La importancia de la participación de los trabajadores en la conformación de la política de ciencia, tecnología e innovación. Víctor Mourão

Víctor Mourão
Profesor ICSA/UFOP; Doctorante en Sociología IESP/UERJ, Brasil

Mayo de 2014

La discusión sobre la ciencia, tecnología e innovación (CTI) normalmente está revestida de un carácter tecnocrático que expulsa las posibilidades de participación de los trabajadores y de la sociedad de manera más general en sus determinaciones políticas. En este breve texto, pretendo argumentar que hay una serie de razones que justifican la inclusión de los trabajadores en el proceso de deliberación de CTI.

Primeramente, es importante establecer algunos elementos conceptuales para entender la relevancia de la participación de los trabajadores en los espacios decisorios de las políticas públicas de CTI. Esa importancia posee aspectos técnicos y políticos. La literatura sobre innovación siempre resalta el aspecto interactivo que precede los procesos de innovación y de acumulación de capacitaciones tecnocientíficas. Procesos de aprendizaje por uso (learning-by-using) (típico del usuario de tecnologías) y aprendizaje por creación (learning-by-doing) (típico del productor de tecnologías) son importantes, pero deben ser además complementadas por procesos de interacción que permitan impulsar estos procesos de aprendizaje (learning-by-interaction) (Lundvall, 1985; 1988). Así, para que avances tecnológicos y científicos ocurran (o sea, para la innovación tenga lugar) una de las fuentes informacionales fundamentales se da en el proceso de interacción entre productores y usuarios de las tecnologías. Los trabajadores son no sólo los usuarios de las tecnologías productivas (y por eso fuente fundamental de las informaciones sobre la utilización eficiente y funcional de estas tecnologías), como son también identificadores de obstáculos tecnológicos y potencialmente pueden apuntar donde las trayectorias de desarrollo tecnológico pueden darse. Más allá del conocimiento codificado presente en manuales de operación de máquinas y en los libros dedicados a campos de saberes delimitados, hay un conocimiento tácito que es fundamental para el proceso de innovación. Es el reconocimiento de este tipo de importancia que debe ser considerada en la esfera política de representación y de participación del sector laborista en las determinaciones políticas ligadas a la CTI.

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Sin embargo, y de manera análoga a otros espacios decisorios de políticas, esa participación siempre fue bastante restringida. En el ámbito de la experiencia brasileña, por ejemplo, esa participación fue bastante limitada. Una apreciación de los espacios decisorios del área evidencia la poca influencia que los trabajadores poseen en este debate. El Conselho de Ciência e Tecnologia Federal (CCT), creado en 1996, posee básicamente una representación bipartita, dividida entre 14 miembros representantes del gobierno, 6 miembros de entidades de representación de la comunidad científica y 8 miembros representantes de los productos y usuarios de C&T (compuestos de empresarios y científicos). Hay así preponderancia en la composición de miembros del gobierno, con gran representación de la comunidad científica y, en menor escala, de empresarios. Representantes sindicales, de los trabajadores o de los técnicos, no se encuentran presentes: ni incluso el Ministerio del Trabajo figura en los 14 miembros gubernamentales . En el Consejo Director del Fondo Nacional del Desarrollo Científico y Tecnológico (FNDCT), órgano fundamental de financiamiento de proyectos de investigación tecnocientífica en Brasil, es posible contar 10 representantes gubernamentales, 3 representantes de empresas, 3 de los científicos/investigadores, y apenas 1 representante de los trabajadores del área de ciencia y tecnología. En los comités de las agencias públicas de fomento a la investigación, hay fuerte presencia de investigadores/científicos que determinan los criterios de distribución de financiamiento y de inversiones en investigación. La literatura que intenta identificar cuáles son los grupos dominantes en el ámbito de la PCTI brasileña oscilan entre una interpretación que coloca a la comunidad científica (o un parte de ella) como actor hegemónico (Dagnino, 2007; Dias, 2012) y una posición que muestra la política de ciencia y tecnología en Brasil como favoreciendo fundamentalmente al gran capital (Morel, 1979; Valla y Silva, 1981; Chesnais, 1983).

