Sobre el sistema binominal. Por Andrés Navarro

A mediados de enero del año en curso, la Democracia Cristiana junto a Renovación Nacional publicaron el documento denominado “Un Nuevo Régimen Político Para Chile”[Ver bibliografía] , el cual plantea, en uno de sus puntos, que “el actual sistema electoral en materia parlamentaria ha significado, para algunos, un aporte a la gobernabilidad y se ha comportado de una manera razonablemente proporcional, mientras que para otros no ha permitido representar democráticamente la voluntad ciudadana”  (Democracia Cristiana – Renovación Nacional, 2012), y posteriormente propone establecer un cambio en dicho sistema. Pues bien, el propósito del presente texto es el de exponer, de manera breve los  distintos sistemas utilizados para la votación a cargos de elección popular.

 En primer lugar, se debe plantear una definición breve de “sistema electoral”,  el que podría describirse como el método mediante el cual las preferencias de los ciudadanos se traducen en cargos del Estado (Presidente, Diputados, Senadores, Concejales), para lo cual existen diversas formas de “ponderar” el peso del voto de cada ciudadano. Las variables consideradas para clasificar a cada uno de estos sistemas son principalmente dos: la fórmula electoral y la cantidad de cargos que se eligen por cada distrito.

Para comenzar, se menciona  el sistema utilizado para la elección de Presidente de la República,  el cual  se denomina de doble ronda uninominal, ya que se disputa el cargo en dos elecciones, la primera para  seleccionar las dos primeras mayorías y posteriormente entre ellas al candidato ganador; es clasificada como uninominal debido a que considera al país como un solo distrito, en donde existe sólo un cupo para el cual se debe elegir a uno de los postulantes al cargo.

En el caso de la elección del alcalde el tipo de elección se denomina “el primero pasa al último”(first pass the post),  en donde quien resulta ganador es aquel que obtiene la primera mayoría, es decir, la mayor cantidad de votos. Se trata de un sistema uninominal, ya que el distrito (la comuna) es de magnitud uno, es decir que, al igual que en el caso anterior para la elección presidencial, hay sólo una vacante disponible para ser llenada por los postulantes al cargo. Por otro lado, en el caso de la elección de concejales, esta es de tipo plurinominal proporcional debido a que la cantidad de vacantes a concejales  por comuna, varía entre un número de seis y diez representantes. Se denomina proporcional ya que utiliza una cifra repartidora para asignar el número de concejales que tendrá cada partido en  el municipio.

El sistema de elección para los parlamentarios, impuesto en dictadura, se denomina binominal, ya que el distrito  (circunscripción en el caso de los senadores y distrito en el caso de los diputados), tiene dos vacantes para cada una de los cargos, establecidos en la Ley Orgánica Constitucional Sobre Votaciones Populares y Escrutinios (Nº 18700). Las listas que presentan candidatos deben doblar en número de votos en cada uno de los distritos  a la lista contraria para obtener así los dos cargos. En caso de que esto no sea así, resultan electos aquellos candidatos que dentro de las listas más votadas obtengan el mayor número de votos. La Ley mencionada anteriormente, en su artículo 109 bis, define el sistema de la siguiente manera:

“En el caso de elecciones de Parlamentarios, el Tribunal proclamará elegidos Senadores o Diputados a los dos candidatos de una misma lista, cuando ésta alcanzare el mayor número de sufragios y tuviere un total de votos que excediere el doble de los que alcanzare la lista o nómina que le siguiere en número de sufragios.

