Pero también es este planteamiento crítico el que permitirá fundar un atributo principal del Sujeto moderno: su “conciencia histórica”, entendida como la capacidad de levantar y tramar con sentido un número cuantioso de datos de la realidad para trazar un plano de la acción futura con reales posibilidades de realización, articular la conciencia histórica era ser capaz de una caracterización de las estructuras subyacentes, o de la porción del pasado, que nos explica y determina a la vez, y que nos proporciona materiales para crear lo nuevo ajustado al límite de lo posible. Estamos entonces de lleno en el campo de la política, de la construcción de proyectos y estrategias, y no en la dimensión utópica entendida como mero deseo de un futuro otro.

Como se verá se trata de una elaboración teórica de las más significativas de los últimos siglos, equivalente al giro copernicano planteado por Kant (de hecho son planteamientos que surgen por la misma época). Pero aquí nuestra hipótesis es que tal elaboración podría haber entrado en su fase de caducidad. ¿Por qué? Fundamentalmente por la no disponibilidad de a) la idea de hombre y b) la idea de mundo supuestas en el planteamiento historicista.

El historicismo descansa en una idea moderna de hombre, con la que creo ya no contamos –más allá si se estima deseable o no. Esa idea se correspondía con la idea de Sujeto moderno, que se caracteriza por dos potencias: la razón, o su capacidad intelectiva, que gobierna su otra potencia: su capacidad de acción, la que transformadora la naturaleza. Es precisamente lo que queda plasmado muy tempranamente en la iconografía moderna con la recurrencia al ojo y la mano: las dos capacidades que definen la humanidad moderna son la de su poder para penetrar intelectivamente la realidad y, con ese saber, volver sobre ella para construir un mundo a su imagen y semejanza.[5] Lo que planteo, por ahora, no es tanto que estas capacidades no sean posibles ya en el hombre, sino que han pasado a un estado de “latencia”, pero no por un cierto aletargamiento ideológico inducido, sino que desprendido de la verificación de una alteración de la composición y comportamiento del mundo.

Aunque la idea de mundo del historicismo asumía el carácter dinámico de la realidad, suponía implícitamente una velocidad más o menos estable de los cambios. La aceleración era excepcional y solo experimentable por o en la revolución, entendida ésta como “salto histórico” (la idea de que una revolución nos podía “ahorrar” siglos de historia). Pero hoy asistiríamos a un mundo en donde la velocidad ha aumentado al extremo de superar la velocidad manejable y representable por el hombre del humanismo, pareciera ser que lo que era excepcional se ha incorporado como rasgo de una nueva realidad, una realidad que es pura aceleración.

El ojo ya no ve, y la mano ya no hace si no puede ver. Pero, ¿a qué se puede deber esta extrema aceleración?

Abreviadamente: el tiempo de la historia era también el tiempo de un tipo de capitalismo que no se corresponde demasiado con el comportamiento del capitalismo de la crisis de mediados de los setenta para acá. Un capitalismo cada vez menos productivo y cada vez más financiero, del consumo y los servicios. Y este capitalismo no solo hace mundo sino que produce su propia humanidad.

Vivimos en una discontinuidad que vuelve inútil una porción importante de pasado, aunque no todo. Lo difícil es discriminar qué es lo que continúa y qué es lo que ya caducó. ¿Podemos seguir enfrentando las nuevas realidades históricamente?

Una duda angustiante

El problema con el historicismo en nuestro tiempo –ahora se puede ver– es que seguiría insistiendo con un dudoso relato: allí donde los hombres y mujeres se representan las relaciones de explotación como naturales se pretende arbitrariamente detener la historia para la dominación, luego el intelectual crítico viene, saca la sábana al fantasma y la historia sigue. Pero, y esta es mi pregunta, ¿qué pasaría si la verdadera novedad de hoy fuera el que el mundo ha devenido ahistórico, que si bien este estado de mundo pudiera haber sido un fenómeno producido humanamente,[6] se nos hubiera escapado de las manos y ya no fuera modificable humanamente, al menos como tal como había pasado otras veces en la historia? ¿Se puede plantear algo así sin ser conservador, sin haber abandonado la tradición crítica?

¿No nos estaremos asomando a un tipo de novedad radical que no se puede captar ya con la crítica historicista, una novedad que por indeseable no sería menos real? La crítica historicista, de “crítica” ¿no pasaría ahora a encubrir un nuevo rasgo de la realidad?

