Editorial (CdE nº16)

Tres acontecimientos han retenido nuestra atención al preparar el presente boletín. Dos internacionales, el reciente Congreso del Partido Comunista Cubano y las elecciones que decidirán sobre quien será el Presidente del Perú. En lo nacional nos pareció relevante referirnos la  crisis ministerial.

Ha concluido el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. Más de mil delegados, lo cuales representaron alrededor de 800 mil militantes de la colectividad, organizados en 61 mil organizaciones de base en los diversos sectores de toda la sociedad cubana, debatieron sobre los problemas existentes en esta sociedad. El Informe Central, presentado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, es un análisis profundamente autocrítico y oportuno de la crucial coyuntura actual del proceso histórico de la construcción del socialismo en Cuba. En ese contexto se precisan aspectos esenciales que fundamentan la necesidad de continuar las transformaciones económico-sociales, dirigidas a la actualización del modelo económico y al fortalecimiento de las estructuras económicas y sociales que garanticen poder avanzar en la edificación de la nueva sociedad socialista. En esencia, el Informe Central al Congreso estuvo dirigido a identificar los problemas cardinales que enfrenta el país y cómo resolverlos. Este evento coincidió con los 50 Años de la Victoria de Playa Girón y la Proclamación del Carácter Socialista de la Revolución Cubana.

Las reformas planteadas fueron concebidas esencialmente sobre la base de las particularidades histórico-culturales concretas de Cuba, sometida a un férreo bloqueo económico, comercial y financiero por casi 50 años, y no a partir de la copia mecánica de experiencias similares en otras partes del mundo. Este es un punto esencial que debe ser tomado en cuenta, cuando se observan las reformas producidas después de la caída de los socialismos reales en Europa del Este. El sistema económico neoliberal, con todas las injusticias sociales que este modelo produce, es el modo de producción dominante en el mundo de acuerdo con el actual desarrollo de las fuerzas productivas, pero no es el fin de la historia, como sentenciara un politólogo estadounidense de origen japonés. Por consiguiente, los cambios propuestos por el Partido Comunista Cubano están orientados a preservar el socialismo. Como se indica en el resumen de resoluciones del congreso, estas reformas se llevarán a cabo de manera gradual y sin apresuramiento. Por supuesto que estas resoluciones han irritado a los detractores de la Revolución Cubana, quienes sostienen que estas reformas apuntan a mantener el actual estado de situación. Y tienen razón, porque el Partido Comunista Cubano no ha renunciado, y tampoco se ve por dónde pudiera renunciar al carácter socialista que este pueblo en su conjunto  ha determinado para sí.

Las elecciones peruanas

La atención de los medios periodísticos y de la clase política chilena se ha centrado en qué va a pasar con las relaciones entre Chile y Perú, luego de que de una de las dos candidaturas que han quedado en liza se defina al futuro gobernante. En todo caso, habría que decir algo respecto de los que quedaron; algo acerca de ese resultado de la primera vuelta. Es la clase dirigente tradicional la que fue votada negativamente. Los que hicieron campaña por el status quo neoliberal. Y el mejor votado de los dos que pasaron a la nueva vuelta, es Ollanta Humala el que mejor expresa este repudio. Independientemente del tipo de gobierno que Humala pueda hacer, esta actitud del electorado se aproxima a la tendencia dominante en los últimos años en América Latina, decididamente en la creación de gobiernos nuevos, de una izquierda que busca un camino propio, tratando de salir del nefasto modelo neoliberal. Los peruanos responden a ese llamado que algunos países como Bolivia, Ecuador, Venezuela y Cuba han  definido como el socialismo del siglo XXI. Un camino entre la utopía y la realización. Entre el sueño y la contribución laboriosa. Cierto que nada podemos decir todavía acerca del Perú, pero el resultado de la primera vuelta fue un signo, un buen signo.

Anatomía de una crisis

Al cumplir un año  de su mandato y a pocos días de dar su primera cuenta al país, el Presidente Piñera enfrenta una crisis  cuya magnitud y alcances aun están por definirse.