Si ninguna lista obtuviere los dos cargos, elegirá un cargo cada una de las listas o nóminas que obtengan las dos más altas mayorías de votos totales de lista o nómina, debiendo el Tribunal proclamar elegidos Senadores o Diputados a aquellos candidatos que, dentro de cada lista o nómina, hubieren obtenido las más altas mayorías.” (Ley Orgánica Constitucional Sobre Votaciones Populares y Escrutinios. 18.700, 1988)

El binominal  puede llevar a casos tales como el ocurrido en las elecciones senatoriales del año 2005 para la circunscripción 7 (SERVEL), en donde los candidatos de la Concertación Guido Girardi y Andrés Zaldivar obtuvieron 35,3 y 23,02 por ciento de los votos respectivamente, y los candidatos de la Alianza por Chile, Jovino Novoa y Andrés Fantuzzi, el 20,75 y el 14,04 por ciento de los votos respectivamente. Quienes resultaron electos no fueron  las dos primeras mayorías, sino que Guido Guirardi y Jovino Novoa, ya que la suma de votos de la Concertación no dobló a los obtenidos por la Alianza.

Como se observa en este caso, una de  las consecuencias negativas que el sistema binominal produce, es la sobrerrepresentación del candidato de la coalición con menos votos, ya que pese a obtener un número inferior de sufragios que la segunda mayoría, éste igualmente resulta electo. Por otro lado, el binominal lleva a elecciones en donde no existe mayor incertidumbre, ya que los partidos, en aquellos lugares en donde estiman que no lograrán obtener el doblaje, postulan a un candidato fuerte y otro débil, con lo que se sabe de antemano quien resultará electo en cada distrito. Esto es conducido a su extremo en aquellos casos en que el partido sólo inscribe a un solo postulante al cargo en cuestión, asegurando así su elección. En  aquellos distritos en donde existen posibilidades de doblaje, los partidos llevan a dos candidatos fuertes, lo que produce una fuerte competencia entre ambos, generando a menudo disputas y controversias entre los compañeros de lista.

Otra de las consecuencias de este sistema de elección parlamentaria es que tiende a la formación de dos grandes coaliciones que pugnan por los cargos disponibles en cada distrito electoral. Para quienes crearon el sistema, este sería un efecto positivo y esperado, ya  que gracias a esto se contribuiría a la estabilidad política del país, debido a que se evitaría la fragmentación, lo que podría generar bloqueos legislativos. Sin embargo, en contra de este argumento se puede afirmar que el mismo genera la exclusión de partidos políticos que podrían aportar miradas distintas al ejercicio legislativo.

Por lo tanto, si bien es claro que un cambio en el sistema electoral binominal es necesario, éste debe ser hecho de manera tal que apunte a una representación amplia de diversos actores políticos, terminando así con la exclusión existente actualmente; así, las reformas que se plantean deben ser hechas de manera trasparente e incluyendo a todos aquellos sectores políticos que deseen obtener representación parlamentaria y no sólo entre las coaliciones que actualmente mantienen el duopolio de poder en el Congreso Nacional.

Bibliografía

Ley Orgánica Constitucional Sobre Votaciones Populares y Escrutinios. 18.700. (19 de Abril de 1988).

Democracia Cristiana – Renovación Nacional. (18 de Enero de 2012). Partido Democrata Cristiano. Recuperado el 25 de Febrero de 2012, de http://issuu.com/pdcdigital/docs/reforma-politica-rn-dc/1

SERVEL. (s.f.). Elecciones. Recuperado el 25 de Febrero de 2012, de http://www.elecciones.gov.cl

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Como grupo de académicos de izquierda mantenemos desde hace un tiempo una reflexión acerca de la educación superior en Chile. En conocimiento de que otros colegas han estado preocupados por una problemática similar, y han elaborado trabajos al respecto, les invitamos, por medio de esta hoja a debatir en conjunto. Esperamos que este sea el embrión de una futura discusión que no dudamos será enriquecida gracias al debate. Por supuesto que para que este debate rinda frutos, debe incluir a todos quienes estamos por un nuevo sistema universitario, razón por la cual desde ya invitamos a contribuir en números posteriores a quienes entiendan la Universidad de manera no funcional al actual modelo económico. Esperamos que esta publicación sea un aporte para quienes vivimos con entusiasmo y espíritu crítico el quehacer universitario, y ojalá también ella contribuya a instalar en el ambiente académico una discusión que permita resolver profundas contradicciones que todavía se arrastran desde la dictadura, como son los problemas globales de la educación en nuestro país.

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