Marx, Gramsci. Pero ahora Pasolini:

“Es cosa sabida que cuando los “explotadores” (por medio de los “explotados”) producen mercancías, producen en realidad humanidad (relaciones sociales).

 Los “explotadores” de la Segunda revolución industrial (también llamada Consumismo; es decir: grandes cantidades, bienes superfluos, función hedonista) producen nuevas mercancías; de modo que producen nueva humanidad (nuevas relaciones sociales).

 Ahora bien: durante los casi dos siglos de su historia, la Primera revolución industrial produjo siempre relaciones sociales modificables. ¿La prueba? La prueba viene dada por la substancial certidumbre de la modificabilidad de las relaciones  sociales de quienes luchaban en nombre de la alteridad revolucionaria […]

Pero ¿y si la Segunda revolución industrial -mediante las posibilidades nuevas, inmensas, de que se ha dotado- produjera en lo sucesivo “relaciones sociales” inmodificables? Ésta es la gran y quizá trágica cuestión que planteo hoy. Pues tal es, en definitiva, el sentido del aburguesamiento total que se está produciendo en todos los países: definitivamente en los grandes países capitalistas, y dramáticamente en Italia.

Desde este punto de vista, las perspectivas del capital parecen de color de rosa. Las necesidades inducidas por el viejo capitalismo eran, en el fondo, muy parecidas a las necesidades primarias. Por el contrario, las necesidades que el nuevo capitalismo puede inducir son total y perfectamente inútiles y artificiales. He aquí por qué a través de ellas el nuevo capitalismo no se limitará a cambiar históricamente un tipo de hombre sino a la humanidad misma”.[7]

Si no se trata del arribo histórico de lo natural, al menos si se trataría hoy de la toma de conciencia –desilusión mediante– de que los cambios demorarán mucho, de que las estructuras históricas son bloques que podemos aspirar a modificar cuando ellos mismos se resquebrajan, que la transformación social pocas veces es algo inminente, que nuestra educación en los códigos de la publicidad, la velocidad del consumo y el inmediatismo del goce hedonista nos hacen menos sensibles a los análisis de largo aliento, a confrontar “la historia en grande” (Kant) con la escala del individuo.


[1] Sobre este fenómeno en particular y los planteamientos posthumanistas la bibliografía es extensa. Por motivos de espacio remitiría por ahora solo a la obra de Rosi Braidotti, Lo posthumano, Barcelona, Gedisa, 2015. Acaba de aparecer en nuestro medio el libro de Adriana Valdés, Redefinir lo humano: las humanidades en el siglo XXI, Universidad de Valparaíso, 2017. Ver también los postulados sobre los límites de la escala humanista de la historia en Sergio Rojas, El arte agotado, Santiago, Sangría, 2012. Creo insoslayable, sobre la relación del neoliberalismo con las nuevas tecnologías, fármacos y la producción de nueva humanidad, la obra de Byl-Chul Han, principalmente sus libros: Psicopolítica, La sociedad del cansancio, La sociedad de la transparencia y El aroma del tiempo (todos publicados en la colección Pensamiento Herder dirigida por el filósofo español Manuel Cruz). Existen interesantes postulados a este respecto también en la obra de Bruno Latour, para una primera aproximación a sus ideas en este orden es útil su entrevista: “No estaba escrito que la ecología fuera un partido”, El País, Madrid, 25 de marzo de 2013.

[2] Ver el reciente libro de Osvaldo Fernández, De Feuerbach al materialismo histórico: una lectura de las tesis de Marx, Concepción, Perseo / Escaparate Ediciones, 2016.

[3] Marx, Karl, Miseria de la filosofía. Contestación a la “Filosofía de la miseria” de Proudhom, Navarra, Ediciones Folio, Navarra, 1999.

[4] Gramsci, Antonio, Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y sobre el Estado moderno, Buenos Aires, Nueva Visión, 2004.

[5] Al respecto ver Luis Villoro, Pensamiento moderno. Filosofía del renacimiento, México, Fondo de Cultura Económica, 2010.

[6] Se recordará acá la reflexión de Heidegger sobre la técnica.

[7] Pasolini, Pier Paolo, “Intervención en el congreso del partido radical”, en Cartas luteranas, Madrid, Trotta, 2010, pp. 174-175.

 

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