Reseña del libro “La vía chilena al socialismo. El pensamiento político de Salvador Allende” de Eliseo Lara Órdenes

Este libro de Eliseo Lara Órdenes partió siendo su tesis de grado para optar a Pedagogía y Licenciatura en Filosofía, y de la continuación de sus investigaciones posteriores, dentro de lo que conforma, en la Academia, la filosofía latinoamericana, o sea, los estudios sobre el pensamiento de nuestro subcontinente.

La obra consta de cuatro capítulos: Historia e identidad, Rasgos de la identidad chilena que influyen en la formación del pensamiento político de Salvador Allende, Análisis conceptual de su pensamiento político, y las Conclusiones. Además, consta de una abundante bibliografía, también  digital, y una filmografía.

La novedad que se introduce en este libro, al compararlo con la Tesis de Grado, es la Introducción, en la cual se efectúa un rastreo histórico de las condiciones sociales y culturales chilenas y europeas que influyeron en la creación del pensamiento original del Presidente Salvador Allende.

portada int
Aquí comparecen las huellas y vestigios del liberalismo y del positivismo y de cómo fueron adaptadas a la realidad latinoamericana, para pasar posteriormente a la construcción del imaginario político y cultural de las clases populares y su posterior manifestación en partidos políticos de izquierda, desde el anarquismo de los primeros años, al socialismo y comunismo posteriores. Aquí se hace presente la influencia de Marx y también de los pensadores italianos Antonio Labriola y Antonio Gramsci, así como Adolfo Sánchez Vásquez, lo que conduce al autor a apreciar el pensamiento allendista como una filosofía de la praxis. En este punto se encuentra una de las contribuciones más importantes de Eliseo Lara, cuando escribe: “No se puede comprender la Vía Chilena al Socialismo sin estudiar el pensamiento político de Salvador Allende, como tampoco se puede abordar este último sin comprender los antecedentes socioculturales de la Vía Chilena”.

Otro apartado importante es la referencia a los trabajos sobre la construcción del Sujeto latinoamericano del filósofo argentino don Arturo Andrés Roig, y los aportes que hicieron los pensadores chilenos José Victorino Lastarria, Francisco Bilbao y Santiago Arcos, para comprender las luchas entre liberales y conservadores en los primeros años de la República, que se van concretando en los cambios que introducen los tres presidentes liberales: Errázuriz, Santa María y Balmaceda. Mientras, en los estratos populares surgen las sociedades de resistencia y el movimiento sindical chileno, que empiezan a conmemorar el 1º de Mayo, hasta llegar a una de las cúspides del movimiento progresista chileno, que fue el triunfo del Frente Popular, encabezado por el profesor Pedro Aguirre Cerda en 1938.

De todo este proceso nacional e internacional va surgiendo una síntesis en el pensamiento de Salvador Allende, en cuanto los procesos populares de liberación se pueden obtener a través de vías democráticas, y no sólo a través de revoluciones armadas, y de cómo los gobiernos populares, se pueden dar en pluripartidismo, en pluralismo económico y en pluralismo ideológico. Concepciones originales que lo transforman en el único político chileno de nivel universal. En definitiva, el ideario allendista es siempre libertario, revolucionario y democrático, y participa con la misma fuerza en su universalidad, su esfuerzo constante por la recuperación de las riquezas naturales de nuestro país, por la emancipación de la mujer y de los jóvenes, poniendo la educación al alcance de todos, a través de una verdadera revolución cultural, uno de cuyas cimas más altas fue la producción masiva de libros y revistas por la Editorial Quimantú.

Es esta herencia allendista, la que se hace presente en los diversos cambios progresistas que ha habido en Brasil, con Lula, el primer obrero que llega a ser presidente de la República, en Venezuela, con Chávez, en Bolivia, con Evo Morales en que por primera vez en la historia un indígena, representante de los pueblos originarios, se entroniza legalmente en la presidencia, y lo mismo podemos decir en Chile en relación a la doctora Michelle Bachelet, o a Tabaré Vázquez, médico oncólogo del Uruguay, o a Daniel Ortega en Nicaragua, en Ecuador con Rafael Correa, o al obispo Fernando Lugo en Paraguay, y también es menester nombrar el triunfo del presidente Bharrat  Jagdes en Guyana, y el de Ronald Venetian en Surinam. Todos ellos, al obtener sus victorias han reconocido que las han logrado siguiendo el legado de Salvador Allende.

Esta obra de Eliseo Lara es una valiosa contribución a hacer de éste, que es el porteño más universal, un elemento indispensable en los estudios académicos en Chile, en el esfuerzo por llevar su herencia a la política práctica del país, y a poner su ejemplo a nivel nacional al mismo nivel de que goza en el plano internacional.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s