Las primeras señales se manifiestan  en la Región de Bío Bío  cuando una grabación y varias denuncias de   irregularidades comienzan a develar los excesos a los que lleva  la  nueva manera de gobernar  de la derecha.   La Intendente, J. Van Rysselberghe,  aparece como un verdadero cacique regional  que junto a su camarilla personal asume el control de toda la Región, pasando por encima de concejales, alcaldes, parlamentarios  y cualquiera autoridad elegida democráticamente  (inclusive los  de la Alianza), con el objetivo de asegurar su elección a senadora en el 2014. El estancamiento de la reconstrucción (los damnificados se preparan a un segundo año bajo la lluvia), la ausencia absoluta de sentido ético en el ejercicio de un cargo  público y  finalmente  la crisis al interior de la Alianza,  ante  la amenaza   de algunos diputados de derecha de votar favorablemente la acusación constitucional presentada por la oposición,  obligan al gobierno a forzar, finalmente, la renuncia de la Intendente.

Lo que se   presenta  como una crisis coyuntural  al interior de la Alianza,  y  en  vías de superación, es  en realidad el preámbulo de una  nueva crisis.   La ministra  de la vivienda, M. Matte,  autoriza un acuerdo extrajudicial con la empresa  Korama, por  17 mil millones de pesos,  sin que el ministerio adjunte los documentos que aconsejen  un pago de tal magnitud y utilizando un procedimiento que deja  fuera a la Contraloría, la que ya tiene  reparos  por la cifra y al hecho que el ministerio no dispone de este dinero (Enero 2011). En el mes de Marzo el senador Navarro denuncia a Contraloría la millonaria indemnización, se inicia una investigación, y el  8 de Abril la ministra Matte entrega al Ministerio Público y a la contraloría todos los antecedentes y pide una investigación,  pues a esta fecha ya es evidente que en estas operaciones podría haber perjuicio a los intereses del Estado  y configurarse el delito de fraude al  Fisco y malversación de caudales públicos. La desautorización posterior  de toda la operación es tardía y posterior a que el acuerdo extrajudicial  sea cosa juzgada. Si además agregamos la incapacidad de la  ministro al no  cumplir el compromiso de Piñera   (100.000  nuevas viviendas en Julio de 2011,  además de   reparaciones  en otra cantidad importante de ellas)  hace evidente que un gran número  de damnificados  del terremoto pasará un segundo invierno en muy precarias condiciones, y explica la renuncia de la ministra Magdalena Matte.

Sin embargo,  estos dos incidentes no son expresiones de  crisis parciales  originadas  en la VIII  Región y en el Minvu. Lo que allí se manifiesta es  el reflejo de la política  impulsada por el gobierno y la principal responsabilidad recae en el presidente  Piñera  y  en la nueva forma de gobernar  de la derecha.

Efectivamente, desde la campaña presidencial  se hace evidente que  lo único que diferencia la política de la Alianza de la de de la Concertación (ambos aplican el mismo modelo neoliberal)   es la promesa  que la gestión de la Alianza  –la nueva forma de gobernar–  puede obtener los objetivos  sociales que la Concertación no alcanzó ( Reconstruir Chile en poco más de un año, eliminación del 7% a los mayores de 60 años,  postnatal de 6 meses,  creación de un millón de empleos, erradicación de la pobreza, revolución en la educación, etc), frente a lo cual  lo único  concreto es  la incapacidad para mantener las promesas  para los más pobres . El alto crecimiento  se   contrarresta  con una de las peores distribuciones del mundo  y un empobrecimiento en las condiciones de vida de los más pobres ( en Marzo, frente a un  0,8% de IPC para los ricos se tiene  un  1,6% para los pobres)

Parte importante de la crisis que se ha presentado al interior de la Alianza   debe atribuirse también  a  un temor que empieza a instalarse en la derecha, como lo ha confesado más de una vez Longueira, y es la fatalidad de la derecha de no poder acceder a un segundo período. Esto  que agudiza las contradicciones al interior de la Alianza (UDI  y RN,  OPUS  DEI y Legionarios de Cristo) se desarrolla  además en un ambiente moral  viscoso y malsano,  donde no pocos integrantes de esta elite del poder hasta hace poco tenían a Maciel y Karadima  como paradigmas morales.

{ Para descargar e imprimir el presente Cuaderno de Educación nº16 Hacer clic aquí  }

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