Editorial ( CdE nº3)

En este 21 de mayo hemos podido apreciar en Valparaíso dos escenarios, cada uno de ellos con la participación de importantes actores de la vida nacional. Por una parte, en el Congreso Nacional la Presidenta de la República daba la cuenta anual de su gestión, y por otra, en la calle, entre Plaza Victoria y Parque Italia, importantes organizaciones sociales tales como la Central Unitaria de Trabajadores, profesores, subcontratistas de! cobre, pensionados estudiantes, deudores habitacionales, el Parlamento Social y Político, junto a organizaciones del Juntos Podemos Más, configuraban una contundente expresión de lo que ha sido en este último tiempo la movilización social. En el primer escenario, la Presidenta anunciaba una considerable entrega de recursos para satisfacer las imperiosas necesidades de nuestro pueblo, y en el segundo, el pueblo demandaba la satisfacción de estas necesidades.

Sólo una fuerte ceguera política podría ignorar la importancia que la movilización popular ha jugado en estos anuncios presidenciales. Los recursos prometidos en favor

De la educación habría sido algo imposible sin la “rebelión de los pingüinos” de hace un año atrás. Similar conclusión podemos sacar respecto de las conquistas de los deudores habitacionales, y con el compromiso de terminar con la exclusión, cuya principal expresión política es el sistema electoral binominal.

Los logros de esta movilización van incluso más allá. En estas últimas semanas hemos podido constatar la aparición de dos documentos escritos por importantes políticos de la Concertación, – a saber, la Disyuntiva y el Desafío. Estos documentos son viva expresión de las contradicciones producidas por el modelo económico neoliberal implantado por la dictadura, pero mantenido e incluso profundizado por los gobiernos de la Concertación.Tanto El Desafío como la Disyuntiva sugieren cambios urgentes a favor de las grandes mayorías de nuestro país. Se plantea el agotamiento de la coalición que integra a quienes suscriben estos documentos, y la necesidad de tina redefinición política, que en cierto modo no es tal, si se tiene en cuenta las promesas hechas por la Concertación al término de la Dictadura. En fin, se plantea que ya es tiempo de que estas promesas sean cumplidas. Ya es tiempo de salir de la exclusiva explotación de los recursos naturales y es necesario construir una vía de desarrollo que incremente el valor agregado a la producción, lo cual no es otra cosa que avanzar hacia una mayor independencia económica.

El papel del Estado es otro punto que en estos documentos se coloca en tela de juicio, señalándose que éste debe jugar un rol más activo en el proceso productivo, aun cuando este planteamiento contradice las recetas neoliberales aplicadas en el país en estos últimos tres decenios. Tampoco es posible el mejoramiento de la calidad en la educación sin una mayor participación del Estado. En general, a la luz de la experiencia vivida durante la dictadura y los gobiernos de la Concertación, podemos concluir que el neoliberalismo produce un daño enorme en todo aquello que guarde relación con el servicio público. Ejemplos sobran.

No cabe duda que el clamor popular está empujando hacia la realización de nuevas transformaciones. El desarrollo del actual modelo ha ido creando sus propias contradicciones, y la gente ha comenzado a expresarse, motivando contenidos como aquellos incluidos en esos documentos. Es probable que surjan otras expresiones similares.

Es el momento para las posiciones progresistas y las legítimas demandas populares, las cuales sólo serán satisfechas mediante cambios significativos en la estructura político-económica de nuestra sociedad.

No podemos concluir esta editorial sin mencionar que, a pesar de la aparente generosidad de los anuncios presidenciales, quedaron bastantes deudas pendientes. Nada se dijo respecto de la negociación colectiva por ramas de la producción. Tampoco hubo algún planteamiento a favor de un sistema de transporte estatal. Faltó también el anuncio de medidas para lograr una efectiva redistribución de la riqueza. En cuanto a los aportes en Educación, no se ha dicho cómo estos recursos serán utilizados. Sería un verdadero despropósito que éstos se dirigieran al fortalecimiento del modelo o a la aumentación del lucro. En todo caso, los estudiantes secundarios han vuelto al escenario de la movilización, y esta vez con demandas de un carácter político más definido, como por ejemplo, la estatización del transporte público y la eliminación del lucro en la educación.

Por otra parte, de estos dineros nada se destinará a la Educación Superior, lo cual, sin duda, no nos puede dejar satisfechos, toda vez que el financiamiento de la educación universitaria es aún un problema no resuelto.

Un ejemplo concreto de esto es la crisis actual de la Universidad de Valparaíso, tomada o en paro en más de un 80%. Hace algunos días se desarrolló una marcha con alrededor de 3.000 estudiantes. En las demandas estudiantiles aparece la solicitud de renuncia del rector por graves irregularidades económicas, las que se reflejarían en un déficit que supera los 6.000 millones de pesos. No obstante, existe absoluta claridad que estas demandas son absolutamente insuficientes frente a tos graves problemas que aquejan a esta institución de educación superior, y, en general, al conjunto de las universidades estatales. El problema es más profundo, se requiere de cambios estructurales, tales como la creación de un nuevo estatuto orgánico donde se consagre la instancia de decisión tríestamental, y políticas que impulsen la democratización de la universidad. El movimiento está en desarrollo, y en la medida que integre a un mayor número de académicos y funcionarios para la solución del conflicto, es probable que esta crisis se resuelva en la dirección correcta.

Esperemos que las manifestaciones sociales organizadas continúen dando frutos, y en un futuro no lejano, podamos comenzar la construcción de una sociedad cuyo principal objetivo sea la justicia social.

This entry was posted in Agentes Sistema Educacional by Cuadernos de Educación ISSN 0719-0271.. Bookmark the permalink.

About Cuadernos de Educación ISSN 0719-0271.

Como grupo de académicos de izquierda mantenemos desde hace un tiempo una reflexión acerca de la educación superior en Chile. En conocimiento de que otros colegas han estado preocupados por una problemática similar, y han elaborado trabajos al respecto, les invitamos, por medio de esta hoja a debatir en conjunto. Esperamos que este sea el embrión de una futura discusión que no dudamos será enriquecida gracias al debate. Por supuesto que para que este debate rinda frutos, debe incluir a todos quienes estamos por un nuevo sistema universitario, razón por la cual desde ya invitamos a contribuir en números posteriores a quienes entiendan la Universidad de manera no funcional al actual modelo económico. Esperamos que esta publicación sea un aporte para quienes vivimos con entusiasmo y espíritu crítico el quehacer universitario, y ojalá también ella contribuya a instalar en el ambiente académico una discusión que permita resolver profundas contradicciones que todavía se arrastran desde la dictadura, como son los problemas globales de la educación en nuestro país.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s