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Fuera del ámbito institucional, el movimiento sindical llegó a posicionarse en lo que se refiere a CTI en Brasil, pero de manera bastante marginal, y nunca logró constituir un proyecto hegemónico. Algunos momentos fueron propicios para la producción de reflexiones sobre la relación entre movimientos de trabajadores y la política de CTI. Cito aquí especialmente dos: en 1985, con el Debate Nacional de Ciencia y Tecnología para una Sociedad Democrática, y en 2010, en la IV Conferencia Nacional de CTI. En el primer caso, el momento histórico es fundamental: la transición democrática brasileña traía a la palestra la necesidad de abrir el sistema de CT a las demandas democráticas después de serias críticas de la propia comunidad científica sobre el carácter tecnocrático (y aislado) de la política de ciencia, tecnología y innovación (PCTI) brasileña (Valla y Silva, 1981; Fernandes, 2000). La organización de ese debate tenía en vista ese propósito, aunque había sido incorporada apenas de manera marginal a la producción sindical sobre el tema. El Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos (DIEESE), especie de think tank sindical, organizó, en la época, un seminario que resultó en un texto con recomendaciones que fue incorporado en el informe final del Debate – a pesar de no integrarlo oficialmente – pues “fue considerado por el [Ministerio de Ciencia y Tecnología] MCT como contribución del sector trabajo para el Debate Nacional” (Ministerio de Ciencia y Tecnología, 1986). Ahí se resalta la apreciación de que la cuestión de CT tiene un nexo fundamental con el modelo de desarrollo nacional; los trabajadores, como productores de bienes y servicios nacional, deben participar en la definición y conducción del uso de tecnologías en el país, de manera de asegurar que este uso no sea apropiado por las capas sociales dominantes y que atienda prioritariamente necesidades sociales. Hay gran temor en relación a la concentración de poder de decisión sobre política tecnológica; a la generación de desempleo, a las exigencias de calificación y a la disminución del poder de negociación. Se busca el aumento de la participación del sector en instancias que deciden las políticas tecnológicas, sea en el gobierno o en la fábrica, la apropiación de los beneficios de productividad surgidos de las innovaciones y la garantía de estabilidad en el empleo, el acceso a entrenamiento y calificación, además de una determinación política del desarrollo tecnológico para que ese vuelque para las necesidades de la población más necesitada y vulnerable (Ministerio de Ciencia y Tecnología, 1986).

En 2010, ocurrió la IV Conferencia Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, con nueva participación del DIEESE, esta vez interna, pero también bastante marginal. En líneas generales, se puede percibir una continuidad de las propuestas, con proposiciones próximas a la de los grupos desarrollistas. Aunque mencionados, los temores relacionados con la cuestión del empleo parecen ser menores. Una cuestión fundamental es la de los condicionamientos sociopolíticos del proceso de innovación, que determinarán el modelo de desarrollo nacional y el modo de distribución de los excedentes generados por el crecimiento de la productividad oriundos de la introducción de innovaciones tecnológicas. Además, llaman la atención para el hecho de que el dispendio en innovación, tal cual medido por la Pesquisa de Innovación Tecnológica (PINTEC), es mayormente realizado a través de gasto en máquinas y equipamientos, con poquísima inversión en capacitación y entrenamiento de personal (Lúcio y Jager, 2010; Marcolino, Uehara et al., 2010).

Podemos aún percibir, a partir de la investigación realizada por Fernando Cotanda en torno de las negociaciones colectivas de trabajo realizadas por sindicatos ligados a la CUT en las décadas de 1990-2000, cómo las discusiones sobre CTI fueron pactadas en ese ámbito. Siguiendo a este autor, el tema de la innovación fue tratado en estos acuerdo de manera “defensiva, genérica y contingente”, y con poca efectividad. Cotanda defiende que es necesario perfeccionar la capacitación de la clase trabajadora para conseguir aumentar el poder de influencia de los sindicatos en esos procesos de innovación tecnológica en las empresas (Cotanda, 2008).

O sea, se percibe que la clase trabajadora estuvo disminuida o no cumplió un papel relevante en la determinación de la política y de las orientaciones estratégicas tecnológicas, sea en los comités estatales, sea en las conferencias amplias organizadas por el Estado brasileño para consultar a la sociedad civil sobre temas de CTI, sea en los procesos de negociación entre empresa-sindicato. Este extrañamiento (o, si se prefiere, alienación) impide que los procesos de interacción se den de manera más contundente, impidiendo que informaciones y conocimientos se difundan por los espacios productivos y políticos nacionales, representando un sesgo político en relación a aquellos grupos que están representados y que poseen, por consiguiente, mayor capacidad de determinación de la PCTI. Este carácter aislado de la PCTI, como ya fue dicho, posee consecuencias no menores en las prioridades, contenidos y efectividad de esta política. Es tautológico que una consulta restringida sobre los objetivos y prioridades en el ámbito de la CTI no pueda representar lo que la sociedad, de manera general, reivindica como la mejor opción para este ámbito.

En resumen, se trata básicamente de tres razones que fundamentan la importancia de la participación de los trabajadores en los comités y consejos responsables por la PCTI en un país: (1) una razón política, ya que la conformación de una política necesita de una base sociopolítica de legitimidad en la sociedad, y la participación de la clase trabajadora en los espacios decisorios aumentará el grado de legitimidad de estas políticas; (2) una razón reflexivo-organizacional, ya que la organización de espacios de representación donde trabajadores estén presentes puede auxiliar el proceso de intercambio de informaciones sobre los procesos productivos en la economía como un todo, fortaleciendo la capacidad de identificación de problemas y de proponer soluciones; (3) una razón de eficacia técnica de los procesos de acumulación de capacidades tecnocientíficas, ya que el proceso de innovación es interactivo, siendo necesaria la interacción efectiva entre los responsables por la innovación para que el intercambio de informaciones y conocimientos se dé positivamente. De esta manera, son varias las razones que sustentan una definición no-tecnocrática de la PCTI de un país y no hay una justificación técnica, política u organizacional para aislar al sector trabajo de este ámbito de participación.

Referencias Bibliográficas

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COTANDA, F. C. Os sindicatos brasileiros em face das inovações tecnológicas e organizacionais. Dados, v. 51, p. 617-646, 2008. ISSN 0011-5258. Disponível em: < http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0011-52582008000300003&nrm=iso >.

DAGNINO, R. Ciência e tecnologia no Brasil: o processo decisório e a comunidade de pesquisa. Campinas: Ed. Unicamp, 2007.

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FERNANDES, A. M. A construção da ciência no Brasil e a SBPC. 2a. Brasília: Editora UNB, 2000.

LÚCIO, C. G.; JAGER, P. Ciência, Tecnologia e Inovação e os Trabalhadores. Parcerias Estratégicas, v. 15, n. 31, p. 43-64, 2010. Disponível em: < http://www.cgee.org.br/atividades/redirect.php?idProduto=6885 >.

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MARCOLINO, A. et al. Desenvolvimento, Inovação e os Trabalhadores. Subsídios para a Participação do Movimento Sindical na 4a Conferência Nacional de Ciência, Tecnologia & Inovação 2010. Disponível em: < http://www.dieese.org.br/notatecnica/2010/notaTec88CienciaTecnologiaInformacao.pdf >.

MINISTÉRIO DA CIÊNCIA E TECNOLOGIA. Debate nacional : ciência e tecnologia numa sociedade democratica : relatório geral. Brasília: MCT, 1986.

MOREL, R. L. D. M. Ciência e Estado : a política científica no Brasil. São Paulo: TAQ, 1979.

VALLA, V. V.; SILVA, L. W. D. Ciência e Tecnologia no Brasil: História e Ideologia (1949-1976). Brasília: CNPq, 1981.

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